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Mostrando entradas de enero, 2023

OPERACIÓN GARIBALDI : EL INSÓLITO SECUESTRO DE UN CRIMINAL NAZI EN ARGENTINA

  La justicia generalmente es lenta y tarda en llegar. Tanto la divina como la del ser humano. Sin embargo, las heridas provocadas por la injusticia jamás cicatrizan. Tal vez se encuentre algo de paz, inclusive se ensaye un perdón, pero lo hecho, hecho está y ninguna enmienda o condena posterior borrarán de la memoria colectiva las injusticias sucedidas, más aún cuándo se trate de vidas humanas... millones de vidas... aproximadamente 6 millones. Ésta escalofriante cifra refiere a la cantidad de judíos exterminados (nunca más justo el término) en los campos de concentración por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Al finalizar la misma (con la derrota del "Eje del Mal", conformado por Roma, Berlín y Tokyo en manos de los Aliados), los vencidos se negaron a ser "trofeos" de sus vencedores y, fué así que, con la caída consumada, varios jerarcas nazis, con Hitler a la cabeza, se suicidaron para no pasar ese escarnio. Otros lograron huir a otros continentes...

EL ASESINATO DE LINO PALACIO, EL DÍA QUE EL HUMOR SE LARGÓ A LLORAR

Ambición desmedida, ansiedad, capricho, terquedad... elementos que componen un "cóctel explosivo" que, si va acompañado de consumo de drogas y alcohol, dan por resultado un combo muy peligroso. Todo ello puede desembocar en acciones violentas o delictivas de magnitud. El caso, trágico, que narraremos hoy tiene como protagonista a una joven descontrolada y un famoso dibujante. Comencemos con ella : Claudia Alejandra Sobrero era una chica rebelde que, a los 14 años huyó de su casa, para irse con su novio de 20. Terca y decidida, convenció a sus padres para que la dejasen casarse. Fué así que en 1979, meses antes de cumplir 17 años, tuvo a María Victoria. Tiempo después, la pareja terminó separándose y, Claudia que no podía ni quería estar sola, formó pareja con Jorge Palacio Zorrilla, de 36 años. Ella tenía 21, sin dudas tenía una poderosa seducción, ya que en una ocasión lo convenció de atropellar a su ex novio y huir. Su actual compañero, era sobrino nieto del otro protagonis...

OPERACIÓN TRAVIATA : EL SALVAJE ASESINATO DE JOSÉ IGNACIO RUCCI

La década del '70 es prolífica respecto a hechos y sucesos en nuestro país. Antes y después del golpe de estado de 1976, la espiral de violencia que transcurrió en Argentina tuvo ribetes sangrientos, alevosos, propios de una época a la que no se quiere regresar. Los atentados, asesinatos y todo accionar delictivo fueron moneda corriente entre los grupos subversivos y el "terrorismo de estado" ejercido por la dictadura, después de ese fatídico 24 de marzo. Pero, como se dijo antes, la violencia estaba presente desde mucho antes de esa "noche negra" de 1976. Para ponernos en contexto sobre el hecho que narraremos en ésta oportunidad, describiremos al protagonista del mismo : el sindicalista José Ignacio Rucci, quién nació en Alcorta (Santa Fe), el 15 de marzo de 1924. A los 20 años llega a probar fortuna a Buenos Aires, subido a un camión que traía el diario "El Mundo". Consigue trabajo de lavacopas en una pizzería de Floresta, luego de cajero en una con...

MARTITHA STUTZ, LA NIÑA DESAPARECIDA Y... JAMÁS ENCONTRADA

Desapareció como si se la hubiera tragado la tierra. Ésta frase popular manifiesta el hecho de la pérdida del rastro de una persona, sin el menor atisbo de como sucedió tal desaparición. Sin dudas, un enigmático hecho policial ocurrido en Córdoba el siglo pasado, encaja perfectamente con éste dicho. El reloj marca las 11:15 horas del 19 de noviembre de 1938. Es el último día de clases de ese año lectivo y, Martha Ofelia Stutz, de 9 años, recién regresa del colegio "Alejandro Carbó" (donde cursa 4° grado), a su casa ubicada en calle José María Galán 323, de Barrio San Martín. Le pide a su mamá María Eudora "Lola" Ceballos dinero para comprar su revista favorita, "Billiken". Ella le entrega 20 centavos y le recomienda tener cuidado al cruzar la calle. Ya sin su guardapolvo, "Martitha" lleva un vestido azul, de cuello y puños rojos y un moño blanco en la cabeza con que le habían atado el cabello. Debía caminar un par de cuadras hasta llegar al kiosc...