WANDA TADDEI... EL FEMICIDIO QUE CAMBIÓ LA MIRADA DE LA JUSTICIA
Peleas de pareja, cotidianas, naturalizadas a tal punto que es una constante. Esa continuidad del hecho puede volverse tóxica y dañina para la relación y, de tanto producirse, el resultado final es una tragedia, como la que narraremos en ésta entrega. Uno de los actores fue protagonista indirecto de otro hecho luctuoso, de nivel nacional (que fue motivo de nota aquí) : la masacre de Cromañón, la discoteca que fue trampa mortal para 194 jóvenes cuándo alguien arrojó una bengala en el interior que produjo un incendio y posterior humareda tóxica fatal, además de la falta de salidas de emergencia disponibles. Esa noche actuaba la banda "Callejeros" y, su baterista era Eduardo Vázquez. La otra protagonista de ésta historia : Wanda Verónica Taddei. Ella era la hija del medio del matrimonio conformado por Jorge Gastón Taddei y Beatriz Regal (el hijo mayor, Néstor Rubén y la hija menor, Nadia Jorgelina), nacida el 24 de abril de 1980. Vázquez y Wanda habían sido novios durante 1995, cuándo ella era una adolescente de 15 años y él un apuesto joven de 20, pero luego se distanciaron. Ella contrajo enlace, en el 2000, con Jorge Elechosa, de cuya unión nacieron Facundo (25 de agosto de 2001) y Juan Manuel (1° de abril de 2004). La pareja terminó separándose en 2006 y un año después, en 2007, Wanda se reencontró con su "gran amor", aunque él en esa época, estaba siendo procesado por la masacre de Cromañón. A fines de 2009 deciden casarse para formalizar su relación, sin embargo las peleas eran cotidianas, un poco por la vida nocturna de ensayos y recitales de él con la banda y otro poco por las dudas y celos que esa situación generaba en ella. La familia Taddei estaba al tanto de ello y, sospechaba de tratos violentos de Vázquez para con su hija. La relación se había tornado conflictiva y los familiares de ella lo notaron en los cambios de comportamiento de los niños (de 5 y 7 años), con señales de angustia. Ella lo había echado 3 veces de la casa de calle Pizarro 7083, en Mataderos, y lo perdonó en igual cantidad de ocasiones. Cuándo los albañiles trabajaban en el hogar eran testigos privilegiados de las discusiones y peleas constantes. Dos meses después del casamiento, en la madrugada del 10 de febrero de 2010, la tragedia se hizo presente. Al llegar del ensayo con la banda,Wanda le recriminó el horario en que llegaba y una supuesta infidelidad de él. Tal discusión venía de la noche anterior (y de antes también), el volumen de los gritos iba en aumento y, la razón, ausente esa noche, desencadenó el hecho : Vázquez la roció con alcohol sobre el cuerpo y, le prendió fuego con un encendedor, causándole gravísimas quemaduras. Al ver la dantesca escena, el baterista trató de apagar el fuego colocando una manta sobre el cuerpo de ella. Desesperado, la subió a su Volkswagen Gol, para llevarla al Hospital Santojanni. Al llegar, el asombro se apodera del nosocomio : del vehículo baja una mujer semidesnuda (solo con la bombacha puesta) corriendo hacia la puerta del hospital y un hombre, también corriendo, detrás de ella. Inmediatamente, Wanda es trasladada al "shock room" para su atención. Vázquez regresó su domicilio, despertó a los hijos de Wanda y los trasladó a la casa de su cuñada, Nadia (tal como le dijo su mujer que hiciera con ellos, en medio de la desesperación). Luego, regresó al Santojanni, dónde le curaron quemaduras que tenía en brazos y manos. En medio de la internación, Nadia le llevó a Wanda una grabación realizada por sus hijos, que decía : "Mamá, te queremos, nos vamos a portar bien. No te vamos a hacer rezongar más, curate rápido". Pero ella no pudo escucharlo, ya que desde el día de la internación, fue inducida a un coma farmacológico para no sufrir el dolor de sus heridas lacerantes, y fue derivada al Hospital del Quemado para una eficiente atención. Nunca pudo dar su versión, porque ya no despertó. Vázquez fue detenido, sospechado de intentar matar a su mujer, no obstante sostuvo que se trató de un accidente. El juez Daffis Nikilson dictó la la falta de mérito y ordenó liberarlo de inmediato. Once días después del lamentable suceso, el 21 d febrero, el corazón de Wanda dijo basta. El parte médico, dado a conocer por la jefa de guardia del hospital, Miriam Miño, especificaba que desde el viernes 20, la paciente pasaba por el peor momento de su internación, con 45 lesiones intermedias y 5 profundas, que le afectaban el 50 % del cuerpo. A las 21:15 horas no logró superar su estado y sufrió una falla multiorgánica. "Las personas quemadas siempre tienen un riesgo anexo que tiene que ver con las infecciones bacterianas. Se había extendido a varios órganos (corazón, hígado y pulmón) que derivaron en un paro cardiorrespiratorio", concluía el comunicado oficial. También agregó que, el sábado 21 (había sido liberado el día anterior), Vázquez "acompañado por su psiquiatra pudo ver a su esposa con vida. En los breves minutos que estuvo en el hospital, el baterista habló en voz alta para que su mujer lo pudiera escuchar del otro lado del vidrio que los separaba". Una fuente cercana a Vázquez sostuvo que Wanda le había hecho un gesto desde su cama después de que su marido le expresara su amor y alentarla para que se recupere. Algo totalmente falaz e improbable, pues Wanda estaba en coma farmacológico. Sin dudas, la estrategia era "salvarlo y despegarlo de la culpabilidad de la situación". Sin embargo, ocho meses después, la causa dió un vuelco inesperado, ya que la jueza Inés Cantisani, procesó a Eduardo Vázquez con prisión preventiva, por considerarlo "prima facie" autor criminalmente responsable del delito de homicidio agravado por el vínculo. Fue detenido el 4 de noviembre y, en prisión, llegó al juicio en su contra. Dos años después, en 2012, se inicia el mismo a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N° 20, integrado por los jueces Pablo Gustavo Laufer, Luis Fernando Niño y Patricia Gabriela Mallo. El 14 de junio, sale la sentencia y, ante el estupor general, Vázquez es condenado a 18 de prisión, considerando dicho tribunal, por iniciativa propia, que el acusado actuó en estado de emoción violenta, siendo ésto un atenuante. Entre los insólitos argumentos se establecía que Wanda estaba afectada por la ira y que la oscuridad (a la que Vázquez le tenía fobia) había afectado al acusado. No obstante, gracias a la presión social y el empuje de la familia, un año más tarde, la Cámara Federal de Casación Penal descartó el atenuante, demostró la intencionalidad y condenó al músico a prisión perpetua. Los jueces Gustavo Hornos y Mariano Borinsky impusieron la pena. Vázquez había declarado que : "esa madrugada, cuándo llegó de ensayar, Wanda estaba de muy mal humor por su tardanza y que, aparentemente, por razones de celos, le dijo que no lo dejaría dormir, por lo que decidió echarse en el futón del living". Previamente, se había quejado porque no se tuvo en cuenta su estado de shock postraumático por Cromañón que le provocaba crisis de angustia y la necesidad de dormir con la luz encendida. Y, además, agregó que : "ella cortó la luz y se apareció con una botella de alcohol, que él se levantó del sillón, que existió una discusión y un zamarreo y, que tras el derramamiento del líquido sobre ambos cuerpos, su decisión de prender un cigarrillo derivó en la combustión que afectó sus dos brazos y luego el cuerpo de su mujer. Declaró que auxilió a Wanda apagando el fuego que la quemaba utilizando la manta que cubría el futón, antes de llevarla al hospital en su auto". Muchos testimonios describían a Vázquez con golpes y amenazas a Wanda (los hijos habrían escuchado las mismas). Jorge Taddei, padre de la víctima, quién actuó también como querellante, declaró que una vez escuchó "te voy a matar, te voy a quemar". El ex marido de Wanda, Jorge Elechosa, dijo que sus hijos contaban que la violencia era frecuente y que, una vez Vázquez la arrastró a la calle y la golpeó con los puños en la cabeza contra la ventanilla del auto. Finalmente, el tribunal argumentó que : "el temor a la oscuridad que padecía Vázquez es insuficiente para configurar el estado de emoción violenta porque no hubo ninguna prueba de que hubiese existido y aún si se hubiese registrado la agresión del imputado no fue durante la oscuridad, sino posteriormente a la misma y, más allá de lo declarado por Vázquez, no hay indicio de que Wanda haya cortado la luz del departamento". Por último, se determinó que "el encendedor fue el causante y no la colilla (como él había dicho) que es inidónea para generar fuego ígneo y que ella estaba sentada, que el alcohol provino de arriba y no hubo zamarreo". El caso fue un punto de inflexión, ya que los ataques por alcohol y fuego se multiplicaron, por el denominado "efecto Wanda", estudiado por el Observatorio Feminista "Marisel Zambrano", que establece que "en la mayoría de los casos está presente el alcohol, el agresor habla del accidente y todas las familias hablan de antecedentes previos de violencia sexista : dominar, controlar, poseer el cuerpo, la vida, la historia y marcan a fuego el objeto de posesión que es la mujer para el agresor". En tal sentido, entre 2010 y 2013 fueron quemadas 136 mujeres, de las cuáles murió casi la mitad (63). Anteriormente solo hubo 9 casos en 2 años. En el mismo sentido, la psicoanalista, escritora y activista femenina, Eva Giberti, expresó : "lo que sabe el que quema a una mujer es que el sufrimiento es infinito. Si llega a sobrevivir quedará marcada para siempre. Él permanecerá en el cuerpo de ella para toda la vida". El hito en éste caso se logró cuándo el Movimiento Feminista, a través de denuncias, logró que se modificara del artículo 80 del Código Penal la figura de la emoción violenta en casos de femicidio (Ley N° 26.791) sancionada el 14 de noviembre de 2012. Actualmente Vázquez cumple su condena en el Complejo Penitenciario de Ezeiza, dónde fue uno de los protagonistas del escándalo del "Vatayón Militante", una agrupación de reclusos afín al kirchnerismo, quiénes al amparo de las autoridades, sacaba presos condenados de las cárceles para hacerlos participar en propuestas culturales fuera de los muros de encierro. Vázquez, participó antes y después de ser condenado, siendo la primera vez en noviembre de 2011, en el Centro Cultural de barrio Chacarita y, después el 24 de junio de 2012 asistió a un acto cultural al aire libre en San Telmo... habían pasado solo 10 días de su primera condena, de 18 años. Otros delincuentes "famosos" que intervinieron en esas salidas fueron : Rubén "Oveja" Pintos (condenado a perpetua por el crimen de Gonzalo Acro), Cristian Favale (asesino de Mariano Ferreyra) y los hermanos José y Carlos Díaz (condenados por el secuestro y crimen de Axel Blumberg). Los padres de Wanda se convirtieron en activistas contra la violencia de género, realizando charlas en escuelas, iglesias y universidades. Además recibieron distinciones y tratan diariamente con víctimas de violencia de género. Beatriz Regal de Taddei es la impulsora de la campaña del "banco rojo", una instalación con una inscripción que dice : "En memoria de todas la mujeres asesinadas por quiénes decían amarlas". Beatriz siempre repite : "El que ama no mata". Es un símbolo de lucha que, además tuvo que proteger a su hija menor Nadia, quién entró en estado de pánico tras el asesinato de su hermana. "Dormía a upa nuestro, aunque ella tenía un hijo para darle el pecho. Vivió con nosotros dos meses, tenía miedo de que él se apareciera", concluye Beatriz. Los pequeños Facundo y Juan Manuel quedaron a cargo de su padre biológico, Jorge Elechosa y su nueva pareja, que los trata como si fueran de ella, una verdadera "mamá del corazón". Vázquez volvió a casarse en prisión con otra interna en 2018 y estudia. Incluso le escribió una carta a los padres de ella pidiendo perdón y manifestando que Wanda había sido el amor de su vida y puso el número de un teléfono particular para que lo llamen. Nunca le contestaron ni lo llamaron. Para ellos es "un psicópata perverso, sigue diciendo que no la mató". A tal punto afectó todo a Beatriz que, una vez que se pasó de aceite haciendo unas pizzetas, le saltó el mismo a la cara y el pecho. "No me quise atender, ni me puse nada porque quiero sentir el dolor que sintió ella. No es lógico eso en una persona sana. Son reacciones psicológicas o psiquiátricas que no me traen ningún bien. Pero forma parte de lo mal que quedamos", dice Beatriz. Tremendo y angustiante. El caso Wanda Taddei marcó un antes y un después en el tratamiento de las problemáticas dentro y fuera de la justicia en cuánto a violencia de género, con femicidio incluído. Wanda trató de reconstruir su matrimonio, su madre (a sabiendas de la situación) le preguntó si ella iba a vivir sometida toda su vida... ella le contestó : " si es necesario, sí". No pudo hacerlo... se le fue la vida con ello...
Foto 1 : Wanda y Vázquez, el día de su boda.
Foto 2 : Familia completa, con los dos hijos de ella y la hija de él.
Foto 3 : La casa de Pizarro 7083, en Mataderos, escenario de la tragedia.
Foto 4 : Vázquez llega al juicio por femicidio.
Foto 5 : Jorge Taddei y Beatriz Regal se convirtieron en activistas contra la violencia de género.
Foto 6 : Con su primer marido Jorge Elechosa y su hijo Facundo.
Foto 7 : A punto de recibir su sentencia.
Foto 8 : Wanda tenía 29 años cuándo la asesinaron.








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