GABRIEL RIOFRÍO... MORIR EN UNA CANCHA POR SU PASIÓN

Hacer lo que a uno le gusta y apasiona día a día y, poder vivir de eso, debe ser impagable, ya que tal vez la mayoría de los mortales no pueden hacerlo, por diversas circunstancias. Tal situación llena de felicidad y satisfacción a quién tiene tal privilegio. Todo eso es lo ideal de la VIDA... pero cuándo ello se logra a cualquier precio, inclusive poniendo en riesgo nuestra salud, tal combinación puede ser peligrosa... o fatal. La entrega de hoy refiere a un lamentable hecho ocurrido a principios de los años 2000, cuándo una joven promesa del deporte perdiera la vida haciendo lo que tanto amaba : jugar al básquet. Gabriel Riofrío había nacido en Córdoba el 26 de abril de 1977, era hijo de una gloria del baloncesto nacional, el sanjuanino Guillermo Riofrío, quién vistiera por una década (entre 1961 y 1971) la casaca del seleccionado argentino e integrante del mítico equipo de General Paz Juniors apodado las "Estrellas Blancas". También se destacó su hija Griselda, integrante de la selección femenina de volley. El pequeño Gabriel siguió el legado dejado por su padre y desde muy niño supo que eso era lo que quería hacer. En su casa se respiraba deporte por todos lados. De gran porte físico y una altura de casi 2 metros, también mostraba ductilidad en el manejo del balón. Tal es así que su debut en la Liga Nacional de Básquet se produce con sólo 15 años, el 26 de enero de 1993 vistiendo la camiseta del club Banco de Córdoba, enfrentando a G.E.P.U. (San Luis). El proyecto de la entidad cordobesa era muy ambicioso y, pretendía "hacerle la contra" a Atenas, quién acababa de obtener su 4° liga (frente a los puntanos de G.E.P.U.) sobre 8 disputadas. Banco venía de obtener el ascenso y, le "birló" 3 jugadores titulares al campeón : "Pichi" Campana, Diego Osella y Germán Filloy. También estaban Luis Oroño, los extanjeros Carl Davis y Keith Hughes y Horacio Seguí como entrenador. En ese plantel (que tenía un solo base, quizás su punto débil, Fernando Possetto) estaba Gabriel Riofrío. El proyecto fue un fracaso rotundo, pues todo se armó en base a la publicidad que iban a vender, e incluso los jugadores iban a tener participación en los ingresos publicitarios. Pero, Filloy estaba lesionado (no se recuperó nunca y sólo jugó 4 partidos) y Campana se rompió el tendón de Aquiles, cuándo solamente había disputado 4 partidos. Jugaron todo el año a estadio vacío. La publicidad nunca llegó, todos los jugadores solo cobraron un mes y se fueron los extranjeros y el técnico. Terminaron últimos, no se presentó a jugar los play offs por la permanencia y descendió. Ante ésta situación, Riofrío pasó como ficha juvenil (por su edad) a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia. Pero no todas eran malas noticias, pues es sucesivamente convocado para las selecciones formativas nacionales, disputando el Sudamericano de cadetes en 1993 y el Sudamericano Juvenil al año siguiente, consagrándose campeón en ambos torneos. También disputa el Panamericano Juvenil. En 1994 se convierte en jugador de Andino Sport Club (La Rioja) y, allí progresó bastante en su juego al tener muchos minutos más en cancha. En 1995 disputa el Mundial Juvenil (lograron el 6° puesto) y el Sudamericano sub 22 en 1996. Al año siguiente juega el Mundial Sub 22 en Melbourne (Australia), considerada esa competencia como el inicio de la Generación Dorada, con integrantes como: "Manu" Ginóbili, Oberto, "Pepe" Sánchez, Scola, "Gaby" Fernández, Victoriano y "Leo" Gutiérrez. También estuvieron Palladino, Burgos, Masieri y Lábaque. En notable actuación, la selección finalizó en 4° lugar. En el país estuvo 3 años, jugando como alero en Andino, aunque podía cubrir otros puestos. En 1997 recala en el multicampeón Atenas, equipo que obtiene la Liga Nacional 97/98, la Liga Sudamericana 1998 y el histórico 3° puesto en la Copa Mac Donald´s. Aquí tuvo un rol secundario, relegado por la excelente temporada del alero estadounidense Steve Edwards, quién jugaba en su misma posición. Buscando más rodaje, al terminar la temporada firmó para Estudiantes de Olavarría. En 1999 pasa a Estudiantes de Bahía Blanca y, esa primera temporada sólo jugó 20 partidos debido a una seguidilla de lesiones que lo tuvo a maltraer. Ya recuperado, en el año 2000 logró afianzarse jugando 24 partidos en 3 meses. Sus problemas de salud comenzaban a visibilizarse. El Dr. Sergio Della Schiava, director del Centro de Alto Rendimiento de Córdoba y de la Asociación Cordobesa de Básquet, efectuó los estudios y evaluaciones de rigor a los jugadores seleccionados de la provincia para disputar el Campeonato Argentino, el 30 de julio de 2000 y, el diagnóstico sobre Riofrío era tajante : "... detectamos una miocardia hipertrófica, una afección que no permite la actividad física en alto nivel, pues puede provocar la muerte. Por eso, no se le entregó el certificado de aptitud, pero salieron del consultorio y buscaron un médico que lo habilitara. Después nos enteramos que jugó el campeonato en Santa Fe, a pesar de que no se llevaron el apto nuestro por los riesgos que corría éste jugador". El Dr. Della Schiava se refería al Dr. Gustavo Chazarreta, cardiólogo y ex jugador de la selección argentina en los ´60 y ´70, etapa en la cuál jugó con Guillermo Riofrío y se hicieron grandes amigos. Chazarreta le efectuó estudios a Gabriel  y, no quedó convencido con el resultado, por lo que lo sometió a otros estudios complementarios. Lo habilitó para jugar con la condición de la pronta realización de estudios más complejos para historiar la genética del deportista. Estaba previsto hacerlo en el Instituto Cardiovascular del Dr. René Favaloro, pero finalmente no se hizo. Al respecto y, para deslindar responsabilidades, el Dr. Chazarreta manifestó : "...nosotros profundizamos los estudios, le hicimos electrocardiogramas, pero no se llegó a una conclusión fehaciente. Entonces recomendé unos estudios de genética en la Fundación Favaloro que los padres realizaron, pero él no. Después perdí contacto con Gabriel y no supe que cuidados médicos tenía..." . Finalmente, llegó la jornada fatídica, el domingo 7 de enero de 2001. Hacía mucho calor y, Estudiantes de Bahía Blanca visitaba a Libertad de Sunchales, en el estadio "Hogar de los Tigres". Gabriel Riofrío jugaba su partido N° 25 del año y, totalizaba 300 encuentros disputados desde su debut en la Liga Nacional. Faltaban 5´19" para terminar el último cuarto y el partido estaba liquidado (el local ganaba por casi 30 puntos). Luego de un ataque fallido de Estudiantes, los jugadores bajaron a defender y, al llegar a la zona pintada, Riofrío cayó al suelo. Estupefacto, el empresario Rubén González, contó como vivió el momento desde su platea : " Prácticamente lo ví morir a poca distancia de mi butaca. Él iba a buscar una posición cuándo comenzó a inclinarse y se desplomó. El Dr. Ernesto Bosco, que estaba a mi lado, fue el primero en ingresar a socorrerlo. Intentó que no se tragara la lengua, pero los esfuerzos fueron en vano. Tuvo dos convulsiones y no se movió más. Fue desesperante, trágico.Todavía recuerdo los gestos de los jugadores y los árbitros. Me parece ver al "Gallo" Pérez, de Estudiantes, intentando tomarle la cara para reanimarlo". Algunos jugadores se sacaron la camiseta tratando de arrimar aire al colega caído. Luego, Riofrío, aún con signos parciales de vida, fue trasladado en ambulancia hasta la Clínica "Sunchales", dónde 5 médicos le realizaron electroestimulación, sin ningún resultado. Confirmado el fallecimiento, se dió intervención a la justicia, que ordenó una autopsia, que se efectuó en Rafaela. El forense Eduardo Grosso determinó la muerte súbita como causa del deceso. Según compañeros de Riofrío, éste no había recibido ningún golpe, pero escucharon que se había manifestado "ahogado". Por ello, el técnico Daniel "Zeta" Rodríguez había preparado el reemplazo, pero el destino quiso que el juego no se interrumpiera y Gabriel terminó desplomado en el piso. La polémica y el debate estaban servidos, pues se cuestionó el hecho de que se permitiera participar de torneos oficiales a atletas con severos problemas de salud en contra de las recomendaciones médicas. Todos comenzaban a "despegarse" del hecho y/o dar las excusas del caso. Eduardo Fernández, responsable de la delegación de Estudiantes de Bahía Blanca, tuvo que reconocer que Riofrío había sido sometido en agosto del 2000 a un estudio cardiológico por problemas referidos al corazón. Tampoco la delegación viajó con médico a ese partido y, la respuesta del profesional fue : "es común que los médicos no viajemos. Sabía que estaba bajo tratamiento, pero su problema era compatible con su actividad y nos manejábamos con lo que nos decía su médico"... El doctor Chazarreta, en el ojo de la tormenta, debió explayarse : "Un año y medio antes, luego de someterse a una operación de rodilla, Gabriel comenzó a tratarse conmigo. Él sabía que su afección era delicada y progresiva. Su patología se llama cardiopatía hipertrófica, que significa que tiene los tabiques del corazón más gruesos de lo normal y eso provoca la muerte súbita". Y, además, agregó : "Cuándo se fue a Bahía Blanca perdí contacto con él. En el básquetbol argentino no se hacen estudios tan complejos como los que necesitaba por cuestiones de dinero. Gabriel era consciente de su dolencia, pero no se hizo los estudios y sólo él sabe por qué. Su patología era de tal magnitud que podía ocasionarle la muerte aún sin jugar...". Le habían recomendado no jugar. Antes del campeonato argentino le dijeron lo mismo y, a pesar de eso, decidió participar. El Dr. Chazarreta dió otro dato clave : "Antes de la Liga 2001, luego de la operación de rodilla, que lo obligó a parar, la afección cardíaca se niveló y tuvo el permiso para jugar. En ese momento la malformación se estancó y volvió a valores normales, pero no era como para confiarse. Quedaron pendientes unos estudios genéticos en la Fundación Favaloro que nos iban a precisar dónde estábamos parados". También se conoció que, en 1994 (a los 17 años) cuándo integraba el plantel de Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, tuvo su primer problema cardíaco complejo, del cuál pudo recuperarse y seguir jugando con normalidad. El especialista en muerte súbita, Dr. Horacio Kunik, explicaba : "... en los menores de 30 años, éstos casos son producto de problemas congénitos y la miocardía hipertrófica es el principal motivo. El 80 % de las muertes son por motivos cardíacos y el resto por causas cerebrales y golpes de calor". Gabriel Riofrío fue enterrado en el cementerio Lomas de Villa Allende. El club Banco de Córdoba, dónde inició su carrera, en 2017, al finalizar el partido inaugural por la Liga Provincial de Clubes categoría U-19, frente a Poeta Lugones, dónde perdió 66 a 44, bautizó su estadio con su nombre. Aquí hay una terrible coincidencia por la misma causa: la cancha de Olimpo de Bahía Blanca se llama Norberto Tomás en un honor a un joven de 21 años, que murió de un paro cardíaco mientras jugaba un partido. En sus 8 años de profesional jugó 300 cotejos, convirtiendo 1.784 puntos, con un promedio de 5,9 puntos por partido. El ambiente del básquet quedó totalmente conmocionado y, siempre recordó de buena manera a Riofrío (de sólo 23 años) y, también lo sucedido esa noche. Su representante, Claudio Villanueva, así lo describía : "Fue un shock impactante. Yo estaba con la delegación de Estudiantes de Olavarría, en una sobremesa, con el "Oveja" Hernández, cuándo alguien me avisó. Nadie lo podía creer. Al otro día viajamos juntos con el "Oveja" a Córdoba para estar en su despedida. Era un tipo bárbaro, que todo el mundo hable bien de él muestra como era y eso es lo más importante. Nunca lo escuché levantar la voz. Si estábamos en la mesa pedía permiso para levantarse. Muy educado. Lo recuerdo siempre". Otro testimonio cercano fue el de su DT de entonces, Daniel Rodríguez : "Fue horrible, una situación de mierda. Quién podía imaginar que algo así podía pasar. Nadie sabía lo que pasaba. Apenas terminamos de jugar, el "Lobo" Maffei (DT de Libertad) me llevó en su auto a la clínica y nos enteramos que Gaby había fallecido". Su compañero Cristian Romero, lo mencionaba con afecto : "Fue un shock para todos. Ese grupo quedó marcado para siempre por lo que le pasó a Gaby. Siempre lo recordábamos. Había un americano en el plantel que rezaba antes de los partidos en su memoria. Compartimos mucho tiempo con él. Pasamos tiempo juntos pese a que yo era juvenil. Era fenomenal. Gaby había llegado a mitad de la temporada anterior mientras de recuperaba de una operación de rodilla". ¿ Pudo haberse evitado la muerte de Riofrío ? Sí... ¿ Fallaron los controles médicos o fueron demasiado flexibles ? Ambas cosas... ¿ El jugador subestimó su dolencia o arriesgó su vida por hacer lo que amaba ? También. Para responder éstas cuestiones, podemos citar al Dr. Della Schiava : "... el ventrículo está unido al corazón por un tabique que debe medir 11 milímetros, pero en un estudio que le hicimos tenía 15,6 milímetros y, seis meses después 25,2 milímetros. Esa fue la causa de su muerte. Esa y la falta de estructura médica en los clubes que impiden éstas muertes. Nosotros elevamos, seis meses antes (en junio) una nota del centro médico a la Asociación Cordobesa de Básquet y también a la Federación, dando las explicaciones sobre el caso de éste muchacho y las conclusiones nuestras. La conclusión que presentamos por escrito describe que el deportista no estaba apto para la práctica de deporte competitivo porque la práctica deportiva implicaba para su persona alto riesgo de enfermedad y/o alto riesgo de muerte. Me comuniqué con el club y me dijeron que se habían enterado que tenía problemas, pero que jamás se los hizo estudiar". Por otro lado, en esa época no había estudios rigurosos por parte de la Asociación de Clubes para permitir la participación de jugadores. Gabriel Riofrío sabía de su dolencia (y su familia también), pero su pasión era el básquet y nunca le dió la importancia necesaria. A tal punto que no hizo caso a las recomendaciones médicas para someterse a un trabajo de rehabilitación, por lo que la afección que presentaba llegó a producirle la muerte súbita.Tal vez la explicación final para dilucidar el tema, la haya dicho el mismo Gabriel, cuándo le comentó a su madre : "Yo me voy a morir en una cancha, porque no pienso dejar de jugar a pesar de lo que tengo".


Foto 1 : Gabriel Riofrío, debutó en la Liga Nacional a los 15 años en Banco de Córdoba.


Foto 2 : Jugó en todas las selecciones formativas argentinas : Cadetes, Juveniles y Sub-22.


Foto 3 : También jugó en Atenas.


Foto 4 : El Mundial Sub-22 de 1997 marcó el inicio de la "Generación Dorada" y ahí estaba Riofrío.


Foto 5 : En el gimnasio. Sus problemas cardíacos se los detectaron a los 17 años.


Foto 6 : Su padre, Guillermo Riofrío (a la derecha) jugó en la selección nacional entre 1961 y 1971.


Foto 7 : Con su última camiseta : Estudiantes de Bahía Blanca.


Foto 8 : Campeón 97/98 con Atenas.


Foto 9 : La cancha de Banco de Córdoba, donde debutó, lleva su nombre.

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