LA USURPACIÓN DE MALVINAS EN 1833... LA HISTORIA POCO CONOCIDA...
Hablar de las Islas Malvinas hiere el alma, pues al instante nos viene a la memoria la Guerra de 1982, cuándo mayoría de soldados conscriptos (además de militares de carrera) fueron a luchar y dieron su vida por ese pedazo de tierra austral usurpado por los ingleses. Sin embargo, poco se sabe, o mejor dicho, poco se ha difundido históricamente sobre los motivos de tal ocupación ilegal británica y cómo sucedió. Emergen figuras como el gobernador Vernet y... el "Gaucho" Rivero, inmortalizado hace pocos años al aparecer en un billete de $ 50. Veamos como sucedieron tales hechos : El 10 de junio de 1829, el gobernador de Buenos Aires, Martín Rodríguez, creaba por decreto la "Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas", con sede en la isla Soledad y jurisdicción sobre las islas adyacentes al Cabo de Hornos en el Océano Atlántico y, designó como comandante a Luis Vernet, empresario de origen francés, nacido en Hamburgo (Alemania), con el objetivo de afianzar la presencia argentina en las islas. Sin embargo, Vernet no fue elegido por casualidad, pues desde 1824 (5 años antes) había comenzado con un emprendimiento comercial que incluía la explotación de ganado vacuno salvaje presente en las islas, lobos y elefantes marinos y la comercialización de pescado, por lo que tenía cierto conocimiento del lugar. Pero la realidad era que, además, el gobierno de las Provincias Unidas le debía dinero. Por ello, le ofrecieron territorios, incluyendo recursos y eximición de impuestos con la condición de establecer una colonia en un plazo de 3 años. Otros beneficios fueron la explotación de la Isla de los Estados, derechos de pesca desde el sur del Río Negro hasta el Cabo de Hornos (con exención de impuestos por 30 años). Tamaña muestra de generosidad estatal era imposible de rechazar para un comerciante como Vernet. Por ello, compró ovejas, caballos, útiles, enseres y fletó barcos con gauchos. El contenido del nombramiento explicitaba el objetivo central del mismo : "Habiendo entrado el gobierno de la República en la sucesión de todos los derechos que tenía sobre éstas provincias, la antigua metrópoli (España), y de que gozaban sus virreyes, ha seguido ejerciendo actos de dominio en dichas islas, sus puertos y costas, a pesar de que las circunstancias no han permitido hasta ahora dar a aquella parte del territorio de la República la atención y cuidado que su importancia exige". Una semana más tarde de publicado el decreto, la "Gaceta Mercantil" publicó lo siguiente : "Una de las medidas más importantes del gobierno actual ha sido la organización política y militar de las Islas Malvinas y de los terrenos adyacentes al Estrecho de Magallanes. Aunque nuestra marina esté en su infancia, podemos sacar gran provecho de las Islas Malvinas. El territorio es muy fértil, su clima menos áspero de lo que corresponde a su latitud. Los cuadrúpedos que los españoles soltaron allí se han multiplicado prodigiosamente, y se calcula que no habrá menos de 40.000 cabezas de ganado, con un sinnúmero de caballos salvajes". El 19 de junio de 1829, Vernet partió hacia las islas en el bergantín "Betsy", acompañado de su esposa María Sáez, sus hijos Emilio, Luisa y Sofía, su hermano Emilio y su cuñado Loreto Sáez. En las islas nacería otra niña en 1830 que, por supuesto, se llamaría Malvina. El navío transportaba los muebles de la familia Vernet (incluído un piano), además de 36 árboles y 30 ovejas merinas mestizas. La nave llegó en agosto y el 30 de ese mes se efectuó el acto de posesión, mientras se enarbolaba la bandera argentina en Puerto Soledad (también llamado Puerto Luis). En su discurso dijo, entre otras cosas : "... El comandante espera que cada uno de los habitantes dará en todo tiempo su subordinación a las leyes, viviendo como hermanos en unión y armonía a fin de que el incremento de población que se espera y que el Superior Gobierno ha prometido fomentar y proteger, nazca en su territorio austral una población que haga honor a la República cuyo dominio reconocemos... ¡ Viva la Patria !" . Además de seguir con su emprendimiento comercial, ahora Vernet tenía responsabilidades políticas y militares por su cargo de Comandante, representando al gobierno bonaerense. Una parte de las ruinas españolas fueron reconstruídas, aunque se levantaron muchas edificaciones nuevas de cal y piedra. La casa principal era la sede de la Comandancia y, en total, había alrededor de 10 casas de piedra y muchos ranchos dispersos en la zona, además de una docena de puestos y corrales que cubrían una gran extensión. Comenzaron siendo 40 colonos y, con el tiempo, superaron el centenar, entre ellos la familia Vernet, 25 gauchos contratados procedentes de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y la Banda Oriental (entre ellos, el "Gaucho" Rivero), 5 aborígenes (algunos tehuelches y otros del Litoral), 30 esclavos negros muy jóvenes (a quiénes les habían prometido la libertad a cambio de 10 años de trabajo) y algunos criollos (como la ama de llaves de los Vernet, Antonia Roxa y las niñeras Victoria y Elisa). Entre los extranjeros estaba el capataz de los gauchos, el francés Jean Simon, dos familias holandesas que se encargaban de ordeñar las vacas y fabricar manteca, una pareja alemana responsable del huerto, tres ingleses, un matrimonio español y otro portugués. En síntesis, el 75 % de la población había sido traída por Vernet y, el resto procedía de las tripulaciones de los barcos visitantes, quiénes por alguna circunstancia, decidían quedarse a vivir allí. Al llegar, todos los colonos recibían tierras, semillas y herramientas. La tarea de los gauchos era muy importante para la economía de la isla, pues intervenían en la captura y domesticación de ganado alzado y en la construcción de corrales y ranchos. Ellos vivían en casas hechas de turba (material orgánico del suelo malvinense), con poco muebles en su interior. Su eximia destreza apresando ganado con lazo o boleadoras, les valió la admiración de los extranjeros, como John Andersson : "Gobernaban a sus animales con una suavidad de movimientos, era una manera criolla de montar muy diferente a los europeos". Otros, como Charles Darwin (sí, el autor de la teoría de la evolución, quién también pisó suelo malvinense), quién degustó con entusiasmo un asado con cuero, contó a sus amigos europeos como se hacía : "Cenamos carne con cuero, o sea carne asada con la piel. Sobre las brasas se asa un gran pedazo circular de la espalda, de forma que la piel quede expuesta directamente al fuego y haga las veces de sartén, con lo cuál se consigue que no se pierda ni una gota del jugo". A pocos kilómetros de la colonia, entre los cerros y extensas turberas, el ganado salvaje se reproducía sin parar, estimándose para esa época la cantidad de 20.000 vacunos, 3.000 caballos y 5.000 cerdos. Entre 1826 y 1831 se consumieron 5.553 cabezas de ganado y, se exportaron 2.000 cueros de vacas y toros. Debido a la prosperidad isleña, Vernet mandó emitir unos vales expresados en pesos para facilitar las operaciones de provisiones de bienes. La mencionada importancia de los gauchos en el trabajo implicaba largas jornadas de busca del ganado cimarrón que, con el tiempo, se fue haciendo más arisco. Por ello, contaban con caballos resistentes que podían atravesar los suelos pantanosos de turba y los pedregales, para luego, finalmente, arrear a los corpulentos animales. Sin embargo, el problema mayor de las islas eran los barcos balleneros y loberos procedentes de Inglaterra y Estados Unidos que diezmaban los recursos naturales con su pesca predadora e ilegal. Algo parecido a lo que pasa actualmente con los barcos chinos en el Mar Argentino. Ante ésta situación, Vernet pidió a Buenos Aires un buque de guerra y personal militar para defenderse, pero su reclamo fue desoído, pues jamás llegó lo que solicitó. Quiso imponer orden al imprimir recomendaciones impresas a los cazadores ilegales para que cesaran en su accionar, pero éstos lo ignoraron. Así fue que tomó una decisión más drástica: emitió un documento en el que certificaba que su lugarteniente Matthew Brisbane estaba autorizado a abordar cualquier buque que ingresara a la jurisdicción de la Comandancia. Las primeras víctimas fueron 3 goletas estadounidenses ("Harriet", "Superior" y "Breakwater"). En tales "procedimientos", los gauchos, armados con sus facones, abordaban algunas naves y reducían a la tripulación. El 27 de julio, un desertor de la "Harriet" le contó a Vernet, con lujo de detalles, todas las depredaciones que se habían cometido en la Isla de los Estados y Malvinas (que incluía matanza de crías de lobos marinos) por orden del Capitán Davison. Le exigieron la entrega del diario de a bordo, pero se negó. Ante ello, incautaron la nave el 1° de agosto de 1831. Vernet decidió regresar con su familia a Buenos Aires en la goleta "Harriet" (dejó al mando a su segundo, Enrique Metcalf) para exponer ante las autoridades de Buenos Aires el delito cometido por Davison y pedir explicaciones al cónsul inglés George Slacum. En el colmo del ridículo, el diplomático ni siquiera se disculpó en nombre de su nación, sino que consideró injusta la detención del marino y exigió la devolución de la goleta. En simultáneo se contactaba con el capitán de la nave de guerra estadounidense "Lexington", Silas Duncan, que estaba en Montevideo. Éste, continuando con el caradurismo y ridiculez británico, exigió al Ministro de Relaciones Exteriores, Tomás Anchorena, que castigara a Vernet con los cargos de... piratería y robo...!! Y, sin esperar resolución judicial del caso, Duncan, el 9 de diciembre se marchó a las Islas Malvinas en la fragata "Lexington" (sin autorización del puerto de Montevideo) junto con Davison. Rápido de reflejos y, sin perder tiempo, el cónsul inglés Slacum se reunió con el representante de la legislación británica Woodbre Parish para no reconocer la autoridad argentina en las islas. El 31 de diciembre la nave llegó a las islas (Puerto Luis, se llamaba la capital en esa época) y enarboló una bandera francesa a modo de distracción. En el mismo interín capturaron la goletilla "Águila" y, se dirigieron con ella a la playa, dónde apresaron a Brisbane (lugarteniente de Vernet) y a Metcalf (a quién Vernet dejó a cargo). Siguiendo con su actitud depredadora, Duncan y sus hombres ingresaron a las viviendas, dónde saquearon y destruyeron todo a su paso, con prisioneros incluídos. Por su parte, Davison se apropió de los cueros incautados de la nave "Superior" y de todo lo que encontró en el almacén, además de robarse ganado, cueros, muebles y ropa de los colonos. También les informaron a los habitantes que no se iba a permitir que hubiera límites de pesca y que, si Vernet regresaba sería ahorcado. Un verdadero saqueo. La "Lexington" regresó al continente y llegó a Motevideo en febrero de 1832 trayendo consigo a varios colonos, esclavos y 7 prisioneros (entre ellos Brisbane y 6 empleados de Vernet). Debido a ésta situación se interrumpieron las relaciones diplomáticas con EEUU. En el archipiélago habían quedado 25 personas (gauchos y mujeres) que lograron huir al interior durante el ataque de Duncan. Los loberos extranjeros, sabiendo la situación, aprovecharon para matar vacas, ovejas, cerdos y caballos. Era tierra de nadie y, otros navíos que llegaban exigían carne gratis, amenazando al capataz Jean Simón (quién era una especie de delegado del gobierno) y a los gauchos con armas de fuego. Si se negaban, mataban el ganado y robaban lo que querían. No podía tolerarse semejante situación de descontrol y, un poco tarde ya, el gobierno de Buenos Aires reaccionó y decidió enviar a las islas a la nave de guerra "Sarandí", al mando del Comandante José María Pinedo, quién llevaba a bordo al futuro Jefe Militar de las islas, el Sargento Mayor José Francisco Mestivier, designado por Juan Manuel de Rosas, ya en el poder. Al llegar, Pinedo tendría la misión de patrullar el litoral de las islas en tareas de prevención y control de buques loberos. Desde Buenos Aires, Vernet envió nuevamente a Brisbane y Metcalf (ya liberados) con instrucciones de reconstruír todo y poner el orden que hubo al comienzo. El 10 de octubre de 1832 se realizó la ceremonia de asunción de Mestivier como Comandante Militar y Político de las Islas Malvinas en nombre de la República Argentina. La "Sarandí" continuó patrullando y poniendo orden durante dos meses, regresando a Puerto Luis el 29 de diciembre. Al llegar se encontró con una pésima y devastadora noticia : el 30 de noviembre hubo un motín entre los soldados que terminó con el asesinato de Mestivier, tomando el cuartel general. Al parecer, el nuevo jefe era demasiado enérgico y maltrataba a la guarnición, quiénes, además de quitarle la vida, violaron a su esposa. Días más tarde, el capataz Simon, junto a un grupo de marinos de una nave francesa y los gauchos que quedaban en las islas, apresaron a los amotinados y los confinaron en la goleta inglesa "Rapid", mientras esperaban la llegada de la nave argentina. Pinedo (comandante de la "Sarandí") se hizo cargo de la situación y restableció el orden. Todo parecía volver a la normalidad en Puerto Luis y, la paz reinaba nuevamente. Pero llegaría finalmente el día fatídico para la historia argentina con respecto a Malvinas. El 2 de enero de 1833 incursionó en la zona el navío de guerra inglés "Clío", al mando del capitán John James Onslow, quién expulsó a Pinedo y a la mayoría de los habitantes de Puerto Luis. No obstante, previamente se aseguraron la permanencia de algunos paisanos para sostener la economía de las islas, además de la provisión de carne para las futuras tripulaciones de los barcos que visitarían el lugar. La "Clío" partió 10 días después y las islas quedaron desprovistas de guarnición inglesa durante 1 año. Confió a William Dickson (antiguo despensero de Vernet en la isla) la tarea de izar la bandera inglesa cada domingo. Sólo 12 gauchos y algunos pocos colonos serían por un largo tiempo sus únicos habitantes. Pero no estaban conformes y, en mayo comunican a Jean Simon que no trabajarían más para Vernet, disconformes con el modo de pago (los pagarés impresos por su patrón), pues pretendían dinero metálico. Arreglaron trabajar por 5 meses más. Sin embargo, la patronal no cumplió lo pactado. Entonces, ocurriría otro grave hecho que tendría entre sus protagonistas al "Gaucho" Rivero : una revuelta organizada por éste y los gauchos José María Luna y Juan Brasido, ayudados también por 5 aborígenes (Luciano Flores, Manuel Godoy, Felipe Salazar, Manuel González y Juan Latorre) el 26 de agosto de 1833, terminó con el asesinato de Matthew Brisbane, Jean Simon, William Dickson, Ventura Pazos (escribiente de Brisbane) y el alemán Anton Vaihinger. Sólo sobrevivió el empleado Thomas Helsby. Luego, saquearon las viviendas. El resto de la población, aterrorizada, huyó a los islotes cercanos. No pudieron seguirlos por falta de barcazas. Eran 13 hombres, 3 mujeres y 2 niños. Como puede notarse, el caos y el descontrol fueron moneda corriente en la isla, además de la falta de gobernabilidad y la desidia de ambos gobiernos de hacerse cargo realmente del archipiélago. Rivero había arriado la bandera inglesa e izado la argentina. Los refuerzos de Buenos Aires nunca llegaron. Recién el 7 de enero de 1834, arribó la fragata inglesa "Challenger" a las islas, al mando del teniente Harry Smith, quién encarceló a Rivero y sus compañeros, el 18 de marzo y los trasladó a Inglaterra. Fueron traicionados por el gaucho José María Luna, quién les hizo de baqueano a los ingleses. Sin embargo, resolvieron que juzgarlos traería incidentes con Buenos Aires y los devolvieron a tierra americana (Montevideo). La tarea de Smith era cumplir el objetivo británico de reforzar su presencia militar en las islas. Pudo organizar las actividades ganaderas gracias a las instrucciones que Vernet le había dejado a Brisbane años antes. Literalmente las copió. Al traidor Luna, se sumó el gaucho Coronel, para ayudar a los ingleses en el cuidado del ganado vacuno, cerdos y caballos. También ayudó (pues no tenía otra salida para sobrevivir), Antonia Roxa, hábil amansadora de bestias salvajes. Llegó a un acuerdo justo : por cada dos vacas que amansaba, una quedaba para ella, además de garantizar la provisión de leche y manteca en las islas. Ésto le permitió crecer económicamente. A los argentinos se los obligaba a firmar que el ganado era propiedad de la reina. Y así fue la historia de la posesión argentina en Malvinas y su posterior usurpación por los ingleses que no enviaron tanto poderío militar. Por su parte, como publicó la "Gaceta Mercantil" nuestra marina estaba en "su infancia". Luis Vernet fue elegido "a dedo" para comandar las islas, no por su capacidad militar, sino por su posición económica, su conocimento comercial y porque era acreedor del Estado. Todos los empleados que originariamente llevó Vernet a las islas, con los años fallecieron y fueron enterrados allí. En cuánto al Gaucho Rivero, inmortalizado hace unos años en una impresión del billete de $ 50 en el 2015, su rastro se pierde luego, aunque algunas versiones (sin documentación probatoria) indican que combatió y murió en la Batalla de la Vuelta de Obligado en 1845. Existen versiones contrapuestas respecto de la figura del Gaucho Rivero, pues el gobierno de Cristina Fernández al explicar el motivo de la presencia del gaucho en el billete, lo ubica como "quién encabezó la resistencia a la usurpación británica de las islas". La Academia Nacional de Historia, a través de César García Belsunce, plantea graves inexactitudes históricas : "No se había documentado de modo alguno que el accionar de Rivero hubiera estado motivado por razones patrióticas. Más bien consistió en el asesinato de 5 personas y el saqueo de sus bienes". También agrega que : "en ninguno de los múltiples documentos generados por el crimen, tanto en Buenos Aires como en Londres, se invocó que Rivero actuara con alguna finalidad patriótica, sino sólo por su espíritu de venganza y de codicia, dando muerte a los empleados de Vernet, de quiénes dependía y a Jean Simon, jefe interino de las islas por decisión de Pinedo, además de otros dos civiles que ninguna responsabilidad tenían respecto de los salarios adeudados. Si Rivero hubiera hecho algún gesto de recuperar la soberanía patria, no se hubiera librado de la justicia inglesa, pues habría atentado contra el dominio de Su Majestad Británica y hubiese sido ahorcado. Se salvó, justamente, porque se lo consideró un asesino múltiple". Finalmente, da su opinión sobre el billete : "Representar a Rivero en el billete es anacrónico, pues su vestimenta no es propia de su época, sino del siglo XX y evoca más a una jineteada en la Sociedad Rural Argentina de nuestro tiempo que a un gaucho de la primera mitad del siglo XIX en las tareas yermas de nuestras islas. Así, la ridiculez se añade a la falsedad". Contundente. Se remitió una nota al Banco Central de la República Argentina (BCRA) destacando éstos grandes errores. No hubo respuesta. La versión inglesa dice que no lo juzgaron porque los hechos por los que fueron acusados se dieron fuera de los dominios de la colonia británica. Gran contradicción, pues reclamaban a esos territorios como propios. En cuanto a Luis Vernet, figura clave de ésta historia, falleció en Buenos Aires en 1871, a los 80 años. Perdió todos los terrenos de la isla Soledad y sus hijos reclamaron posteriormente, sin éxito (aunque luego les compensarían, como no podía ser de otra manera, con tierras fiscales en Chaco). Las Islas Malvinas fueron recuperadas por la fuerza, 149 años después de su usurpación, el 2 de abril de 1982 por el gobierno de facto argentino liderado por el general Leopoldo Galtieri... y podría decirse con la misma improvisación que en 1833... pero esa es otra historia... y más conocida.
Foto 1 : Malvinas en 1829, poblada de ganado y gauchos, bajo el gobierno de Luis Vernet.
Foto 2 : Vernet, primer gobernador de las islas.
Foto 3 : El Gaucho Antonio Rivero, organizó una revuelta en la que murieron varias personas, en reclamo de salarios adeudados.
Foto 4 : La sede de la Comandancia Militar de Malvinas estaba en Puerto Luis (Isla Soledad).
Foto 5 : No había dinero circulante y se pagaba a los gauchos con vales canjeables. Fue la causa de la revuelta de Rivero.
Foto 6 : En ésta casa vivió Vernet en Puerto Luis.
Foto 7 : El gaucho Rivero, reconocido en el reverso del billete de $ 50, en 2015.
Foto 8 : Panteón de la familia Vernet en Recoleta.
Foto 9 : El dilema con el Gaucho Rivero : héroe o simple asesino.









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