TRAGEDIA DE FRAY BENTOS... O LA IMPUNIDAD "AL PALO"
El porcentaje de accidentes aéreos es muy bajo, aproximadamente el 0,00014 del total de vuelos. Ésto se debe a que los aviones son el medio de transporte más seguro del mundo. Pasando a números más exactos se traduce en un accidente cada 1.260.000 vuelos (estadística de 2023). Otro dato, de 2022, marca 5 accidentes sobre 32 millones de vuelos. Por ello, las posibilidades de sufrirlos son muy escasas en comparación con otros medios de transporte. Sin embargo, cuándo ocurre uno, las consecuencias son catastróficas y no hay sobrevivientes. El 10 de octubre de 1997 se produjo la mayor tragedia aeronáutica de Argentina. En el siniestro fallecieron los 74 ocupantes del avión (69 pasajeros y 5 tripulantes). La nave, un Mc Donnell Douglas DC - 9- 3, matrícula LV - WEG, de la empresa Austral, despegó desde Posadas (Misiones), a las 21:18 horas, con destino al Aeroparque "Jorge Newbery" de Buenos Aires. Una hora después, al sobrevolar Gualeguaychú (Entre Ríos), el avión perdió contacto con los radares. En Aeroparque, la gente que esperaba a los pasajeros, no sabía nada de lo que pasaba, ya que el vuelo (según la "lógica" estaba demorado). En un intento de calmar a la gente, que ya estaba preocupada, desde altavoces informaron que "... el avión estaba sobrevolando Aeroparque, ya que había mucho tránsito aéreo y esperaba turno para descender". Una mentira piadosa para ganar tiempo y sosegar los ánimos... que salió mal. Nuevamente por altavoces, a la medianoche, llamaron a "todos los que están esperando el vuelo 2553 de Austral, por favor acercarse al Salón VIP". Allí les informaron a los familiares, sin filtro : "Al vuelo lo perdimos de radar, no sabemos dónde está". El estupor, asombro y desesperación invadió aún más el hall de la estación aérea... Pero, ¿ qué fue lo que pasó con el vuelo ? A las 22:04 horas, como se dijo, cerca de Gualeguaychú, a 200 kms. del destino, el comandante Jorge Cécere advierte que la velocidad de la nave había disminuido por debajo de lo recomendable. Para compensar la pérdida de velocidad, el piloto aumentó la potencia de los motores, pero el velocímetro continuó indicando que la velocidad seguía disminuyendo, habiendo caído a 245 nudos. El avión comenzó a caer aceleradamente y pasó que el piloto seguía aumentando la potencia y los controles indicaban que la velocidad seguía disminuyendo y llegaba a 219 nudos. Luego de varios minutos de intentos, el copiloto extendió los "slats" intentando desesperadamente ganar sustentación, pero la presión del aire arrancó uno de los "slats" del ala derecha, haciendo que la tripulación perdiera todo control sobre la nave, que terminó estrellándose pocos segundos después de las 22:10 horas. A usted lector/a ésto no nos dice mucho. Hace falta una explicación... ¿ Qué fue lo que pasó ? La pericia técnica de la Comisión de Investigaciones de Accidentes Aéreos (CIADA) de Uruguay concluyó que el "estrellamiento del avión se produjo como consecuencia directa de la decisión del copiloto de activar y extender slats de las alas a excesiva velocidad. Eso produjo que que un slat (dispositivo que aumenta la curvatura del ala y permite volar a más baja velocidad sin caer) se rompiera, se desprendiera y la nave quedara asimétrica, lo que hizo imposible mantener el control en pleno descenso y a altísima velocidad"... ¿ Porqué hizo ésto ? Porque los tubos "Pitot" (que funcionan como sensores externos de velocidad) se habían congelado y el avión no tenía la alarma obligatoria para alertar sobre ese congelamiento dentro de la cabina. Cuándo eso pasa, al congelarse, entra menos aire del que infla el diafragma que regula el velocímetro, por lo tanto éste indica una velocidad menor a la que realmente circula la nave. La falta de ésta alarma indujo la activación de los slats, lo que resultó fatal. Pasando en limpio, los pilotos aumentaban la velocidad porque el velocímetro le marcaba merma de la misma (y en realidad ocurría lo contrario). El avión se estrelló a casi 1000 kms. de velocidad... una locura. Otras irregularidades del vuelo eran que la nave llevaba 22 meses sin recibir inspección (por ley debe hacérselo cada 12 meses) y no hubo VOR (Radioayuda para navegación) operativo el día del vuelo, pues hacía 5 días que estaba descompuesto por una inundación (sirve de ayuda cuándo se pierde contacto con la torre de control). La tripulación estaba compuesta por el piloto Jorge Cécere (comandante de la nave), Horacio Núñez (copiloto), Susana Trotta (comisaria de a bordo), Viviana Rumachella (1° auxiliar de a bordo) y Fernando Álvarez (2° auxiliar). El caso de la azafata Rumachella, de 34 años, conocida como "La Rumi", fue de no creer, pues a ella no le tocaba volar esa noche, ya que estaba de guardia y, la baja de una compañera a último momento, la subió a ese trágico vuelo, su último vuelo. Su madre, María Dora Zugnoni, dijo que su hija "sabía como estaban los aviones y tenía terror de volar, porque estaban a la miseria y que les faltaba una alarma que necesitaba el avión. No la tenían porque no querían pagarla". Todo ésto tiene asidero porque la empresa Austral (que estaba fusionada con Aerolíneas Argentinas) venía de un proceso de "vaciamiento" por parte de la empresa española "Iberia" (que privatizó la aerolínea en la presidencia de Menem), quién vendió todos los aviones por un monto equivalente a más del doble de lo que había pagado en efectivo por Aerolíneas Argentinas. Lo peor de todo es que traspasó los simuladores de vuelo (los más avanzados de América Latina) a las bases de Iberia en Miami y Madrid. En 1994, Iberia entró técnicamente en quiebra y, el gobierno español inició la privatización de la misma, que incluía el desprendimiento de Aerolíneas Argentinas y Austral, que en 1995 pasaron a ser gerenciadas por INI (Instituto Nacional de Industria) de España. Prácticamente no invirtieron nada y desguazaron nuestra aerolínea de bandera, ya que los aviones que usaban eran los "Douglas" que ellos mismos estaban dando de baja en Europa. El avión estrellado era uno de ellos (no tenía la alarma obligatoria que alertaba sobre la formación de hielo porque en España no la exigían)... Una privatización espantosa que derivó en naves de dudosa calidad, con innumerables problemas, una de las cuáles terminó en la tragedia que estamos narrando. Había que encontrar a los responsables "indirectos" de la tragedia. La investigación realizada por la justicia argentina se extendió por una década, procesando a 28 personas como posibles responsables. Pasaría otra década para que esas personas fueran formalmente acusadas para ser sometidas a juicio oral. En 2017 el juicio aún no había comenzado y corría riesgo de prescripción. Recién en 2021 el juicio se llevó a cabo, en el cuál se absolvieron a todos los acusados (eran 34, pues se agregaron 6 más). La justicia determinó que por no haber elementos suficientes para demostrar la culpabilidad de los imputados por el delito de estrago doloso, les cabía el beneficio de la duda razonable. Por lo tanto, no hubo condenas (los acusados eran personal de la empresa y de la Fuerza Aérea). La caja negra se encontró en un cráter de 7 metros causada por el avión al estrellarse. Después de 24 años, la grabación de la caja se dió a conocer en el juicio. La conversación de los pilotos dura 18 minutos. En el principio de la misma se habla sobre temas familiares (sobre todo de los hijos). En los 2 últimos minutos finales los pilotos advierten que el instrumental tenía problemas en sus mediciones. Estaban en medio de una tormenta y no podían guiarse de modo visual. Perdían velocidad, pero el instrumental no lo indicaba correctamente. Fue en ese instante que casi a los gritos solicitaron la autorización para aterrizar. En los últimos segundos entienden que ya nada podía hacerse. Que iban a matarse... y llegan los gritos de horror. Ésta es la reproducción del desesperado relato : Comandante Cécere : Cuida le velocidad, eh ! Copiloto Núñez : Sí, sí... C.C. : Seguí bajando eh ! C.N. : Estoy bajando. Ruido estático muy fuerte...! C.C. : Poné atención, bajá la nariz...! C.N. : Tengo 4 lucas para abajo...! C.C. : Ah, no gordo ! Reducí la velocidad...! Se me trabó mi velocímetro ! No bajes más ! C.N. Poneme, escuchame, poneme slats y dame bomba...! Clack (ruido no identificado). Poneme slats enseguida...! C.C. : ¡ Por favor, autoríceme ya descenso ! C.N. : ¡ Dios mío ! ¡ Salí che ! ¡ Salí che ! (Sonido de alarma de advertencia del tren de aterrizaje. Finaliza el sonido de la alarma). ¡ Dios mío ! (Ruido notorio, clack, clack, clack) ¡ Dios mío ! ¡ Dios mío ! (Continúa ruido notorio, clack, clack, clack. Ruido provocado por vibración de la estructura de la aeronave debido al exceso de velocidad. Comienza el sonido de la alarma del tren de aterrizaje). C.C. : ¡ No, no, carajo, Dios mío, carajo ! ¡ Nos matamos, la puta que los parió, nos matamos, la concha de la lora ! (Fin de la grabación). Como se dijo, a una velocidad de 1000 kms., el avión cayó sobre el paraje Nuevo Berlín, en medio de la nada, a 32 kms. de Fray Bentos (Uruguay). El fuselaje y los cuerpos se desperdigaron en un radio de 800 metros. Sin dudas hay tufillo a injusticia por la absolución de todos los acusados. La conclusión de que el engelamiento de los tubos "Pitot" del avión fueron el detonante de la tragedia y la ausencia de la alarma que advertía sobre esa formación de hielo porque Austral había sido autorizada por la Fuerza Aérea a no tenerla eran motivo suficiente para condenarlos... pero, prevaleció la duda razonable en favor de los acusados. Los familiares de las víctimas, indignados, escribieron una carta de repudio y cargada de sarcasmo, que se publicó en los diarios titulada "La (in)justicia condenó a las víctimas", que dice : "Llegaron los 3 jueces magos y regalaron absoluciones para todos. Ésta vez, en manos de los integrantes del Tribunal Oral Federal N° 5, los jueces José Valentín Martínez Sobrino, Daniel Obligado y Adriana Palliotti, quiénes adelantaron los regalos de Reyes y obsequiaron la absolución a la totalidad de los imputados de la empresa Austral y la Fuerza Aérea. El juicio oral y público inició el 26/03/19 y, luego de 24 años de la tragedia, la cuestionada justicia de Comodoro Py, a través de un debate que calificamos como FARSA, consagró la impunidad de los acusados por la muerte de 74 personas que perdieron sus vidas en la tragedia más grande de la Argentina, ocurrida durante la "década podrida" de la Aeronavegación Comercial de nuestro país. Con las medidas adoptadas durante el debate oral, cercenando a la querella de una prueba importante y, con la falta de acusación por parte del fiscal Juan Patricio García Elorrio, quién se apartó de la acusación sostenida y mantenida por el fiscal de instrucción Eduardo Taiano, los acusados lograron impunidad. No caben dudas que, al absolver, se descartó el informe final de la Comisión de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil de Uruguay, que determinó como una de las causas de la tragedia aérea la condición de engelamiento de los tubos "Pitot" que produjeron lecturas erróneas en los velocímetros y, por ende, la tripulación adoptó maniobras que provocaron el descontrol de la aeronave debido al incumplimiento de la instalación de luz de advertencia que era obligatoria en Argentina. Éste fallo desacredita a nuestro país ante organismos internacionales como la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional), sino también daña la relación con nuestra hermana República del Uruguay, cuyos expertos intervinieron en la investigación del siniestro y fueron soslayados de la causa con el espurio argumento de incompatibilidad horaria en los tribunales orientales. Sin justicia no habrá paz para las 74 víctimas de la tragedia de Austral, ni para sus familiares ni para la sociedad argentina. Ésto es un doloroso retroceso que ilustra acabadamente que en el fuero penal federal de Comodoro Py no solo existe Papá Noel sino también los Reyes Magos, repartiendo regalos de impunidad y dejando sin culpables a la peor tragedia aérea de la República Argentina". Tajante y contundente declaración que marca y desnuda el desastroso manejo de la aeronavegación argentina en la etapa de privatizaciones...
Foto 1 : Los restos del avión quedaron esparcidos en 800 mts.
Foto 2 : el avión siniestrado.
Foto 3 : La caja negra fue encontrada en un cráter de 7 metros que dejó el avión estrellado.
Foto 4 : restos del avión son cargados en un camión.
Foto 5 : la cruz muestra el lugar de la caída.
Foto 6 : las flechas indican los tubos "Pitot" que se congelaron.
Foto 7 : en el siniestro murieron 74 personas.







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