TAMARA CASTRO... EL ABRUPTO FINAL DE UNA LUCHADORA
En la vida convivimos constantemente con la fatalidad. Podemos escapar a ella, por supuesto, y otras veces nos toca de cerca (cuándo ocurre con un ser querido, por ejemplo). No todo es alegría y camino de rosas, se sabe. A veces, en el mejor momento de alguien, puede perderse todo en un instante, producto de la fatalidad. Y, si también interviene el absurdo, con una dosis de negligencia, el círculo negativo se cierra. Algo de todo ésto le pasó a nuestra protagonista de hoy... Tamara Castro, joven folklorista que, estaba en el pináculo de su carrera. Nacida el 4 de diciembre de 1972 en Ensenada (cerca de La Plata), pasó su niñez y adolescencia en Coronel Brandsen. Muy pequeña, a los 3 años, comenzó a estudiar con Oscar Murillo y Mabel Pimentel, fundadores del reconocido Ballet Brandsen. Se inclinó por la danza hasta los 8 años y luego incursionó en un coro, hizo teatro y tocó en la Banda Municipal de Brandsen, hasta los 11 años. Con esa edad y, como regalo de Reyes Magos, recibió una guitarra. El impacto fue total, pues la niña quedó maravillada con el instrumento. Tal fue su afán y ligazón con la música que, a los 12 años ya participaba en peñas y festivales organizados en su pueblo. Con 17 años recién cumplidos viajó a su primer certamen regional en City Bell, dónde se consagró como la mejor solista vocal femenina. Fue el puntapié inicial de su promisoria carrera, ya que además de cantar, componía sus propias canciones. A los 20 años pudo terminar la secundaria y, con ganas de aprender más y perfeccionarse, decidió viajar a la Capital Federal para asistir al Instituto Nacional Superior del Profesorado de Folklore, dónde conoció al compositor y músico Jorge Milikota. Con él, grabó algunos demos y comenzó a presentarlos en público. Una noche, mientras tocaba en una parrilla en General Rodríguez para solventar sus gastos, tuvo el toque de suerte necesario que hace falta a cualquier artista : allí estaba el dueño del sello discográfico DBN (Distribuidora Belgrano Norte), "Titán" Amorena. El empresario vió algo diferente en esa joven muchacha y, le propuso firmar su primer contrato para ese importante sello. Así fue que grabó su primer disco, en 1997, titulado "Pasiones". Inmediatamente fue convocada para el Festival del Ternero, en Ayacucho, al Encuentro de las Sierras, en Tandil, al Festival Coronel Dorrego, en Mar del Plata, a "De Chascomús al País", en esa ciudad y compitió en el Pre-Cosquín. Se instaló justamente en la Meca del Folklore y, recorrió todas las peñas, aunque finalmente regresó a su pago. En 1999 sale su 2° álbum titulado "Revelaciones" y, en el 2000 edita "Resplandor". Su meteórico ascenso la ubicó ese mismo año en dos festivales gigantes : Cosquín y Baradero. Aquel sueño de niña en base a esfuerzo, trabajo y, sobre todo talento, daba sus frutos. "Adónde me llamen voy a estar, deseaba ésto, jamás voy a dejar de asistir a un festival, siempre me voy a hacer un lugar en la agenda para poder ir a cada rincón de mi Argentina", afirmaba orgullosa de su profesión y logros. En 2001 sale "Lo mejor de mí", su 3° disco. Ya definitivamente consolidada, edita en 2003 "La Patria digna" y "Endechas", en 2004, con repertorios y ritmos variados de zambas, chacareras, gatos, valses y takiraris y letras de alto contenido social. Llega el año 2006, plagado de trabajo y proyectos : gana el certamen "Cosquín de la Canción", gracias a su interpretación del tema "Paradoja", de Jorge Milikota. También edita el disco "Vital" y, a fines de año había sido designada para representar a Argentina en el Festival Internacional de la Canción en Viña del Mar, en 2007. Pero también, como se dijo, la fatalidad tuvo su protagonismo : el viernes 8 de diciembre de 2006, por la mañana, Tamara junto a los integrantes de su banda y su marido Sergio Dorado al volante de una Peugeot Partner, viajaban a Chivilcoy (tenían una presentación esa noche). Pasarían antes por Chascomús para recoger a su secretaria. La noche anterior habían actuado en el Festival "La Fortinera" en Humberto Primo (Santa Fe). Aproximadamente a las 10:30 horas, en la Ruta Provincial 13, a 4 kms. al sur del ingreso de Humberto Primo, ubicada a 40 kilómetros al este de Rafaela... sobreviene la desgracia, absurda, inverosímil e increíble. Mientras manejaba, Dorado tomaba mate y, se le cayó encima el agua hirviendo de dicha infusión. Ésto hizo que perdiera el control del vehículo, quiso corregirlo con un volantazo y el descuido produjo un impacto de frente...impactante, brutal, con otro automóvil. Así cuenta el tremendo momento el bandoneonista Silvio Reyes, quién venía en los asientos de atrás : " Recién salíamos de Humberto Primo y nos íbamos para actuar en Chascomús. Fuimos a cargar nafta y veníamos por la ruta tomando mate. Lo que me cuenta el violinista es que Sergio, el chofer y marido de Tamara, hizo un movimiento porque se le cae el mate. Allí pega un volantazo y encuentra al único vehículo que venía de frente. Se escuchó una explosión y el grito de Tamara y de otros compañeros". La cantante, sin el cinturón de seguridad puesto, salió despedida y terminó atropellada y aprisionada entre los hierros, contra el suelo, al volcar el vehículo del lado de ella, falleciendo prácticamente en el acto. Tras el impacto, los 4 músicos salieron primero del rodado, prácticamente ilesos. Sergio Dorado tenía varios traumatismos y fracturas en ambas piernas. El otro vehículo, un Fiat Palio se llevó la peor parte, ya que fallecieron en el acto Norberto Costamagna, de 64 años, chofer del auto, su cuñada Esther Beatriz Margarattini, de 50 años y su madre Irma Liloia Margarattini, de 76 años. Su esposa, Graciela Marta Margarattini, fallecería luego en el hospital de Rafaela. Los socorristas y policías del departamento Castellanos y los bomberos de Sunchales, que encontraron el cuerpo sin vida de Tamara bajo la carrocería de la camioneta volcada, contaron el momento con estupor : "El panorama era desolador, terrible, porque los dos vehículos quedaron arrugados como bollos de papel y tirados, uno sobre la carpeta asfáltica y otro, a un costado del camino". Así de absurdo y fatal fue el accidente que le costó la vida a Tamara Castro, de sólo 34 años. Tenía dos hijas : Taís, fruto de su relación con el brasileño Cau Bornes y Maitena, que tuvo con Sergio Dorado. En el año 2007 fue galardonada post-mortem con el premio "Gardel", como mejor solista femenina de folklore por su disco "Vital". Repetiría ese premio en 2008, en el mismo rubro, con "Inéditos"(trabajo grabado después de su muerte, con temas sin editar). En su homenaje se rodó el documental "Tamara Castro, como un tizón encendido ardiendo dentro de mi sangre", de 1 hora 40 minutos de duración. El mismo fue presentado por Horacio Guarany en el Festival de Baradero de la Canción de 2009. Años después, en 2015, se publicó el libro independiente de investigación "Tamara Castro", del escritor Pablo Martín Agüero. Una promisoria carrera, en la cima de su trayectoria, se truncaba para siempre en una carretera santafesina producto de la negligencia y el absurdo...
Foto 1 : Tapa de su 5° disco.
Foto 2 : La Partner volcada en la ruta. Al costado, yace Tamara.
Foto 3 : su tercer disco : Resplandor.
Foto 4 : El vehículo (ya estabilizado) totalmente destruído adelante.
Foto 5 : su último trabajo : "Vital".
Foto 6 : en el otro vehículo siniestrado fallecieron todos los ocupantes (una en el hospital).
Foto 7 : En el Festival de Baradero fue homenajeada tras su deceso.
Foto 8: éste disco fue editado después de su muerte.








Comentarios
Publicar un comentario