EL TÚNEL SUBFLUVIAL, EL PASO BAJO EL AGUA PARA UNIR DOS PROVINCIAS...
La capacidad del ser humano para crear, construír e inventar cosas que satisfagan sus necesidades es notable. Muchas veces la Naturaleza, indomable y salvaje, presenta obstáculos para el desarrollo y bienestar de las personas. Y... es allí dónde radica esa capacidad de la raza humana : utilizarla para satisfacer esas necesidades, conviviendo en paz con la Naturaleza. Aunque a veces ésta sea perjudicada. Pero, éste no es el caso. En ésta entrega, hablaremos de una faraónica obra realizada en nuestro país : el Túnel Subfluvial, y... ésta es su historia. Las provincias de Santa Fe y Entre Ríos no tenían vía de comunicación terrestre entre sí, ya que sólo podía llegarse por vía aérea o a través de balsas que cruzaban el Paraná, el río que las hermanaba, pero a la vez dividía a ambas provincias. La solución más factible era la construcción de un puente que las uniera. Para ello, debían contar con la autorización y, sobre todo, colaboración del Estado Nacional, ya que a éste le corresponde la jurisdicción sobre los espejos de agua. Ambas provincias presentaron numerosos proyectos para la construcción del puente, pero el Estado siempre los desaprobó. Cansados de tantas negativas y excusas, ambos gobiernos provinciales resolvieron, a través de un instrumento jurídico, previsto en la Constitución Nacional, hacer la obra por su cuenta. El mismo decía que se podían celebrar tratados destinados a resolver problemas comunes. Por ello, decidieron construír un túnel subfluvial y, ésto era posible porque la construcción del mismo sería en la zona ubicada por debajo del lecho del río y, tal lugar no pertenece a la jurisdicción nacional. Durante 30 años (entre 1911 y 1941) se presentaron proyectos y, fué recién en agosto de 1941 que, el Poder Ejecutivo Nacional creó una comisión encargada de proyectar un túnel. Hubo que esperar más de una década y, recién en 1952, la obra fué delegada a los ingenieros Ernesto Algell y Carlos Laucher, quiénes se instalaron en Paraná durante 10 días para hacer el croquis preliminar del túnel. En 1954, el gobierno de Entre Ríos les encomendó un estudio de factibilidad y les solicitó la redacción de un anteproyecto. El mismo fué aprobado por el gobierno entrerriano en mayo de 1955. Al año siguiente, el General Manuel Calderón, interventor de la provincia (Perón había sido derrocado del poder nacional por la Revolución Libertadora), a través del Decreto N° 7122, declaró la obra de interés nacional. Así, en 1957, el Gobierno Nacional estableció que el trabajo se realizaría mediante el sistema de concesión pública, por lo que el Ministerio de Obras Públicas llamó a licitación para los estudios, construcción, financiación y explotación del túnel. Recién en 1960 se firmó el tratado interprovincial para realizar la obra en forma compartida. El 15 de junio, el gobernador entrerriano Raúl Uranga y su par santafesino Carlos Begnis, suscribieron el histórico tratado. Todas las demoras fueron producto de los constantes cambios de gobierno en el país. Los costos de la obra se repartirían en partes iguales entre ambas provincias y, el 29 de junio de 1961, se realiza una licitación pública internacional y se adjudica el proyecto a un consorcio integrado por 3 empresas : SAILAV S.A. empresa argentina que concibió el proyecto, HOTCHIEF AG, empresa de Essen (Alemania), que llevó a cabo el proyecto y VIANINI SPA, empresa de Roma (Italia), que ejecutó el dragado del Paraná, en la zona del emplazamiento de la obra. En marzo de 1962, después que el presidente Arturo Frondizi colocara la piedra fundamental en la costa santafesina, se dió inicio a las obras del túnel subfluvial, al que llamaron "Hernandarias", en honor a Hernando Arias de Saavedra, primer gobernador criollo del Río de la Plata. En 1963, el gobierno nacional declaró éstos trabajos de "Prioridad Nacional". Éste respaldo se mantuvo hasta 1965, pese a las grandes dificultades económicas existentes. Fué importante la labor de ambos gobernadores en ésta etapa, Aldo Tessio, de Entre Ríos y Carlos Contín, de Santa Fe. En la construcción trabajaron 2000 obreros y hubo una inversión de $ 23.000.000. La longitud del túnel es de 2.397 metros de tramo entubado, a los cuáles se agregaron 2 rampas de acceso de 271 metros cada una, llegando a una longitud total de casi 3 kilómetros. Alcanza una profundidad mayor de 29,51 metros y, en la construcción se utilizaron 36 tubos y uno extra de longitud menor, diseñados en un dique seco ubicado aguas abajo del eje del túnel, en la orilla izquierda (sobre la ribera de la cuidad de Paraná). Cada uno de los tubos (cilíndricos), tenían una longitud de 65,45 metros y 10,8 metros de diámetro exterior y 9,80 metros de diámetro interior, con un peso de 4.500 toneladas Se usó material de la zona para su construcción, como cemento, canto rodado, hierro de alta resistencia, hierro común y arena. Los tubos fueron impermeabilizados en el lado exterior con 3 manos de resina poliéster, reforzados con lana de vidrio. Cuenta con áreas de prevención y vigilancia y, está iluminado en su interior por 5.000 tubos fluorescentes. También hay grupos electrógenos de arranque automático y un circuito cerrado de televisión que permite observar la circulación de vehículos dentro del túnel. Además hay 14 cámaras de televisión, ubicadas cada 200 metros, con sus correspondientes 14 pantallas de recepción. Hay un mecanismo de renovación del aire puro cada 3 o 4 minutos, con 4 ventiladores especiales (2 de inyección de aire puro y 2 de extracción de aire viciado, instalados en 2 torres). Se controla el monóxido de carbono con 2 aparatos analizadores de gas (cada uno toma pruebas en 6 tomas distintas). Contienen también teléfonos, equipos de detección y extinción de incendios dentro del túnel. En el exterior hay una pasarela o vereda lateral, que posee un ancho de 0,95 metros por 1,20 metros, sobreelevada respecto a la calzada. Por supuesto que hubo inconvenientes en la construcción de tamaña obra, ya que durante el dragado se contrataron 15 buzos diarios, pues no podían permanecer bajo el agua más de 1 hora, debido a que la arena era demasiado fina y las paredes de la zanja eran sometidas a la fuerte correntada y se desmoronaban. La excesiva profundidad que se tuvo que alcanzar hasta encontrar suelo firme, sometía a los buzos a grandes presiones en la construcción. Tal es así que, en la misma murieron 4 operarios. En abril de 1969 se colocaron los últimos tubos y, en mayo, se abrió la última compuerta. El 13 de diciembre, el presidente de facto, Juan Carlos Onganía, junto al gobernador de Santa Fe, Eladio Modesto Vázquez y su par entrerriano, Ricardo Favre, cortaron la cinta que abrió paso a ese cruce subfluvial. Con el tiempo, el túnel cambió de nombre, el cuál se llamó "Hernandarias", hasta 2001. Luego, se denominó "Túnel Paraná - Santa Fe" y, actualmente, "Túnel Subfluvial Raúl Uranga - Carlos Sylvestre Begnis". De ésta manera, se construyó el primer nexo de comunicación entre la Mesopotamia y el resto del país. Una obra faraónica, de la cuál las provincias involucradas debieron hacerse cargo ante la desidia del gobierno nacional. La mano del hombre pudo realizar una construcción, en la cuál resolvió sus problemas y quedó en paz con la Naturaleza...
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