"CAPITÁN", FIDELIDAD Y LEALTAD, MÁS ALLÁ DE LA MUERTE
Si hablamos de historias de lealtad incondicional o historias de fidelidad, seguro entre los protagonistas habrá un perro. Los canes tienen esa aptitud para conmovernos con relatos que parten el corazón y, nos demuestran y ratifican porqué el perro es el "mejor amigo del hombre". Tan fascinantes son éstas historias que, el cine las da a conocer con excelentes filmes. Uno de los más famosos casos ocurrió en Japón, hace un siglo, con el perro de raza akita llamado "Hachiko". El can fué adoptado por el profesor Hidesoburo Ueno en 1923 y, tenían una entrañable relación, a tal punto que "Hachiko" lo acompañaba diariamente hasta la estación de trenes, dónde el docente partía a su trabajo. Volvía puntualmente a las 5 de la tarde y, allí estaba su fiel amigo, esperándolo. Pero, ocurrió algo triste e inesperado. El 21 de mayo de 1925, "Hachiko" acompañó como siempre a su amo a la estación, pero ese día Ueno no volvió. Sufrió una hemorragia cerebral en su trabajo, que terminó con su vida. En vano, el perro esperó esa tarde a su amo... y lo hizo durante 10 años en la estación de Shibuya, sentado o echado. Cuándo llegaba el tren, "Hachiko" miraba y buscaba entre los rostros que descendían a ver si no estaba su dueño. El noble animal murió el 8 de marzo de 1935 y, su historia de lealtad (aunque haya vivido sólo 16 meses con su dueño) recorrió el mundo. Inauguraron una estatua en su honor, frente a la estación (la cuál fué reciclada después de la 2° Guerra Mundial). En 2009 se estrenó, con gran éxito, la película "Hachiko : siempre a tu lado", protagonizada por Richard Gere y, lo ocurrido entre el can y su dueño, cobró notoriedad mundial. Ésta conmovedora historia tiene su correlato en nuestro país, más precisamente en Carlos Paz, protagonizada por "Capitán", ya que tiene muchas similitudes con la narración anterior. A mediados de 2005, Miguel Guzmán, vecino de la ciudad mencionada, decide pese a la reticencia de su esposa Verónica Moreno, regalar a su hijo Damián, un perro mestizo, mezcla con ovejero alemán, a quién decide bautizar con el nombre de "Capitán". Al año siguiente, Guzmán cae enfermo, es internado en el Hospital Misericordia, de Córdoba (al cuál llegó en taxi) y, poco tiempo después, el 24 de marzo de 2006, fallece. Luego de enterrarlo en el cementerio de Carlos Paz, la familia vuelve a su hogar y, "Capitán" no estaba en la casa, ni en ningún lado. Pensaron, con razón, que el can había huído o se había perdido. Grande fué la sorpresa cuándo 6 meses después, la viuda y el hijo de Guzmán, al visitar su tumba , se toparon con "Capitán". El perro los reconoció de inmediato, se acercó a ellos y comenzó a ladrar, como si llorara. Al terminar la visita, lo quisieron llevar a su casa, pero él no quiso. Una semana después volvieron y, el perro seguía ahí. En esa oportunidad, volvió con ellos, se quedó un ratito en la casa, pero después volvió al cementerio. Héctor Baccega, encargado del lugar, comentaba como llegó allí : "Apareció acá solo y dió vueltas por todo el cementerio hasta que llegó, también solo, a la tumba de su dueño y, eso no es todo : cada día, a las 6 de la tarde, iba y se acostaba frente a esa tumba. Recorría el cementerio conmigo todos los días, pero cuándo llegaba esa hora, se iba para el fondo, dónde estaba la tumba de su amo". Por su parte, Marta Clot, la florista del lugar, da una versión más detallada de la llegada del can : "Llegó un 1° de enero de 2007, tenía una patita quebrada. Le dieron antiinflamatorios y lo entablillaron. Aquí, en el cementerio, empezó a olfatear, buscaba algo". El perro no tardó en encontrar la tumba de su amo y... ya nunca se fué. "Se ve que quería mucho a su dueño. Iba a su casa, pero volvía siempre. Muchas veces lo quisieron llevar, pero terminaba volviendo para acá", completó la florista. La familia Guzmán asegura que nunca llevaron a "Capitán" al cementerio. Es un misterio como llegó ahí. Damián Guzmán terminó resignándose : "Lo quise traer a casa varias veces, pero él se volvía al cementerio. Si quiere estar ahí, me parece bien que se quede : está cuidando a mi papá". Se transformó en una parte más del paisaje y un habitante permanente del lugar. La florista, compartía con el perro su rutina diaria y, así lo contaba : "Yo vivía acá cerca, a 2 cuadras. Él se iba conmigo a las 7 de la mañana, le tiraba unos granitos para que comiera y se volvía a las 11, porque yo lo mandaba. Cuándo yo no iba, volvía a buscarme". Después, como se dijo, a las 6 de la tarde, se echaba junto a la tumba de su amo. Como su famoso antecesor "Hachiko", que espero a su dueño por 10 años, "Capitán" cuidó la tumba por 11 años. Su historia se hizo famosa a nivel mundial y, la televisión francesa llegó hasta Carlos Paz para hacer un documental sobre él. En 2014 le diagnosticaron una insuficiencia renal que fue deteriorando su salud. También había perdido parte de su visión. Le daban una alimentación especial que le traía la Fundación Protectora de Animales (F.U.P.A.), quiénes se hicieron cargo de su comida y medicación. Al respecto, el veterinario Cristian Stempels comentó : "Podríamos haberlo internado, pero era para que muera en la veterinaria, así que preferimos dejarlo y atenderlo en el cementerio, dónde él vivía y se sentía tranquilo". Ellos le dejaban a Marta, la florista, la tarea de alimentarlo y darle sus medicinas (excepto que fuera una inyección). Casi ciego y con mucha dificultad para caminar, "Capitán" murió el domingo 19 de febrero de 2018, en el baño del cementerio, a los 16 años. La tristeza y el dolor invadió a todos, especialmente a Marta : " Me es imposible soportar su ausencia. Él era mi fiel compañero y mi protector. Era un animal muy inteligente y muy bueno. Nunca ví una cosa tan fiel. Sólo le faltaba hablar. Era un dulce total. Me quedé sin nada... ahora descansa en paz", narró entre sollozos en una nota televisiva. Inmediatamente después de la infausta noticia de su muerte, la F.U.P.A. inició los trámites para que se permitiera enterrar a "Capitán" en el cementerio, cerca de la tumba de su dueño, Miguel Guzmán. Para ello, la legislatura carlospacense debía votar afirmativamente por la iniciativa y, poco después se logró el objetivo. También, el municipio llamó a concurso para la construcción de una estatua del perro. El trabajo recayó en manos del escultor Enrique López D´Franza, quién se basó en fotos y relatos sobre "Capitán" para elaborarla. Al respecto, expresó : "Fué un placer hacerlo porque fué la interpretación de un sentir popular". La estatua está ubicada en la entrada del cementerio municipal y fué inaugurada el 11 de julio de 2019, un año y medio después de su muerte. En el discurso, un emocionado intendente de la ciudad, Esteban Avilés, dijo : "Capitán, ya por fin podrás estar junto a quién más amabas y, a nosotros, que conocimos tu historia, nos has dejado el más increíble ejemplo de lealtad y amor, más allá de la muerte". El encargado del cementerio, Héctor Baccega reflexionó : "Éste perro nos da una lección. Creo que los humanos tendríamos que apreciar más los recuerdos de los que se nos van. Los animales nos enseñan tanta fidelidad". Ésta es la increíble y fantástica historia de "Capitán", quién reconoció la última morada de su dueño entre 14.000 tumbas y decidió "cuidarlo", como hizo Guzmán con él cuándo lo adoptaron, a pesar de la muerte de aquel. Perros como "Hachiko" y "Capitán" nos enseñaron que la lealtad y la fidelidad no terminan con la muerte... perduran para siempre...
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