EL "LOCO" DI PALMA... UNA VIDA A PURO RIESGO Y ADRENALINA
Vivir a mil... con adrenalina... el riesgo como forma existencial... Hay personas que, de acuerdo a sus hábitos, viven y desarrollan su vida así, ya sea porque es su profesión o, simplemente, porque les gusta y lo disfrutan... Entre esas actividades, sin dudas, está el automovilismo. La velocidad es como un aliciente, una especie de "energizante"... Algunos la adoran y, muchos le temen o, en todo caso, la respetan. El protagonista de la entrega de hoy es, quizás, uno de los últimos ídolos del automovilismo nacional... quién vivió y murió en su ley. Rubén Luis Di Palma, el "Loco", apodado así debido a su intrepidez, nació en Arrecifes (la cuna del automovilismo argentino, dónde nacieron muchos campeones), el 27 de octubre de 1944, hijo de Rubén y Luisa (de los cuáles tomó ambos nombres de pila). Casi no veía a su padre (quién era custodio de Perón y policía motorizado) y su madre había abandonado el hogar tempranamente, por lo que se crió prácticamente solo. De pequeño mostraba gusto por la velocidad y, a los 14 años manejaba la moto HRD de su padre. Participaría en algunas competencias luego, con una Gilera, después con una Tehuelche y, finalmente con Zanella. También corría en kártings y, su audacia quedaba al descubierto cuándo conducía el auto Bergantín de su progenitor a 130 kms. por hora, pero... marcha atrás...!!! Poco afecto al estudio, solamente cursó la primaria y trabajó en su adolescencia en la parrillada "El Patrullero", propiedad de su padre. Pero, amaba la mecánica y comenzó a trabajar en un taller, cerca de su casa (dónde atendían el auto del campeón Carlos Pairetti), barriendo y limpiando piezas de motor. Al finalizar la jornada, se daba el gusto y salía a "probar" los autos que arreglaban en el taller. Debuta, pero como copiloto de Carlos Pairetti, el 25 de agosto de 1963, con un Peugeot 403, en la 1° Vuelta Standard de Arrecifes, organizada por el Ford T Club, dónde finalizó 6°. En el taller dónde trabajaba, Julio César Castellani, cliente del lugar, dejó una Cupé Ford de TC como parte de pago por un camión que adquirió. Sus compañeros del taller le prometieron que se lo prepararían para que corriera el Gran Premio de Turismo Carretera. Cumplieron su promesa y, entre el 30 de noviembre y el 7 de diciembre se disputó tal competencia, que constaba de 3184 kms., divididas en 5 etapas (1° etapa Mercedes - Santa Rosa, 2° Santa Rosa (La Pampa) - Mendoza, 3° Mendoza - La Rioja, 4° La Rioja - La Falda (Córdoba) y 5° La Falda - Arrecifes). Di Palma abandonó en la 2° etapa, producto de un vuelco. En 1964 pasa de Ford a Chevrolet, pues el "sponsor" que lo acompañaba (Peña "El Gato Negro") había adquirido varios autos de esa marca. Y, ese año logra su primera victoria, nada menos que en su tierra. El 31 de mayo, por la 10° fecha del torneo de TC, se disputa la VI Vuelta de Arrecifes (en un circuito mixto, de tierra y asfalto, de casi 112 kilómetros, dónde debían dar 5 giros). A bordo del coche N° 34, iba segundo faltando una vuelta y, el azar (o no) quiso que el puntero, Marcos Ciani, abandonara y le dejara la victoria en bandeja. De ésta forma se convirtió en el piloto más joven en ganar una carrera de TC (19 años, 7 meses y 4 días), récord que mantuvo durante 54 años (recién en 2017, Juan Catalán Magni lo superaría al ganar con 18 años, 6 meses y 29 días). Volvería a triunfar en la Vuelta de Salto, el 9 de agosto. Luego, con sendos segundos puestos en Bahía Blanca y 9 de Julio, finalizaría 5° en el torneo, con 31 puntos. Al respecto, años después, afirmó : "Ganar justo en Arrecifes fue increíble. Pensar que hay mucha gente que nunca pudo ganar cerca de su ciudad y a mí se me dió a meses de mi debut. Eso me ayudó a conseguir publicidad. No nos sobraba plata, pero sí teníamos para presentar el auto bien armado en todas las carreras". En 1966 pasa a Dodge y en 1967 a Torino. Sin dudas, ésta última marca fue la que le dió más satisfacciones y con la que más se identificó, a tal punto que casi son sinónimos cuándo se habla de ellos en automovilismo. El 30 de marzo de 1966, a los 22 años, contrajo enlace con María Cayetana Picoy Lo Valvo (sobrina de Ángel Lo Valvo, el 1° campeón de TC de la historia, en 1939). El casamiento fue de urgencia, pues José Luis, el primogénito, nació al día siguiente. Luego vendrían Andrea (25-3-67), Patricio (20-6-71) y Marcos (10-12-72). Sus cuatro hijos siguieron sus pasos, todos fueron pilotos. En 1969 formó parte de una de las más grandes hazañas del automovilismo nacional : La Misión Argentina que corrió las famosas 84 horas de Nürburgring (Alemania), una competencia de larga duración (3 días y medio). Nuestro país envió 3 Torinos de fabricación nacional, bajo la dirección de Juan Manuel Fangio y Oreste Berta, como jefe técnico (preparó los autos en su complejo de Alta Gracia). El N° 1 a cargo de Di Palma, Oscar Fangio y Gastón Perkins, de trompa color rojo, abandonó luego de quedar sin luces, despistarse y romper el cárter. El N° 2 manejado por Jorge Cupeiro, Eduardo Rodríguez Canedo y Carmelo Galbato, de trompa amarilla, desertó a las 12 horas cuándo en medio del vendaval de lluvia, se desacomodó, despistándose y quedando encajado en una zanja. El N° 3 piloteado por Eduardo Copello, Alberto Rodríguez Larreta ("Larry") y Oscar Franco, de trompa gris, fue el único que terminó la carrera, finalizando en un meritorio 4° puesto (dió 334 vueltas). Fue una hazaña sin precedentes, pues un auto totalmente hecho en Argentina compitió de igual a igual con marcas y modelos como : Porsche 911, Lancia Fulvia HF, Mazda R100 Wankel, BMW 2002, Mercedes Benz 220, Ford Capri V6 y Datsun 1600. Al volver, Di Palma logró su primer campeonato de TC, con Torino, en 1970. Repitió en 1971, con la misma marca. Paralelamente competía en la categoría estrella del país : Sport Prototipos (parecidos a los que corren en Le Mans), dónde fue campeón, con un Berta Tornado, en 1971, 1972 y el torneo de 1973 se suspendió (por los altos costos que implicaba la categoría) cuando el "Loco" era puntero del campeonato. Corrió también en monopostos (parecidos a los Fórmula 1, pero más chicos), en la denominada Mecánica Argentina Fórmula 1, coronándose campeón en 1974 y 1978. Corrió las míticas 24 horas de Le Mans, con su amigo Néstor García Veiga, en 1973, con una Ferrari Daytona, dónde finalizó 10° en su categoría y 29° en la clasificación general. Otras de sus pasiones era volar y, lo hizo desde muy joven (también sería determinante en su vida), al punto que tenía licencia de Piloto Privado de Avión (con habilitación de Reglas de Vuelo Visual), Piloto de Planeador y Piloto de Helicóptero (en su madurez y, en virtud de sus conocimientos, fabricó sus propios ultralivianos motorizados biplaza, con una autonomía de velocidad de 81 km/h.). Con respecto a las carreras, seguían creándose categorías y se anotaba en todas para participar. Por ello, en 1981, fue uno de los impulsores (para su televisación en directo) y cofundador de la categoría más importante de nuestro país : TC 2000. En los 2 primeros torneos (1981 y 1982) fue subcampeón detrás de Jorge Omar Del Río. Recién, en 1983 se consagraría campeón, con un Volkswagen 1500 (el viejo Dodge 1500). El auto era marrón claro en su totalidad por el sponsoreo de los cigarrillos 43/70, muy famosos en esa época. Se dió el gusto de correr 2 veces el Rally Mundial en nuestro país (cuándo se disputaba en Bariloche), en 1983 y 1984, abandonando en ambas ocasiones al comando de un Audi Quattro "muletto" (de repuesto). Su último campeonato lo obtiene en 1993, en la categoría Supercart (ex Stock Car), con Torino. Su copiloto fue María Fernanda Ortensi (hija de una amigo), con quién tuvo una relación amorosa y, producto de la misma, nació su hija Valentina, en 1996. En su ciudad, además de ser el más famoso, era el más solidario y, varios ejemplos dan cuenta de ello : el 7 de abril de 1995 se produce la peor inundación de la historia en Pergamino y, debido a las características geográficas, los helicópteros de rescate no podrían actuar por su tamaño. Enterado de eso, Di Palma puso a disposición su aeronave para ayudar a la gente. Así lo contaba : "Estaba en el taller y me disponía a salir para Buenos Aires para asistir a una carrera de Fórmula 1, cuándo recibo una llamada diciendo que había necesidad de un helicóptero y de colaboración. Entonces les dije que en 40 minutos estaba en Pergamino para lo que pueda ser útil". Rescató a más de 70 personas que habían quedado aisladas en un puente. Otra : cuándo corría en Supercart, les alineaba los coches a sus propios competidores antes de largar. En Mecánica Argentina Fórmula 1, le cedió a su compañero de equipo, Néstor García Veiga, el motor que tenía más caballos de fuerza. La más increíble : peleaba el campeonato de TC de 1980 con Guillermo "Yoyo" Maldonado y, a éste se le rompió el motor el día anterior. No tenía tiempo para cambiarlo porque no tenía uno preparado... por ende, no correría. ¿ Qué hizo Di Palma ? Le cedió uno de los suyos y... Maldonado le ganó el torneo en esa carrera. Su hija Andrea, afirma todo lo expresado antes : "Hoy les digo a mis hijos que su abuelo fue un ídolo del automovilismo, pero principalmente una gran persona. Nos enseñó a ayudar a los demás y ese es el mejor legado que nos dejó. La gente se lo reconoce. Por ejemplo, acá en Arrecifes usamos mucho la cuenta corriente en los comercios. Cuándo falleció mi papá fuimos a pagar sus deudas y nadie nos quiso cobrar. Cómo te vamos a cobrar con todo lo que hizo tu viejo por nosotros, nos decían". Quiso incursionar en la política y, dos amigos suyos, peronistas influyentes, Eduardo Duhalde y "Palito" Ortega, lo convencieron para presentarse como candidato a intendente de Arrecifes. Por poco margen perdió en las internas del PJ con Alberto Maggi. Su último triunfo fue el 13 de septiembre de 1998 a bordo de un Ford Falcón en el Autódromo de Buenos Aires. Ese día, con su hija Andrea como copiloto, rompió varios récords : el ganador más veterano (53 años y 238 días), el único que ganó carreras con las 4 grandes marcas (Ford, Chevrolet, Dodge y Torino). Peleó palmo a palmo la punta con su hijo Marcos (que no pudo sobrepasarlo), quién luego abandonó. Luego del triunfo, le preguntaron que sentía : "Estoy vigente y, al demostrarlo le prolongo la vida a los demás. Éste debe ser un mensaje para todos los jóvenes, para que tomen su trabajo con calma y no desesperen. En la vida, todo llega. Lo más importante es mantener la humildad. Porque a ganar aprendés en 5 minutos. Lo importante es saber perder. Yo corro porque lo siento, lo disfruto, y mientras sea así, lo seguiré haciendo. Ganar o perder es una circunstancia, ya no me importa tanto ¿ qué puede cambiar en mi vida si gano o llego 20°? Lo importante ahora es dejar ejemplos deportivos, porque en la vida me he equivocado y mucho...". Impecable reflexión. Su última carrera la disputó el 28 de mayo de 2000, en el Autódromo Oscar Gálvez de Buenos Aires (siempre acompañado de su hija), a bordo de un Ford Falcón que le alquiló a Luis Belloso, debido a que aún no terminaba de armar el Torino con el que pensaba volver a correr. El "Loco" se levantaba muy temprano, resignaba horas de sueño, tratando de terminar su Torino. En eso estaba, cuándo a la mañana del 30 de septiembre de 2000, recibió un llamado de su hijo Marcos, quién estaba en Santa Rosa (La Pampa) por correr una competencia de Top Race V6 : "Viejo, dame una mano para carburar el motor". Sin dudarlo, cargó combustible y, salió a las 10:30 horas desde Arrecifes. Viajó solo y no mantuvo comunicación con las torres de control aéreo luego del despegue. Aterrizó en el Autódromo Parque de Santa Rosa y no en el aeródromo, luego de más de 2 horas de vuelo (cubrió 475 kms.). Di Palma "metió mano" en la carburación y chequeó los frenos del Chevrolet Vectra N° 119. El impulsor estaba perfecto y, Marcos logró el mejor tiempo, con una marca de 1´03"496, para largar en 1° fila al otro día, en la 10° fecha del Top Race V6. "Viejo, quedate a dormir acá y te vas mañana", le propuso Marcos. Pero él no aceptó, compartió unos mates, cargó combustible y despegó a las 16:20 horas, sin comunicarse (nuevamente) con la torre control. A las 17:25 horas, cuándo llevaba 194 kms. recorridos, la aeronave se vino a pique, a la altura de la localidad de Carlos Tejedor, en la estancia "10 de Noviembre", de la familia Lafuente, y se incendió. El accidente fue visualizado por el puestero de la estancia, Ariel Gallego, quién llamó a la seccional por teléfono y dió el aviso. El helicóptero Robinson R 44 azul, de 4 plazas, matrícula LV-WIF estaba destruído e incendiado. Muy cerca, tirado en el piso, el cadáver de Di Palma. El informe sobre el siniestro dijo :"La aeronave se precipitó con un ángulo pronunciado y colisionó con la tierra, primero con el esquí izquierdo y, sucesivamente con la cabina y esquí derecho, momento dónde se presume que el cuerpo del piloto fue despedido". Su hijo José Luis fue a reconocer el cuerpo, además de confirmar la matrícula de la aeronave y los documentos de su padre. Su hija Andrea, años más tarde, contó en una nota radial, que se enteró del accidente por un llamado telefónico de una pariente, que le dijo que prendiera la televisión y pusiera el canal Crónica. Allí, en letras blancas grandielocuentes y el fondo rojo, se leía : "Se mató Luis Di Palma", con la característica música de fondo. El impacto fue durísimo, ya que por la fuerte desaceleración, la aeronave se desplazó 30 metros y se incendió. El cuerpo salió despedido, quedó cerca, pero no sufrió quemadura alguna. Como causas del accidente, se elaboraron 2 hipótesis : la 1° habla de una indisposición, pues Di Palma cayó hacia adelante sobre la palanca de control de paso cíclico (no habría tenido los cinturones de seguridad colocados) y el velocímetro quedó clavado en 260 kms. por hora. La 2° sostiene un cansancio por la actividad desarrollada, causando un estado de somnolencia durante la navegación, por lo que no habría tenido la reacción adecuada en el escaso tiempo de descenso hasta el suelo. Con una explicación más clara, su hijo José Luis, dijo : "La Junta de Accidentes de EEUU investigó la tragedia. El "Viejo" se quedó dormido en pleno vuelo, porque estaba tomando pastillas para adelgazar que le habían hecho perder 14 kgs. en los 20 días antes de su muerte". Le realizaron la autopsia en Pehuajó, con un resultado tremendo y categórico sobre las causas del deceso: múltiples traumatismos y 2 costillas atravesaron el corazón. Fue velado en el gimnasio de la E.N.E.T. N° 1 "Fray Luis Beltrán". El cortejo fúnebre fue acompañado por más de 100 autos y sus restos fueron trasladados en la autobomba de los bomberos hasta el cementerio de Arrecifes, en una tarde gris, lluviosa y... triste. La ciudad despedía a su máximo ídolo y el automovilismo nacional perdía a uno de los más grandes. Dejó varios legados : fue pionero, pues se animó a competir, en una carrera de Supercart en 1990, con un auto impulsado por GNC contra los nafteros. Logró el 5° mejor tiempo ante el asombro de todos, pues no se conocía mucho del uso del gas como combustible, pero Di Palma se atrevió. En carrera, abandonaría al romperse el perno de un pistón. También, en otro hito, llegó a competir al mismo tiempo en una carrera con todos sus hijos (José Luis, Patricio y Marcos corriendo y él con Andrea como acompañante). Digno de un récord Guiness. Entre sus deseos, reflexionaba : "Más que nada me gustaría ver a toda mi familia realizada, cada uno en lo suyo, pero feliz, como cuando me subí al auto a los 19 años y empecé a ser Di Palma, el corredor. Desde ese entonces, hago lo que me gusta y viví como siempre lo soñé. Yo estoy viejo, pero tengo 4 hijos con mi sangre, con el apellido Di Palma, que darán lucha por mucho tiempo en el automovilismo. Eso me basta para sentirme satisfecho y orgulloso". En la actualidad, sus nietos Luis José "Josito" y Stéfano (hijos de José Luis) compiten a nivel nacional. Sobre sus locuras, solía decir que no lo eran tanto (en su casa no era "El Loco", era "El Viejo"), como cuándo probaba los kartings en la inmensidad de la ruta, con un intenso tráfico de camiones y, al querer pasar uno, le apareció otro de frente...¿ qué hizo ? Aminoró la velocidad y se metió debajo del acoplado. Cuándo pasó el camión, salió y lo pasó. "Anduve a la misma velocidad que el camión abajo del acoplado, pero no lo pasé", aclaró. O cuándo pasaba con la avioneta por debajo del puente de la ciudad.... "Es verdad lo que dicen. Fue en el puente de Arrecifes. Pero como es bastante alto y ancho, pasé sin problemas. Soy loco, pero no como vidrios. Todas las cosas que hago son porque se pueden hacer", explicó. El 10 de octubre de 1985, junto a Ricardo Buffet, establecieron un récord mundial cuándo recorrieron 18 provincias en una avioneta DP1. Hicieron 5.209 kms. a 85 kilómetros por hora (habían partido del Centro Universitario de La Matanza). Ese año también, entre el 28 de febrero y el 1° de marzo, volaron sobre la Cordillera de Los Andes (desde Don Torcuato al Plumerillo, en Mendoza). En su memoria, el Autódromo de Mar de Ajó lleva su nombre, lo mismo que la recta principal de la pista de Rafaela (Santa Fe). Recibió el Premio Konex, en el 2000, con el Diploma al Mérito a uno de los 5 automovilistas más importantes de la historia. También fue Olimpia de Plata 1971 y 1973, como el piloto del año. En sus 37 años de carrera disputó 633 competencias, las cuáles ganó 118 (entre ellas, 20 en TC, 15 en TC 2000 y 15 en Sport Prototipos), logrando 8 campeonatos en 5 categorías distintas. El "Loco" Di Palma vivió y murió en su ley, a los 55 años... a puro riesgo y adrenalina, y lo reafirmó cuándo le preguntaron sobre las competencias : "Corro porque me gusta. A mí me interesa ir solo una vuelta primero en carrera. Eso sí, que sea la última. Aunque me gusta más volar, soy mucho más feliz arriba de un avión que en un auto de carrera"... Y el "Loco" voló alto, por última vez...
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