CASO SOFÍA HERRERA... EL NACIMIENTO DE LA "ALERTA SOFÍA".

"Desapareció como si se lo/la hubiera tragado la tierra", exclamación acerca de la ausencia de una persona sin dejar ni tener rastros o testigos. Éste situación hace que la búsqueda sea una quimera, ya que se carece de pistas, indicios o informaciones sólidas que puedan direccionar la misma. En nuestro país, un caso emblemático ocurrió hace casi 20 años, con una niña santacruceña de 3 años, de la cuál, en la actualidad sigue desaparecida y, cuyo caso, fue el punto de partida de un protocolo de búsqueda a nivel nacional, hasta ese momento inexistente. Se trata del caso de Sofía Yasmín Herrera, la pequeña de 3 años y 8 meses que desapareció el 28 de septiembre de 2008 en el recién inaugurado camping "John Goodall", ubicado en cercanías de la Ruta 3, a 59 kilómetros al sur de Río Grande (Tierra del Fuego). La menor, junto a sus padres Fabián Herrera y María Elena Delgado, había concurrido a pasar el domingo en el lugar. Previamente, se detuvieron en un supermercado a comprar comida y luego en una estación de servicio, dónde se encontraron con Noemí Elizabeth "Paloma" Ramírez y Silvio Giménez, quiénes estaban con sus hijos de dos y nueve años. También estaba Néstor (hermano de "Paloma", de seis años). Ambas familias se dirigieron al camping, ubicado en el kilómetro 2.893 de la mencionada ruta, cada una en su vehículo. El lugar es un paraje desértico, un rectángulo de 15 hectáreas cercado con un alambre  de un metro de altura y seis hilos, el primero de púas. Los niños buscaban ramas secas para prender el fuego, las madres preparaban las ensaladas, mientras que Sofía jugaba cerca del área de mesas. En determinado momento la perdieron de vista y... ya no apareció. No hubo ningún sonido, ni ruido, ni maniobras extrañas que llamaran la atención. Desesperados, iniciaron la infructuosa búsqueda en forma de operativo de emergencia que, más tarde incluyó a la Policía Provincial, Bomberos Voluntarios, Guardaparques y vecinos de la zona. Ese mismo día, las fuerzas de seguridad desplegaron un rastrillaje a gran escala, con helicópteros, perros adiestrados, buzos tácticos y patrullas que recorrieron todo el camping, la costa y campos cercanos. Más tarde, las rutas de acceso a Río Grande se cerraron para revisar vehículos que por allí pasaran en busca de cualquier pista. Ante la falta de resultados, la búsqueda se amplió, semanas después, en estancias rurales, zonas boscosas y localidades vecinas. Pero de Sofía, no había rastros ni noticias. El caso quedó a cargo del Juzgado de Instrucción N° 1 de Río Grande, que tomó declaración a decenas de testigos, ordenó múltiples peritajes, hubo análisis de celulares, se realizaron reconstrucciones, se estudiaron huellas y rastros hallados en el camping, sin ningún resultado. Con el paso de los años, la causa tuvo allanamientos en distintos puntos del país, análisis de ADN y verificaciones de posibles pistas en Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, además de Chile y Paraguay. Para tal fin, el Ministerio de Seguridad de la Nación mantiene aún una recompensa millonaria para quién aporte información certera sobre el paradero de Sofía e Interpol continúa con la alerta de búsqueda internacional. Se manejaron diversas hipótesis acerca de su desaparición : accidente en el bosque, secuestro, caída en un acantilado, atropellada en la ruta, participación de un sicario, pero todas entran en el terreno de las conjeturas. En 2017, el juez de la causa, Eduardo López, dejó su puesto para ser reemplazado por Daniel César Hernández, quién dedicó casi un año entero a leer de cero las 13.000 fojas de la causa. A raíz de ello, en septiembre de 2020, lanzó un pedido de captura internacional contra José Dagoberto Díaz Águila, jornalero nómade chileno, de 51 años, único sospechoso, al ser identificado por uno de los testigos, en ese momento, menor de edad. Éste chico ya había aparecido en los comienzos de la investigación, cuándo declaró que un hombre que él conocía, había atrapado sin querer, a Sofía en una trampa para zorros. Más adelante se descartó que estuviese involucrado en el hecho, ya que no estaba en la provincia en el momento de la desaparición. Díaz Águila, apodado "Espanta la virgen", volvió a ser investigado cuándo uno de los parientes de la familia amiga que estaba ese día en el camping, aseguró que a Sofía se la había llevado un hombre en un auto gris, acompañado de un perro. Éste niño, llamado Néstor (hermano de "Paloma"), con su declaración, volvió a reactivar la causa, pues declaró en varias oportunidades para contar lo que sabía, e incluso elaboró un identikit que coincidía bastante con el aspecto físico del acusado. Ante ésta nueva perspectiva, el juez pidió la captura de Díaz Águila, solicitó que declararan oficialmente algunos policías y varias personas que participaron de la búsqueda de Sofía durante las primeras horas, lo que arrojó nuevas informaciones que derivaron en rastrillajes que, nuevamente dieron negativo. En cuánto al acusado, sólo se sabe que no usa tarjetas de crédito, no tiene vivienda fija, sino que se traslada continuamente en asentamientos precarios entre Argentina y Chile. Otros datos surgidos de la investigación revelan que nació en Castro (zona de Chiloé), cuenta con DNI argentino y que, al momento de la orden de captura, habría residido en Punta Arenas. Tuvo dos empleos en blanco en dos empresas de construcción fueguinas entre 2012 y 2016 (según datos de AFIP), con domicilio fijado en Río Grande y, una deuda de $ 5.000 con una empresa de microcrédito. En ese año, se subió a una antena de Radio Nacional para pedir "casa y trabajo". No las llevaba todas consigo, pues estuvo involucrado en varios hechos delictivos en Río Grande. Uno de ellos fue un intento de asesinato a un residente de la casa para enfermos mentales donde había sido internado luego del episodio en la radio, aunque nunca se lo indagó, porque ya no estaba en el lugar cuándo salió a la luz el hecho. Se sospecha que estaría refugiado en zonas rurales, incluso pasando por Chile por pasos clandestinos. A fines de 2016, apuñaló a un hombre, por lo que Interpol lo incorporó en su circular roja. Pero, el escurridizo chileno volvió a eludir la justicia cuándo se ordenó su internación en un área de salud mental del Hospital de Río Grande, ya que se sospechaba su inimputabilidad. La versión del testigo que declaró cuándo tenía 6 años (y la ratificó 18 años después), tiene un 75 % de coincidencias con la imagen que obra en la causa en la que investigan por "tentativa de homicidio" al chileno. La hipótesis que sostiene a rajatabla el juez es que Díaz Águila "habría matado a Sofía Herrera para encubrir el secuestro. Les pedí que sigan buscando al nómade que está desaparecido y que no lo pueden encontrar por ningún lado. Es una persona que no tiene nada. Solamente vive en los campos, cruza caminando de Chile a la Argentina y no lo pueden encontrar", manifestó el juez. Pasaron 18 años de la desaparición de Sofía y todo la actuado, además de las búsquedas realizadas no tuvieron resultado positivo. Éste emblemático caso dió lugar a la implementación de la "Alerta Sofía", en marzo de 2019, consistente en un sistema de alerta de emergencia rápida, desarrollado por el Ministerio de Seguridad de la Nación, bajo la gestión de Patricia Bullrich, para coordinar la inmediata búsqueda y localización de niños y adolescentes desaparecidos, cuyas vidas se consideren en "Alto riesgo inminente", mediante el trabajo articulado entre entidades del sector público y privado, los medios de comunicación social y la sociedad civil. Implica la difusión masiva y orientada  del caso, a través de afiches específicos, medios de comunicación, redes sociales, telefonía celular y dispositivos de las fuerzas federales. Para su implementación a nivel internacional, se cuenta con el apoyo de Facebook y el Centro Internacional sobre Niños Desaparecidos y Explotados (ICMEC, en inglés), solicitada por la autoridad judicial a cargo de la investigación, con éstos requisitos : niño/a o adolescente menor de 18 años, que exista una denuncia oficial, que el caso sea comunicado al SI.FE.BU. (Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas), que el caso esté vinculado a un posible secuestro o desaparición en riesgo inminente. Es utilizado de manera selectiva, ya que su efectividad depende de la excepcionalidad de los casos. Las estadísticas indican que en Argentina se reportan alrededor de 7.000 desapariciones al año, de las cuáles el 60 % son resueltas en las primeras 72 horas. Sin embargo, los casos que involucran delitos representan  menos del 1 % del total. Debido a ésto, el Alerta Sofía solo se activa entre dos y tres veces al año. El objetivo del protocolo es generar un impacto inmediato, movilizando tanto a la comunidad como a las fuerzas de seguridad para que la búsqueda se realice en el menor tiempo posible. El protocolo replica un modelo ya vigente en Estados Unidos (Alerta Amber), creado en 1996, tras la desaparición de Amber Hagerman, una niña de 10 años secuestrada y asesinada en Texas. Otros países que lo utilizan (con su denominación respectiva) son : Canadá, Francia, Alemania, México y Ecuador. La última vez que se activó el protocolo fue en marzo de 2026, tras la desaparición de Esmeralda Pereyra López, de dos años, en Cosquín (Córdoba). Fue encontrada al día siguiente. La diferencia con otros métodos de búsqueda es que éste protocolo incorpora la participación ciudadana, permitiendo a la comunidad colaborar con la localización del menor desaparecido mediante la difusión de información. La línea disponible para aportar datos es la 134. Otro caso emblemático por el que se activó el "Alerta Sofía" fue la desaparición de Lian Gael Flores Soraire, en febrero de 2025, en una zona rural de Ballesteros Sud, en Córdoba. Sigue desaparecido. Volviendo a Sofía, su madre busca actualizar la imagen de su hija con programas de Inteligencia Artificial que simulan como podría ser actualmente. "Estamos esperando que alguien lo haga de manera seria, porque la que nos hizo la Policía Federal era cualquier cosa, era una imagen de alguien que no se parecía a Sofía. Después con ayuda de una chica de Colombia y de Carlos Salerno, logramos algo más parecido. Yo creo que mi hija puede estar así. Pero lo cierto es que hoy no tenemos una foto que me diga exactamente cómo está mi hija con 20 años", expresa su madre con resignación. Pero ella no pierde la esperanza y, la alimenta con una acción estratégica : tiene ropa limpia y doblada de su hija guardada en un placard y, también hay ropa sucia (usada ese domingo fatídico antes de ir al camping) en un canasto, las zapatillas sin lavar, el toallón que usó para bañarse por última vez. La ropa tiene su olor y algún cabello. Todo está guardado en bolsas, en lugares secos y poco calurosos. Pasaron casi 20 años y, cabe destacar también, que hubo errores puntuales en la búsqueda, ya que la policía demoró casi 2 horas en llegar al camping (ubicado a 90 kilómetros de la frontera con Chile). Esa ventana horaria perdida fue fundamental para el fracaso de todo el operativo. La hipótesis de María Elena Delgado tiene un sustento : "Se calcula que pasaron 9 minutos desde que llegamos al lugar y hasta que desapareció. Empezamos a buscarla enseguida. Alguien se la llevó, no sé por qué ni para qué". Su madre, quién estaba embarazada de 4 meses a modo de clamor, al momento de la desaparición manifiesta con dolor : "Por más que pasen los años, Sofi tiene que seguir siendo buscada. Hay personitas que aparecieron muchos años después. Con todo lo que se trabajó en la zona, nunca se encontró nada. Así que puede estar en otro lugar. Lo que necesitamos es que no se olviden de ella". Claro, contundente y esperanzador...


Foto 1 : Sofía, con su madre María Elena Delgado.


Foto 2 : Sofía Yasmín Herrera tenía 3 años y 8 meses al momento de su desaparición, en 2008.


Foto 3 : Así sería hoy el rostro de Sofía (imagen elaborada con Inteligencia Artificial, a partir de una foto de cuándo desapareció).


Foto 4 : El principal sospechoso, el jornalero chileno José Dagoberto Díaz Águila.


Foto 5 : Otra foto que sería actual de Sofía Herrera (elaborada con IA).


Foto 6 : Rostro de Sofía a los 12 años (elaborado a partir de la foto que figura abajo), en un afiche de búsqueda.


Foto 7 : Afiche oficial de búsqueda ( a los 12 años).


Foto 8 : Evolución de Sofía en fotos. Ahora tendría 22 años.


Foto 9 : La familia de Sofía (al centro, su hermana, nacida 5 meses después de su desaparición).


Foto 10 : Búsqueda de la policía y autoridades en el camping "John Goodall", de Río Grande, dónde desapareció Sofía.


Foto 11 : José Dagoberto Díaz Águila, tiene alerta roja de Interpol, por varios delitos. Continúa prófugo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

ROMINA TEJERINA... Y EL ROSTRO DE SU VIOLADOR EN SU HIJA...

MARCELO SAJEN... HISTORIA DE UN VIOLADOR SERIAL...

"TANGUITO", OLVIDADO PIONERO DEL ROCK