MOTÍN EN SIERRA CHICA... EL DÍA QUE EL ODIO VENCIÓ A LA RAZÓN

Hay actos humanos que tienen condimentos macabros, atroces, inimaginables para cualquier mortal que esté leyendo ésto. La miseria y locura interna que puede tenerse, a veces no conoce límites. Además, cuándo la persona está "jugada"... todo vale. Estar en prisión, privado de la libertad por graves hechos, "deshumanizan" a las personas (en algunos casos). También atacan a la vida misma, que los golpeó y castigó desde siempre, endureciéndolos en su carácter y su forma de ver y vivir la vida... Ésta introducción sirve para contextualizar y entender (o tratar de hacerlo) un gravísimo, violento e inhumano hecho ocurrido en una cárcel argentina. El suceso es conocido como "el Motín de Sierra Chica". La misma es una prisión de máxima seguridad, la Unidad Penal N° 2 de Sierra Chica, ubicado a 12 kilómetros de Olavarría, en la provincia de Buenos Aires. Todo comenzó el sábado 30 de marzo de 1996, en plena Semana Santa. Un reducido grupo de 13 reclusos, a las 14:30 horas, toman la sala de control y a 13 rehenes guardias y 2 pastores evangélicos. Intentaron fugarse por la entrada principal del penal, aprovechando que la guardia sería más relajada por la celebración religiosa. Hubo un enfrentamiento armado (los presos tenían un arma que había ingresado al penal en una visita) y, uno de los los delincuentes cayó abatido. A partir de allí, al quedar 12 y por la fecha santa, se los bautizó como "Los 12 Apóstoles". Algo había salido mal. Según los frustrados fugados, habían sido "buchoneados" por otros reclusos con quiénes tenían una profunda y manifiesta enemistad : "Los cuchilleros", liderados por el correntino Agapito "Gapo" Lencinas, un verdadero "peso pesado" de la cárcel. Los cabecillas de "Los 12 Apóstoles", Marcelo Brandán "Popó" Juárez y Jorge Alberto Pedraza estaban convencidos de que Lencinas y sus seguidores (que, además se decía que eran informantes del Servicio Penitenciario) los habían delatado. Los apodaban los "arruinaguachos", porque a los presos recién ingresados los violaban o los amenazaban con hacerlo si no le entregaban a su madre, mujer o hermana, a cambio de protección. El guardiacárcel Jorge Kröhling, testigo clave del hecho (se entregó como rehén a cambio de un compañero herido), relataba el origen de los sucesos : "Lo que comenzó como un intento de huída se convirtió en una guerra entre 2 bandos enemigos que había dentro de la cárcel". El intento de fuga estaba planeado y, para ganar adeptos, plantearon reclamos por mejores condiciones en el encierro, ya que había : superpoblación de presos, crueldad del personal y restricciones en el sistema de visitas. La toma era un hecho y, al tomar repercusión periodística, a las 22:00 horas se hace presente la jueza en lo Criminal y Correccional N° 1 de Azul, María de las Mercedes Malere para negociar con los protagonistas de la toma. Su llegada obedeció a que siempre les respondía los pedidos de audiencia a tiempo, tenía buena relación con ellos y la respetaban. Ella había hecho clausurar el "Pabellón de aislamiento" por considerarlo algo que era de "condiciones infrahumanas a las que se sometía a los presos". Sin embargo, la tomaron de rehén (junto a su secretario) y, la llevaron separada del resto, en un cuarto de baño en el sector de Sanidad. Lo que no sabía la jueza (quién en el juicio posterior adujo que entró engañada porque el Servicio Penitenciario no le advirtió la gravedad de la toma) era que a su llegada, "Gapo" Lencinas y otros 6 reclusos de su facción ya estaban muertos. Brandán Juárez "se la tenía jurada" a Lencinas, ya que una vez intentó matarlo con la mencionada pistola que habían introducido del exterior (una Ballester Molina 11.25). Lo encontró en un pasillo, lo llamó y, cuándo lo tuvo en la mira... disparó. Pero la bala no salió. Ante el estupor de Lencinas, quién no atinó a reaccionar, Brandán soltó una carcajada y dijo : "Gapo... ! era una joda". Dió media vuelta y se fue. ¿ Qué había ocurrido ? En el juicio alegaron que estaba "pasado de drogas" y, por eso, olvidó montar el arma. Pero... tendría revancha el día de la toma. Lencina, ahora desconfiado, lo esperó escondido en una celda oscura, con una faca en cada mano. "Acá va a haber sangre", le dijo a "Nippur", su segundo. Pero Brandán lo sorprendió y le disparó 2 balazos. Cayó al suelo, aún respiraba. Los seguidores de Brandán lo remataron a facazos. El golpe de gracia fue un puntazo en el pecho. El citado testigo Kröling, manifestó algo atroz : dijo que lo vió "como si estuviese crucificado contra una reja, con los brazos en cruz. Le clavaron una estaca como si fuera Drácula y lo crucificaron como si fuera un santo maldito". Le cortaron la lengua y le pincharon los ojos con agujas para sacárselos." Luego, o descuartizaron e incineraron. Los otros 6 seguidores siguieron la misma suerte y... con sus nalgas hicieron empanadas en el horno de la cocina, que luego servirían a los guardias rehenes. En el colmo del cinismo y el morbo, los presos le preguntaron a los guardiacárceles si tenían buen sabor y, sarcásticamente los presos respondieron : "Tiene gusto a chorro... te acabas de comer a uno". Con la cabeza de Lencinas algunos reclusos jugaron a la pelota y, uno que se animó a hacer jueguito con ella, lo apodaron desde ese día, "Maradona". Los días pasaban sin novedades y los alrededores del penal era un hormiguero de periodistas, familiares, policías y curiosos. Las otras cárceles del país se hicieron eco de la toma y se plegaron a la protesta. Los penales de Olmos, Azul, La Plata, Dolores, Batán, Los Hornos, Bahía Blanca y San Nicolás entraron en conflicto, con más de 10.000 presos protestando. Hasta que llegó el 5 de abril, cuándo los líderes subieron al techo del Pabellón 11 y, desde allí, vociferaron : "Si la policía intenta entrar, la primera que muere es la jueza. Queremos que aprueben el petitorio y atiendan a los heridos de bala que tenemos. No hay muertos". Ante ésto, el gobernador Eduardo Duhalde dió la orden de "reprimir sólo ante un intento de fuga o para defender a los rehenes. Para solucionar ésto tenemos que esperar que se desgasten los presos". Así, el 7 de abril finalizó el motín. Sus exigencias habían perdido fuerza y sólo pedían ser trasladados a la cárcel de Caseros, algo que finalmente les concedieron. La toma no daba para más y testigos afirman que la levantaron porque ya no tenían drogas, hacía varios días que no dormían y estaba latente el riesgo de que la propia cárcel se les volviera en contra, porque ya estaban hartos. Se hicieron peritajes en el interior y se confirmó que 7 presos habían sido asesinados y que había restos de cuerpos en el horno de la panadería. Ya en la cárcel de Caseros, el 25 de mayo, "Los 12 Apóstoles" volvieron a levantarse y tomaron rehenes para fugarse. Seis horas después, el Servicio Penitenciario entró a reprimir y levantó la toma. Fueron juzgados en el año 2000. Allí, varios familiares de los líderes del motín y policías confirmaron que 7 presos habían sido trozados y cocinados en empanadas. Sin embargo, hubo contradicciones sobre los hechos, ya que el preso Ariel "Gitano" Acuña dijo que cocinaron cerca de una docena de empanadas (eran 10 exactamente). En tanto, el guardiacárcel Kröhling lo contradijo, aduciendo que comieron pastel de papas y guiso. Confirmó que jugaron a la pelota con la cabeza de Lencinas y al golf también (hicieron un pozo pequeño para hacer hoyo en uno). Con los ojos jugaron a las bolitas. Pero Acuña desmiente eso y lo de la cabeza : "Es imposible por lo que pesa patearla, eso es un verso". De los 24 que fueron a juicio, 17 recibieron condena (6 a reclusión perpetua, 8 a 15 años, 2 a 12 años, 1  a 6 meses y 7 absueltos). Algunos fallos fueron : Marcelo Brandán Juárez, acusado de 6 de las 8 muertes adentro, fue sentenciado a prisión perpetua por tiempo indeterminado. Quedó libre en octubre de 2014, beneficiado por el 2 por 1. Jorge "Pelela" Pedraza, condenado a perpetua por tiempo indeterminado, pasa sus días en el penal de Rawson. Juan José Murguía Canteros, condenado a perpetua también, salió del penal de Campana y ahora se gana la vida como remisero (según él, ha cambiado). Los demás, algunos fallecieron, otros reincidieron luego de quedar en libertad y pocos siguen entre rejas. En 2014 se estrenó el film "Motín en Sierra Chica", donde narra los hechos sucedidos con gran acierto e insinúa un posible acercamiento entre la jueza y un recluso que le defendía, porque la querían violar. Luego la versión fue desmentida, aunque no del  todo (el film muestra el hecho). Recuerde éstos nombres, asociados al horror : Marcelo Brandán Juárez, Jorge Alberto Pedraza, Miguel Ángel Acevedo, Jaime Pérez Sosa, Carlos Gorosito Ibáñez, Marcelo González Pérez, Carlos Villalba Mazzey, Héctor Cóccaro Retamar, Marcelo Villaseco Quiroga y Héctor Galarza Nannini. Sierra Chica, símbolo de una fecha que forma parte de la historia negra nacional...y la "deshumanización general", dónde el odio y la sinrazón humana ganaron la batalla...


Foto 1 : Vista aérea del penal de Sierra Chica


Foto 2 : Fotos de los 12 Apóstoles.


Foto 3 :Los 12 Apóstoles siguiendo su juicio en una "jaula".


Foto 4 : Las celdas del penal de Sierra Chica.


Foto 5 : Entrada principal del penal.


Foto 6 : la jueza tomada como rehén : María de las Mercedes Malere.


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