ASESINATO DEL FOTÓGRAFO... "NO SE OLVIDEN DE CABEZAS"
El poder y el dinero enceguecen, marean. La acumulación de capital en manos de una persona (no hace falta que sea funcionario de gobierno) le otorga la capacidad de decisiones, de acuerdo a sus intereses, que implican muchas cosas : cambios, nuevos rumbos, transformaciones... "Poderoso caballero es don dinero", dice el dicho y, el que lo posee, acumula poder que, además, los acerca a los gobiernos de turno. Pasó en todas las épocas, aunque sin dudas, los años ´90 fueron emblemáticos en éstas cuestiones. La narración de hoy tiene que ver con un enigmático y omnipotente empresario : Alfredo Yabrán. Dueño de la empresa postal "Oca", tenía otros "negociados" que siempre estuvieron bajo la lupa de la justicia. El personaje en cuestión, oriundo de Entre Ríos, cultivaba el misterio y el perfil bajo en cuánto a su persona, a tal punto que no se le conocía el rostro. Nos situamos en la mencionada década del ´90, dominada por el partido justicialista, con la presidencia de Carlos Menem y la gobernación del mayor distrito electoral a cargo de Eduardo Duhalde. A cargo del ministerio de economía estaba Domingo Cavallo, quién en una encendida y enfervorizada exposición ante la Cámara de Diputados, acusaba a Yabrán de liderar un entramado que controlaba la entrada y salida de bienes del país con posiciones dominantes en logística, seguridad, transporte y servicios aeroportuarios, además de la impresión de dinero y documentos oficiales y el manejo informático de Lotería Nacional, con éstas palabras : " Yabrán lidera una mafia enquistada en el poder... ¿ Quién es el señor Yabrán ? ¡ Nadie lo conoce ! ¡ Pero él si va a conocer todas las pruebas que tenemos ¡... Ante ésta situación, quedó como misión y objetivo periodístico "descubrir" quién era Alfredo Yabrán. La revista "Noticias" tomó nota y apuntó todos sus cañones para lograr esa meta. Gabriel Michi, quién hizo la cobertura noticiosa con su reportero gráfico, José Luis Cabezas, contó en su libro ("Cabezas, un periodista, un crimen, un país") : " No había casi registros anteriores a la imagen obtenida por Cabezas, salvo alguna fotografía muy antigua de reencuentro de egresados en la escuela donde cursó su secundaria. O una toma muy lejana que había obtenido "Noticias" en los festejos de año nuevo de 1995 durante los fuegos artificiales del balneario "La Pérgola", en Valeria del Mar, explotado por su socio local, el arquitecto Luis Abruzzesse". El 14 de febrero de 1996, Michi recibe un llamado. dónde le informan que al otro día llegaba "El Tío" (por Yabrán). El 15, el periodista, junto a Cabezas fueron a Valeria del Mar luego de terminar una entrevista con el actor Miguel Ángel Solá. Pasaron por la puerta de la casa de Yabrán (la mansión "Narbay"), dónde vieron varias camionetas 4 x 4 en el estacionamiento, además de gente deambulando (los custodios). El humo que podía visualizarse denotaba un asado en el lugar. Al día siguiente montaron guardia muy temprano para obtener la foto. Se apostaron en una colina de tierra, a 50 metros de la mansión, a las 7 de la mañana, para no ser vistos por nadie. Yabrán volvía a esa hora. También había madrugado y, maletín negro en mano, ingresaba a la casa. Cabezas logró retratarlo desde su lugar, pero la toma era de espaldas (con el maletín). Ante ello, Michi se acercó a 30 metros del estacionamiento (que tenía 3 portones) de la casa. Había acordado con su compañero que, si lo veía le enviaba un radiomensaje. Recién a las 10 de la mañana Yabrán salió en una Ford Ranger, con su esposa, María Cristina Pérez. Se dirigían al "Terrazas Golf", dónde le mostraría la marcha de una construcción que estaba realizando allí. Luego de ello, ingresaron a un restaurante para almorzar. Los periodistas tenían el dato que Yabrán diariamente, con rigurosa puntualidad, iba a la playa a las 16 horas. Desde cierta altura (y con el hombro derecho de Michi que hizo de trípode), Cabezas, usando teleobjetivo, le hizo algunas tomas sentado al borde del mar en una reposera playera. No conformes con esas fotos, se dirigieron a un lugar contiguo. Yabrán inició una caminata (que siempre hacía por la playa) y lo esperaron para cuándo volviera. Tardó 40 minutos y, fue allí, dónde en pose de turista, Cabezas simuló que fotografiaba a su compañero. Yabrán volvía con su esposa y le realizaron un primer plano. Al día siguiente repitieron el "modus operandi" y, luego de la caminata, con una cámara con lente largo, Cabezas simuló fotos a Cristina (esposa de Michi) y sus amigos para obtener la imagen del poderoso empresario. Ésta vez fueron más de frente y más nítidas (Yabrán nunca sospechó nada). La misión y objetivo estaban cumplidos y, la imagen de Yabrán caminando en la playa con su esposa, fue tapa de la revista "Noticias" el 3 de marzo de 1996. Para el empresario postal fue una afrenta, una "mojada de oreja", pues se jactaba que "ni siquiera los servicios de inteligencia tenían una foto suya". Otra declaración, con tono de amenaza, era : "sacarme una foto a mí es como pegarme un tiro en la frente". Solamente había otorgado 2 entrevistas (ambas a la revista "Noticias") con la condición expresa de que no le sacaran fotos. Al verano siguiente, Yabrán comenzó a urdir su plan para deshacerse de quién había osado fotografiarlo, por lo que dijo al jefe de su seguridad, Gregorio Ríos que "quería pasar un verano tranquilo, sin periodistas ni fotógrafos molestos, no como el pasado". Le ordenó que eso lo arreglara con el policía y ex subjefe de la comisaría de Pinamar, Gustavo Prellezo, con quién él mismo se había reunido anteriormente. Para cumplir con su jefe, Ríos reclutó "mano de obra barata" para bajar los gastos : la Banda de "Los Horneros", provenientes del barrio Los Hornos (de allí su nombre), perteneciente al partido de La Plata. La conformaban José Luis Auge, Héctor Miguel Retana, Sergio Gustavo González, Aníbal Luna, Sergio Cammarata y Horacio Braga, todos ex policías. Como el año anterior, Michi y Cabezas fueron enviados por la revista para cubrir la temporada de verano ´97. Recibieron amenazas telefónicas. El intendente de Pinamar manifestó que gente del entorno de Yabrán había indagado sobre la dirección dónde se alojarían los periodistas para la cobertura de la temporada. Sin mensurar la gravedad de la situación, Cabezas (socarronamente) le contó a Michi : " ¡ Che, sabés que una fuente nuestra me dijo que gente de Yabrán había estado tratando de averiguar mi dirección en Buenos Aires !" . Ya instalados en la Costa Atlántica, Michi y Cabezas fueron invitados a la mega - fiesta por el cumpleaños N° 54 del empresario postal Oscar Andreani (dueño de la firma del mismo nombre y "expreso competidor" de Yabrán, mandamás de Oca) en su residencia ubicada en Príamo y Burriquetas. La celebración llevaba el pomposo título de "La gran fiesta del año del Capitán" y, la misma era temática. Andreani apareció vestido con un disfraz del capitán "Old Sailor Shipping Cruises", invitando a todos los presentes a "un viaje imaginario a orillas del mar". Entre los invitados encumbrados estaban el presidente de la Cámara de Diputados de Buenos Aires, Osvaldo Mércuri y el intendente de Pinamar, Blas Altieri. Cabezas, quién era amigo de Andreani, le obsequió una remera azul y blanca a rayas, tipo marinera, siguiendo con la temática del evento. El periodismo en general se hizo presente en la fiesta. En tanto, la Banda de "Los Horneros" (quiénes habían merodeado la residencia la noche previa del festejo) se hicieron presentes en las inmediaciones del lugar. Los vecinos advirtieron movimientos extraños de gente desconocida, ajenas al lugar, por lo que dieron aviso, no sólo a la custodia de Andreani, sino también a la comisaría ubicada en Avenida Bunge, que estaba a cargo de Alberto "La Liebre" Gómez. Sin embargo, los móviles policiales nunca llegaron, debido a que la zona "había sido liberada". Al percatarse del reclamo de los vecinos, los delincuentes se retiraron del lugar para trasladarse al domicilio de Cabezas en el centro de Pinamar (allí estaban su pareja, María Cristina Robledo y su hija Candela, de sólo 5 meses). Allí lo esperarían para emboscarlo. Mientras tanto, en la casa de Andreani era todo festejo y no hubo sospechas de nada. Gabriel Michi se retiró a las 4 de la mañana, debido a que unos amigos suyos llegaban al otro día para festejar su cumpleaños (26 de enero). Lo llevó el fotógrafo de la revista "Para Ti", Carlos Alfano, por lo que a Cabezas le dejó el Ford Fiesta que la revista les facilitó para la cobertura veraniega. El fotógrafo se retiró pasadas las 5 de la mañana y se dirigió a su casa de calle Rivadavia 1256, en el centro de Pinamar. Allí, pacientemente, la banda esperó la llegada de Cabezas, en el Fiat Uno de Prellezo. "Ahí está, métanle caño y tráiganmelo acá", ordenó el ex policía .Al bajar del auto, Sergio González lo tomó del cuello por la espalda y Horacio Braga le apuntó con un arma hasta cargarlo en su propio auto. Al subir, Braga tomó el volante y González le apuntó a la cabeza. Partieron y, Prellezo, Retana y Auge iban en el Fiat Uno marcando la ruta N° 11 hacia Buenos Aires. Recorrieron 16 kilómetros hasta llegar a La Cava, paraje Los Manantiales, en General Madariaga, estacionándose al costado. Luego introdujeron el auto dentro de la cava (una especie de depresión natural en el terreno), hicieron colocar a Cabezas de rodillas en tierra, al lado del asiento del acompañante, lo esposaron y le dispararon 2 veces en la nuca con una pistola calibre 32. Tomaron unos bidones con combustible, Braga bajó del auto, subió el cadáver al vehículo y lo roció para prenderle fuego. El reloj "Tag Heuer" de Cabezas se paró a las 5:43 de la mañana. Tenía 35 años. Quiso la casualidad que ese día, a una hora del hallazgo del auto quemado, el gobernador Eduardo Duhalde pasó en su camioneta por la zona para ir a pescar a la Laguna Salada Grande. Cuándo advirtió presencia policial, preguntó qué estaba ocurriendo y le contestaron que se encontraban allí porque se había recibido un alerta por un auto quemado cuándo todavía no se había determinado que adentro había un cuerpo calcinado. Cinco meses después del asesinato, el ministro de justicia bonaerense, Elías Hassan, tuvo que renunciar al descubrirse que había más de 100 contactos entre él y Yabrán. Un escándalo de proporciones se avecinaba. El 15 de mayo de 1998, el juez federal de Dolores, José Luis Macchi libró una orden de captura internacional para Yabrán, quién fue imputado como autor intelectual del crimen de Cabezas, después que la ex policía Silvia Belawsky (anterior esposa de Prellezo) quién declaró (y aseguró) que su ex marido trabajaba para Yabrán desde 1995 y que éste mandó a asesinar a Cabezas porque el empresario postal "se molestaba por las fotos y persecuciones que el reportero le realizaba en el verano". Además, gracias al novedoso sistema "Excalibur", de entrecruzamiento de llamadas, permitió demostrar un gran número de comunicaciones (en total 22 llamadas) entre Yabrán y su entorno con celulares de la S.I.D.E. (Servicio de Inteligencia del Estado) que figuraban a nombre de su titular, Hugo Anzórregui. También se detectaron llamadas entrantes y salientes con la Quinta de Olivos. El empresario, enterado de ello, huyó de su domicilio bonaerense para recluírse y ocultarse en su estancia de San Ignacio, en Gualeguaychú, Entre Ríos, muy cerca del poblado de San Antonio. El 20 de mayo, en el baño, se suicidó de un escopetazo en la boca (su cráneo estalló y su rostro estaba casi intacto). "Prefiero morir antes que mis hijos me vean esposado entrando en la cárcel", habrían sido las últimas palabras de "El cartero", como lo conocían en su pueblo. Hubo escepticismo sobre si la víctima era realmente Yabrán. Se especulaba que había huído del país. Sin embargo, estudios forenses posteriores y periodistas testigos que vieron el cuerpo en la funeraria, fueron concluyentes : era Yabrán. El cadáver fue entregado a sus hermanos a las 3 de la mañana del 21 de mayo, con expresa prohibición de ser cremado. Al sepelio ni siquiera asistió su esposa. El juicio oral y público (que comenzó el 2 de febrero del 2000) condenó a la pena de prisión perpetua a todos los involucrados : Prellezo, Retana, Cammarata, Auge, Luna, González, Braga y Ríos. Sin embargo, el 13 de noviembre de 2003, la Sala I de la Cámara de Casación de Buenos Aires recategorizó la figura del delito de los asesinos, que pasó de "sustracción de persona agravada por la muerte de la víctima en concurso ideal con homicidio simple con dolo eventual" a "privación ilegal con violencia en concurso real con homicidio". Éstos simples "cambios de términos y palabras" terminaron reduciendo la pena a entre 18 y 27 años (se eliminó la perpetua y aún estaba vigente el 2 x 1). Prellezo quedó al margen de éste beneficio porque sus abogados hicieron tarde la presentación del mismo. Ante ésta decisión, uno a uno comenzó a cambiar su derrotero : Prellezo (autor material del asesinato) obtuvo la prisión domiciliaria por cuestiones de salud, el 23 de septiembre de 2010 y salió en libertad condicional en 2017. Auge logró su libertad en 2004, beneficiado por el 2 x 1. Luego volvería a ser detenido por incumplir las normas de libertad condicional. González salió en 2006, aunque volvió a la cárcel por la misma razón que Auge. En 2015 fue apresado por una causa de narcotráfico. Braga fue liberado en 2007 e igual que los anteriores, volvió a prisión por incumplir la libertad condicional. El comisario Gómez (quién había "liberado" la zona) estuvo 10 años preso, cumpliendo su condena en 2006 por decisión de la Cámara de Casación de Buenos Aires. Cammarata (quién hizo el seguimiento previo a los periodistas y ofreció la logística para ocultarlos en la costa) quedó libre en 2006, pero le revocaron la pena en 2012. Volvió a la cárcel y, allí murió de cáncer en 2015. Retana, enfermo de SIDA, murió de un paro cardíaco en 2001. Ríos (jefe de custodia de Yabrán) obtuvo la prisión domiciliaria en 2006 y, en 2013 se le dio por cumplida la condena. Luna (quién "marcó" a los periodistas), fue el último en salir (libertad condicional en septiembre de 2017), aunque todavía sufre la "condena social", pues el municipio de General Madariaga lo declaró "persona no grata". Muchas declaraciones quedaron en la historia después de la trágica noche, como la desafortunada frase del gobernador Duhalde : "Me tiraron un muerto" o lo que dijo el compañero de Cabezas, Gabriel Michi : "Fuimos con el objetivo de conseguir una entrevista con Yabrán sin saber que había un plan criminal en marcha. Fue el peor crimen contra la libertad de expresión desde que volvió la democracia". Su colega Joaquín Sánchez Mariño expresó : "Pagó con su propia vida la entrega absoluta al periodismo". Todos los condenados (salvo los que ya fallecieron) hoy están en libertad. El caso más emblemático (y bizarro) es el de Gustavo Prellezo, quién se recibió de abogado en prisión y, en 2021 cumplió la totalidad de la pena. En 2023 fue habilitado para ejercer su profesión luego de que la Cámara en lo Contencioso Administrativo revocó la decisión del Colegio de Abogados de excluir su matrícula. Las empresas de Yabrán quedaron en poder de su mujer y sus hijos y una cadena de testaferros y abogados comandados por la mano derecha del empresario, Héctor Colella. La madre de José Luis Cabezas, Norma Marotti murió buscando justicia para su hijo el 12 de junio de 2017, a los 84 años, en el geriátrico dónde residía mientras dormía. Por otro lado, su esposo José había fallecido en 2010 de una afección cardíaca. Sólo queda Gladys, la hermana, quién cada 25 de enero recuerda a su hermano en el santuario en honor al reportero gráfico, ubicado frente a la terminal de Pinamar. Resignada, en el último homenaje realizado, dijo : "Nos van a seguir viendo acá, porque los asesinos de mi hermano deberían estar presos hasta 2034, ese año se cumpliría condena, pero están todos libres. Acá matar es gratis, salís con el 2 x 1... sin embargo, seguimos. Yo necesito venir acá todos los años, mi hermano lo necesita, mis padres, que murieron de tristeza, también lo necesitan. Y vamos a seguir nombrando a todos éstos asesinos, que hasta 2034 tendrían que estar en su lugar, en la cárcel. Mi sensación es que sigue sin haber una justicia justa. Es una vergüenza que el asesino de mi hermano esté ejerciendo como abogado". Cristina, la pareja de Cabezas y la hija de ambos, Candela, se fueron del país para emprender una nueva vida. En 2022, la plataforma Netflix emitió el documental "El fotógrafo y el cartero. El crimen de Cabezas", dirigido por Alejandro Hartmann. Ha pasado el tiempo y éste, sin dudas, fue uno de los más atroces asesinatos ocurridos y... en el que, una vez más, la "conexión política" del crimen, zafó. Para recordar éste hecho, nada más acertado que el slogan de las marchas en su memoria... No se olviden de Cabezas.
Foto 1 : José Luis Cabezas, reportero gráfico, asesinado en 1997.
Foto 2 : Yabrán y su mujer en las playas de Pinamar. Por ésta imagen, Cabezas fue ultimado.
Foto 3 : Cabezas y Gabriel Michi, horas antes del crimen, en la fiesta de Andreani.
Foto 4 : El Ford Fiesta quemado dónde encontraron a Cabezas.
Foto 5 : La tapa del escándalo. Le costó la vida al fotógrafo.
Foto 6 : Antes que ir preso, Yabrán prefirió suicidarse.
Foto 7 : Cabezas y su hija Candela, de 5 meses.
Foto 8 : El slogan que ya pasó a la historia : "No se olviden de Cabezas".
Foto 9 : Increíble : Gustavo Prellezo, asesino de Cabezas, hoy ejerce como abogado...
Foto 10 : Gabriel Michi, hoy sigue trabajando.
Foto 11 : Fotomontaje de Yabrán con el panfleto de Cabezas.











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