CASO FRATICELLI... UNA MUERTE QUE ES AÚN ES UNA INCÓGNITA
La historia policial argentina está plagada de casos irresueltos. Tramas complicadas, sospechosos impensados, coartadas increíbles y un cúmulo de factores que impiden llegar a la verdad. El hecho está, pero no el o los culpables. Y, todo queda en la incógnita, provocando una herida que no cerrará. Un caso de éstas características tuvo lugar en el año 2000, en la localidad santafesina de Rufino (Depto. General López), de 18.000 habitantes, con la muerte de la adolescente Natalia Fraticelli. Era hija del juez de la ciudad, Carlos Fraticelli y Graciela Dieser y, completaba la familia, Franco, quién había sido adoptado. "Naty", cómo la llamaba su madre, era rubia con cabello corto y lacio, de ojos celestes, con una estatura importante de 1,70 metros para sus 15 años de edad. Cursaba 4° año de la escuela técnica local. En tanto, su padre, parecido a ella y de inusual cabello largo para su cargo de juez, era un hombre parco, con cara de pocos amigos (aunque en el barrio decían que tenía "cara de loco") y su madre, una ferviente católica (había sido misionera de la Iglesia "Santísima Trinidad" de Rufino), tenía problemas para quedar embarazada. Por ello, el matrimonio decidió adoptar a Franco (quién había sido abandonado por su familia biológica). Luego, de tanto intentar, nacería Natalia que, según su madre, fue "un regalo de Dios". A los 11 años padeció de meningitis, que le dejó secuelas : disritmia cerebral, un trastorno en el ritmo de las ondas cerebrales. Tal patología es un síndrome neuropsiquiátrico conocido como epilepsia, que crea una predisposición en el cerebro que genera convulsiones recurrentes. Eso también le provocó un leve retraso madurativo con problemas de aprendizaje, convulsiones y fugaces pérdidas de conocimiento. Para controlar su dolencia ingería "Lamictal", "Karidium" (previene o reduce convulsiones) y "Volcate" (anticonvulsivo). Aunque tenía una "vida social" activa (concurría a todas las fiestas posibles), era víctima de bullying por parte de sus compañeras, quiénes le "inventaron un pretendiente", con cartas de éste supuesto joven enamorado de ella. Una noche había una fiesta de 15 cerca de su casa y, a pesar de no estar invitada, se empecinó en concurrir. Como toda adolescente, "se produjo" para ir y, al llegar al lugar no la dejaron entrar. Tuvo que volverse a su casa. Su carácter fuerte y algo caprichoso le solía jugar éstas malas pasadas. El 20 de mayo, a las 8 de la mañana fue encontrada muerta por su madre en la cama de su habitación. Tenía las manos atadas con un pañuelo de seda azul, una bufanda de color azul marino y rojo a cuadros en el cuello y una bolsa de nylon verde transparente en la cabeza. Graciela, desesperada, llamó a los gritos a su marido, que dormía. Fraticelli llegó a la pieza y, entre ambos le quitaron la bolsa de la cabeza y la arrojaron al piso. La mujer, desconsolada, abrazaba llorando a su hija. Tenía puesto un pantalón largo gris y rojo con elástico en la cintura, una remera color crema con el dibujo de un oso, con la inscripción "Little bear... come on... wake up, wake up... here have fun". La ropa no tenía desgarros ni roturas. Estaba apoyada sobre el lado derecho, con piernas y brazos semiflexionados. En el suelo, había blísteres vacíos del medicamento "Uxen Retard". Fraticelli, de manera extraña, no llamó de inmediato a la policía, sino que se comunicó con el doctor Hugo Costa, quién constató el deceso. Diez minutos más tarde arribó el doctor Víctor Pautasso, colega y amigo del juez, quién llamó de inmediato al forense y obstetra Juan Carlos Maggi. Éste le confió al juez a cargo de la causa, Carlos Risso, algo que repetía Fraticelli : "Natalia tenía una bufanda en el cuello y las manos atadas con un pañuelo. Le pregunté cuántos nudos tenía y me dijo que podían ser 2 o 3 y que le había dado trabajo desatarlos. Pude constatar que no tenía marcas de haber estado anudado. Además, en el escritorio de la planta alta había bolsas similares a las que me mostraron como las utilizadas en el hecho". Algo no cerraba y el juez comenzó a ser sospechado. El nerviosismo reinaba y había caos y confusión. El juez insistía en la teoría del robo y la venganza : "Mataron a la Nati, mataron a la Nati. Ésta me la dieron a mí. Te lo juro por la amistad que nos une Víctor (por Pautasso) que en ésto no tengo nada que ver". A las 9 arribó el comisario de Rufino, Jorge Villalba y, le planteó al juez Risso circunstancias que no le cerraban y le llamaban la atención : "Fraticelli me insistía con que entraron por acá (señalando la puerta del balcón). Ví que la cortina de enrollar estaba levantada unos 50 centímetros. Entonces, le pregunté : ¿ quién entró por acá, Superman ?... Además, no había huellas. Por su actitud empecé a ver las cosas de otra manera, más cuándo encontré expedientes sobre su escritorio y uno estaba envuelto en una bolsa idéntica a la que encontraron al lado del cuerpo de Natalia. Él preguntaba a los médicos si podría haber un suicidio". Luego llegaría el comisario médico Ulises Enrique Cardoso (sí, con S), quién hizo un video y sacó fotos del lugar. Dijo que no le constaba que las bolsas hubieran estado en la cabeza y que el cuello no presentaba rasguños, marcas o surcos. Como en todo pueblo chico, sabía de la mala relación que tenía el matrimonio Fraticelli. En su informe puso que no se podía descartar, a causa de ésta crisis conyugal, que ambos tuvieran que ver con la muerte de su hija. Tampoco creía la teoría de los ladrones y la falta de 2000 dólares. Lo suponía y, aunque no tenía certeza de ello, lo dejó asentado. Fueron al juzgado de Fraticelli a realizar una inspección y en dos cestos de basura hallaron bolsas de residuos color verde, de las mismas características de las encontradas en la escena del crimen. Comenzaron a caer, una a una, las hipótesis planteadas : venganza y suicidio. Por ejemplo, el banquito con el que se dijo que él o los ladrones/asesinos entraron y salieron por el cielorraso para sacar el dinero que allí (supuestamente) se escondía, estaba en su lugar. Algo raro, no hay ladrón tan prolijo para correr el banco, sacar la plata y volver a ponerlo dónde estaba. Y el suicidio no cerraba por la cuestión de las bolsas. El comisario Cardoso levantó el cadáver y lo llevó al Instituto Médico Legal de Rosario para que le realizaran la autopsia (se hizo desde las 19:40 hasta las 22:30 horas). La conclusión de la misma, efectuada por el forense Luis Petinari, fue : ."...murió a las 4 de la mañana de ese día. Tenía la cara y cuello azules, incluso hasta el pecho por falta de oxigenación de la sangre. No se encontraron marcas en las muñecas. No había rastros de golpes ni raspaduras ni hematomas. Al diseccionarla encontraron lesiones hemorrágicas en los robustos músculos que están a los costados. ¿ Cómo es posible ? Hay hematomas en laringe y detrás de la lengua. El hueso hioides está sano". Petinari continúa "... las hemorragias en los músculos del cuello, en la parte posterior de la lengua y en la laringe muestran que sufrió una muerte violenta. La estrangularon (aunque el hioides estaba intacto y no había marcas en el cuello). No se defendió. La apretaron entre 3 y 5 minutos. La bufanda, el pañuelo en las muñecas y las bolsas, los blísteres en el piso eran una puesta en escena. La muerte fue debido a asfixia mecánica a predominio circulatorio por estrangulamiento". Todo era dolor y llanto. Fratricelli quiso suicidarse tomando una sobredosis de "Tranquinal" 50 miligramos. Pudieron hacerle un lavaje estomacal y se salvó de milagro. La Justicia decidió imputar al matrimonio. El 24 de mayo arrestaron a Graciela Dieser, quién dijo ser inocente. Hizo una huelga de hambre. Lloraba y no hablaba. Por ello, la trasladaron a una clínica de Venado Tuerto. El juez fue suspendido de sus funciones. Graciela declaró durante 8 horas : "Cerca de las 9 de la noche del viernes Natalia me preguntó si tenía salchichas. Quería comerlas con arroz. Mientras preparaba la cena se sentó en el mesón, a mi lado y me dijo que no se había arrepentido de no haber ido a la reunión de amigos. Terminamos de cenar como a las 9:15 horas. Me ayudó en la cocina a lavar los platos y ordenamos todo. Mientras mirábamos "Videomatch", me dijo : Vamos a ver "Buenos Vecinos". Tenía a la perra a upa cuándo le dí la medicación. Subimos y preparamos las cosas para bañarnos. Cuándo estaban pasando "El Show del chiste", Naty se tiró en la cama del hermano. Yo salí a la terraza a tender los toallones y, ahí es dónde no me acuerdo si puse la llave en la puerta que da a la terraza. Nos tiramos en la cama. Miramos "Buenos Vecinos". Comimos caramelos, la perra estaba en la cama con nosotras. A las 10:40 horas me dijo que tenía sueño y me preguntó si se podía quedar a dormir en la cama de Franco. Enseguida se quedó dormida antes de que termine el programa. Yo seguí mirando hasta el final. Le dí un beso y apagué el televisor. Fuí a mi dormitorio y me puse a rezar el rosario a las 11:30 horas. Me quedé dormida y no escucho en qué momento llegó Carlos. A las 6:45 horas, él se levanta para ir al baño y se volvió a acostar. Miré la hora en el despertador y me volví a dormir. Cuándo me vuelvo a despertar eran las 8:20 horas. Voy a la cocina, busco la medicación de Natalia, la llevo arriba y, cuándo voy llegando veo que está la puerta plegadiza cerrada. Siento como un frío. Veo que está la luz prendida en el hall y la ventana que da al balcón tiene la persiana abierta, a la altura de 1 metro. La puerta de la pieza de Naty estaba abierta y la luz prendida. Entonces veo a mi hija que estaba con una bolsa de nylon en la cabeza hasta el mentón, que no le llegaba a cubrir la totalidad del cuello. Entonces empiezo a gritar : ¡ Carlos, Carlos, mirá lo que le pasó a Naty. Entre los dos le sacamos la bolsa de la cabeza". En tanto, el juez, de manera insólita, desde la clínica, tuvo que reconocer una infidelidad : "Yo estaba obnubliado esa noche previa a la muerte de Naty, venía de un encuentro extramatrimonial". Estuvo en un hotel alojamiento con Mirta, profesora de educación física de la escuela N° 6031, en la habitación 3 del motel "Tú y yo", pagando 2 turnos. Increíble... Por su parte, el juez de Melincué, Carlos Risso, quién tomó la causa, que era "un fierro caliente" (nadie quería hacerse cargo), desconfiaba del matrimonio y expresó : "La chica era aparentemente un estorbo para la familia. Para mí participaron 3 o 4 personas, entre ellas gente fuera del ámbito". Semejante declaración de la máxima autoridad judicial lo habría sacado de la causa por carecer de imparcialidad y referirse a una de las partes, tomando postura... pero no fue así. El 24 de noviembre, Fraticelli fue destituído como juez penal a través de un jury de enjuiciamiento de Santa Fe, por "incumplimiento reiterado de las obligaciones del cargo y carencia de coherencia para desempeñar su función. Deliberaron 8 horas, le quitaron los fueros y lo detuvieron. El 14 de mayo de 2002, el juez de sentencia de Melincué los condenó a prisión perpetua por ser considerados coautores de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por alevosía. En los argumentos determinó que ambos eran culpables (sin explicar cuál de los dos fue) de estrangularla luego de drogarla con sedantes y conjeturó : "... o bien se intentó matar a Natalia con la droga y, cómo no ocurrió, la estrangularon o bien se usó el medicamento para poner a la chica en estado de indefensión antes de matarla". Fraticelli insistía en su inocencia desde el encierro: "Me reventaron para siempre a mí y a toda mi familia. ¿ Sabés lo que significa que te acusen de matar a tu propia niña que viste nacer ? Si no salgo sobreseído, prefiero pudrirme en la cárcel". El fallo fue apelado, porque carecía de certezas, no había pruebas absolutas. Incluso existieron presiones políticas para el esclarecimiento del caso o, en su defecto había cabezas que tenían que rodar. No podía quedar impune. El gobernador Carlos Reutemann no quería un "Caso María Soledad" en Santa Fe, lo que derivó en el apuro de las detenciones. Según Federico Ratghe, autor del libro "El caso Natalia Fraticelli", luego de una profunda investigación para el mismo, reveló : "... la madre, manos grandes, la retaba con cachetadas. El padre, infiel, cara de loco, consumidor de "Gancia" y whisky. No había pruebas fácticas. Estaba muerta y, en la casa, sólo ellos. El Ejecutivo incidió sobre lo judicial, tenías a ambos poderes y a la policía operando para que las cosas sucedan de una manera, más el periodismo azuzando porque vendía más si eran filicidas que víctimas. Fue una tormenta perfecta para ellos". Incluso, después se supo que en la autopsia, debido a una mala praxis, fracturaron el hueso hioides. Todo mal. Sin embargo, la Corte Suprema de Santa Fe rechazó la apelación. Ante semejante anormalidad intervino la Corte Suprema de Justicia de la Nación, conformada por los jueces Petracchi, Highton de Nolasco, Fayt, Maqueda, Argibay y Zaffaroni, quiénes anularon la condena y se ordenó dictar otra sentencia. Al día siguiente, ambos quedaron libres. Se separaron. El juez se fue a vivir con su nueva pareja, la terapueta Norma Tejedor (a quién conoció estando detenido), mientras que Graciela se radicó en Rosario con su hijo Franco y con su nueva pareja, el electricista Daniel Aguilar (se especulaba en el pueblo que la relación venía de bastante tiempo). La justicia decidió conformar un nuevo tribunal, cuyos miembros no tuvieran relación con el Caso Fraticelli. En 2009 se efectuó el sorteo y fueron designados Eduardo Pascual, Juan Carlos Baravalle, Ariel Dearma, Roberto Landaburu y Héctor López. Se revisaron todas las actuaciones nuevamente. El juez Pascual determinó que "no había lesión en la tiroides, ni en las glándulas salivales ni los ganglios linfáticos. No había signos típicos externos o internos de estrangulamiento. De acuerdo con el análisis posterior, Natalia ingirió 22 pastillas del antidepresivo "Uxon Retard", el cuál no lo tenía recetado, al contrario, pues pertenecían a su abuela Ana Senger. Tal medicamento le podía provocar episodios cardíacos, convulsiones, estado de coma o incluso la muerte, ya que se metaboliza rápido. Los moretones detrás de la lengua y en la laringe como la espuma en la nariz y la saliva en la bolsa coinciden con un ataque convulsivo. En noviembre de 2009, el Tribunal de Venado Tuerto los absolvió de culpa y cargo, alegando que pudo tratarse de un suicidio. Los jueces Pascual y Dearma apoyaron ésta teoría, en tanto Baravalle otorgó el beneficio de la duda al matrimonio. López se inclinó por una muerte violenta a cargo de Graciela Dieser y Landaburo se abstuvo. Luego de su absolución, Fraticelli declaró : "Yo creo que no hay reparación alguna que pueda aliviar tanto sufrimiento. El daño que me han hecho es tremendo, pido que sean investigados los funcionarios judiciales que cometieron ésta crueldad y barbarie y que sean realmente sancionados como corresponde. Yo pagué con la cárcel por haber dicho la verdad y ahora quedó demostrado que soy inocente. Simplemente lo que quería era que se hiciese justicia, demostrar mi inocencia y que mi hija descanse en paz". Actualmente está en pareja, como se dijo, con la psicóloga social y profesora de letras, Norma Tejedor, quién fue la terapeuta que supo contenerlo en sus peores momentos. Allí nació el amor. Juntos escribieron el libro "Divina justicia, el cielo lo sabía", una especie de crónica autobiográfica en la que cuenta detalles de su detención y su versión sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Natalia. Se dedicó a dar clases de derecho en la carrera de Recursos Humanos en el turno noche del terciario del Colegio Superior de la ciudad, hasta jubilarse. Hoy es un vecino más de Rufino, que se ejercita andando en bicicleta y ya no usa cabello largo. Aún ejerce como abogado en casos civiles y penales. Fue una vuelta de página para él, borrón y cuenta nueva. Por su parte, Graciela Dieser se mudó a Rafaela ese mismo año. Nunca más se volvieron a ver con su ex esposo. Se suicidó el 11 de abril de 2012. Su cuerpo fue encontrado en la bañera de su departamento por su hijo. Había ingerido 38 comprimidos de "Tranquinal", un ansiolítico para los ataques de pánico. Dejó 4 cartas expuestas de manera prolija en el baño : una dirigida a su hijo Franco, otra a su pareja Daniel Aguilar, otra al juez Carlos Stegmayer y la restante a un familiar. Solamente se dió a conocer la del juez, que decía que Naty la visitaba todas las noches, que ella no aguantaba más porque la extrañaba mucho y que la determinación de matarse la habría tomado para encontrarse con ella. En el 2016 la Corte Suprema de Justicia dejó firme la absolución de ambos. Por su parte, Franco vivió sucesivamente en Rufino, San Jorge y Rafaela. Cursó 4 años de abogacía, tratando de seguir el mandato paterno. Actualmente está separado y tiene 2 hijas que no viven con él. Fue el único "limpio", ya que esa fatídica noche se quedó durmiendo en la casa de la abuela. Al respecto, cuándo declaró ante el juez, dijo : "Mis padres no mataron a mi hermana. Si hubiesen querido hacerlo tuvieron otras oportunidades, la hubieran dejado morir cuándo estuvo tan enferma y no habrían dormido durante un año y medio en el sillón de un hospital para curarla". Años más tarde, al salir la aboslución, expresó : "Mi viejo está bien, pero triste. Para nosotros se cerró una historia. Yo también, en un primer momento, me puse contento, pero después me dió tristeza. Más que tristeza, bronca. Por todo lo que se perdió durante 16 años. Y a todos los que nos señalaron y nos dijeron muchas cosas, me gustaría tener enfrente a esa gente y ver si hoy es capaz de decirme lo mismo que me dijeron en éstos años". Se ha hablado y escrito mucho sobre éste caso. Aún continúa la duda si fue asesinato o suicidio. Ésta última hipótesis tiene sustento, pues en las vísceras de Natalia hallaron restos de las pastillas "Uxen Retard" que ingirió. Además de ser víctima de bullying, con la pesada broma de un supuesto enamorado que la mandaba cartas (las mismas aparecieron rotas en un tacho de basura y el blíster de pastillas al costado)También había sido echada de una fiesta (como se dijo) al no estar invitada. ¿ Pudieron haber sido la suma de todos éstos factores y otras cosas más el desencadenante ? Pero... ¿ y la bolsa que tenía en la cabeza y las manos atadas con un nudo que no apretaba ? ¿ Porqué el juez insistía con la hipótesis del robo, de un ladrón que también sería asesino ? Nada se pudo probar con certeza... y cuándo la duda es más poderosa, no hay culpables. Un dato coincidente y, a la vez, terrible son las tendencias suicidas de la familia : Natalia, Graciela y el juez Fraticelli ingirieron fármacos para quitarse la vida (el matrimonio usó las mismas pastillas, "Tranquinal"). La familia se deshizo, la Justicia no estuvo certera y Naty, quién murió a los 15 años, será una incógnita para siempre...
Foto 1 : Los Fraticelli a pleno : Franco, Carlos, Natalia y Graciela.
Foto 2 : La habitación dónde hallaron muerta a Naty...
Foto 3 : El día de su comunión.
Foto 4 : Con su nueva pareja (a quién conoció estando detenido), presentando el libro sobre el caso.
Foto 5 : Familia entera (con la abuela incluída).
Foto 6 : Imagen de su sepelio.
Foto 7 : Fraticelli y su particular look.
Foto 8 : Tapa del libro que escribió Fraticelli. La muerte de Natalia aún es una incógnita.








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