GUY WILLIAMS, "EL ZORRO" y SU TRISTE FINAL EN NUESTRO PAÍS
En la década del ´70 fué furor en Argentina una creación de los Estudios Disney : un héroe enmascarado, vestido todo de negro, con sombrero y capa incluída. Su misión era combatir la tiranía de los poderosos de una California, dependiente de la corona española, sobre los pobladores de esa zona. Nos referimos a "El Zorro", serie televisiva que, en un par de temporadas, se ganó el corazón de chicos y grandes, protagonizado por Guy Williams. En nuestro país, éste actor, junto a Henry Calvin, quién hacía el personaje del Sargento García, tenían la categoría de héroes, a tal punto que Williams se vino a vivir a Argentina. Pero, vamos por el principio. Su verdadero nombre era Armando Joseph Catalano, hijo de Atilio y Clara, inmigrantes sicilianos de Messina. Trabajando como vendedor de seguros, Atilio pudo comprar un lote en Nueva Jersey y , se vino a "hacer la América" con su familia, escapando de la pobreza y miseria italianas. El futuro Zorro, nació en Washington Heights, en la isla de Manhattan (dentro de la ciudad de Nueva York). Allí había un barrio de inmigrantes, llamado "Pequeña Italia", donde el pequeño creció y, aprendió esgrima desde los 7 años, bajo la tutela de su padre, experto en éste deporte, herencia de sus ancestros. El joven, de 1,90 mts. de estatura y bien parecido, luego de trabajar en varios oficios, envió sus fotos a una agencia de modelos y, así participó de publicidades comerciales y fué tapa de varias revistas del espectáculo. Alcanzó cierta fama, pero en una ocasión, cuándo un director se negó a aceptarlo para un papel protagónico por su aspecto latino, su agente de ese momento, Henry Wilson, le cambió el nombre original por el de Guy Williams. En sus trabajos, compartió papeles con la bella modelo Janice Cooper, con quién se casó en 1948, a los 24 años. De esa unión, nacieron Steve y Tony. En 1950, firma contrato con Universal Studios y allí filma comerciales y pequeños papeles de reparto en algunos films. Su gran oportunidad llegó en 1957, cuándo los Estudios Disney buscaban al protagonista de la serie televisiva "El Zorro", personaje creado por Johnstone Mc Culley y, de la cuál ya se habían rodado 2 películas, con Douglas Fairbanks, la primera y con Tyrone Power, la segunda. El propio Walt Disney entrevistó a Williams, quién contaba ya con 33 años. Reunía todas las condiciones : atractivo, aire latino y con experiencia en esgrima. Disney le pidió que se dejara "un bigotito no muy largo ni muy grueso". Williams pidió 2500 dólares por semana y retomó su entrenamiento de esgrima profesional con el campeón belga Fred Cavens, pues en la filmación se utilizarían espadas reales sin protección, por pedido de Disney. La serie, con episodios de media hora, debutó el 10 de octubre de 1957 en la red televisiva American Broadcasting Company, con un éxito inmediato y los más altos picos de rating televisivo. Permaneció por 2 tempordas (1957-1959) con 74 capítulos. En 1960 se realizaron sólo 4 capítulos, ya que problemas contractuales y personales de Disney con la cadena televisiva, cancelaron definitivamente la exitosa serie. Sin lugar a dudas, el tema musical de "El Zorro", compuesto por Norman Foster y George Burns, fué un verdadero éxito y, el hit cantado por "The Chordettes", alcanzó el puesto 17 en los ránkings. Después de ello, Williams aparecería en 5 episodios de "Bonanza", en 1964. Luego, entre 1965 y 1968 tuvo un papel protagónico en la serie de ciencia ficción "Perdidos en el espacio", encarnando profesor John Robinson. En nuestro país "El Zorro" comenzó a emitirse el 2 de enero de 1968, diariamente por Canal 13, de 19 a 19:30 horas, con gran éxito. En 1970, el merchandising de "El Zorro" había invadido todas las jugueterías del país. Ante tamaño suceso, Canal 13 tuvo la idea de traer a Williams al país para hacer un programa especial y hacerlo participar de varios programas infantiles. El periodista de ese canal, Leo Gleizer fué el encargado de viajar a EEUU y contactar a Williams. Al respecto, contó : "Cuándo llegué a Nueva York era muy difícil saber dónde viviría Williams. Después de varias investigaciones fallidas, se me ocurrió buscar en el directorio telefónico. Cuál no sería mi sorpresa al ver que mí Guy Williams vivía en California. Lo llamé y me respondió una mujer (Janice, esposa de Williams). Hablé con él, diciéndole que había venido desde Argentina para buscarlo y que me parecía que a él le iba atraer la idea. Me dijo que fuera a verlo a su casa en California. Me fué a buscar al aeropuerto. Cuándo lo ví sin bigote, le sugerí que se lo dejara crecer. Quince días después de esa primera llamada, fuimos a Buenos Aires". Llegó a Ezeiza el domingo 1° de abril de 1973 y el arribo fué espectacular. Una multitud de grandes y chicos lo esperaba. Fué a varios programas de televisión vestido de "El Zorro" (algo que nunca quiso hacer en EEUU), e hizo una pequeña exhibición de esgrima en el programa "Teleshow", de Canal 13, conducido por Víctor Sueiro. Luego se presentó en el programa del cómico Jorge Porcel, "Porcelandia", dónde había un sketch "El Sorro con S" y, para recrear una escena de esgrima, necesitaban a alguien que practicara ese deporte. Fué así que recurrieron al campeón argentino, de sólo 20 años, Fernando Lúpiz, quién luego se dedicaría a la actuación. En cada programa que asistía Williams se registraban picos de rating, llegando a 40 puntos. Tres meses después, el 14 de julio, regresa por segunda vez y, 3000 personas se agolpan para esperarlo. Llegaba en el vuelo 201 de PanAm y, ante el grito al unísono de "¡ Zorro ! ¡Zorro!" bajaron primero Williams y su esposa, recibidos por Leo Gleizer. Pero, hubo una sorpresa mayúscula y un grito atronador de la multitud, al aparecer el actor Henry Calvin, quién interpretara al inolvidable Sargento García. A pesar de su aspecto demacrado (tenía cáncer de garganta no diagnosticado) y su falta de obesidad, fué reconocido. Cuándo le preguntaron porqué estaba así, Calvin contestó que se había propuesto bajar 80 kilos y lo había logrado. El canal les dió un chofer, una asistente y un traductor para atenderlos. Los llevaron a recorrer Buenos Aires : comieron en un carrito de la costanera, fueron a una tanguería y probaron el mate. Se encantaron con el lechón adobado, preparado especialmente para ellos. Visitaron escuelas y hospitales, dónde fueron la delicia y alegría de los niños que visitaron, firmándoles autógrafos. Fueron a los programas de Carlitos Balá y almorzaron con Mirtha Legrand antes de regresar a California. Williams volvió por tercera vez en diciembre de 1974 solo y de incógnito. Nuevamente llegó en 1979, ya separado de su esposa, pero para trabajar produciendo sus propios shows, junto a Fernando Lúpiz, con quién había trabado gran amistad. El joven representaba al Capitán Monasterio y, se presentaban con un show cuidadosamente preparado, donde "El Zorro" (Williams), tras casi 15 minutos de pelea, derrotaba a Monasterio (Lúpiz). El público infantil que iba, acompañado de sus padres, deliraban ante semejante espectáculo.También fueron a "Patolandia", conducido por el "Pato" Carret y al "Capitán Piluso", el programa infantil de Alberto Olmedo. Ante tamaño éxito, el proyecto de una película estaba dando vueltas. Se llamaría "El Zorro y su hijo" y la protagonizarían Williams y Lúpiz. Ésta idea lo entusiasmó y se puso a trabajar en el guión y las locaciones, muchas de ellas escenarios naturales de Argentina. Además se había encariñado con nuestro país y el film era un relanzamiento de su alicaída carrera. Era un proyecto ambicioso, de casi 2 millones de dólares y... el único que podía financiarla, debido a la inestabilidad económica, era "Palito" Ortega. Pero el tucumano hizo cambios en el guión y en los escenarios a utilizar y, quiso imponer a Carlitos Balá en el rol de Bernardo y a Alfredo Alcón como Monasterio. Eso no le gustó a Williams y el proyecto del film se canceló. Su vida se repartía entre Los Ángeles y Buenos Aires, viajando constantemente. En 1980 se estableció en el Barrio de Recoleta y, cultivaba el perfil bajo. Solía caminar desde el edificio donde vivía hasta el Hotel "Alvear" y tomaba café en el bar "La Biela" mientras leía el "Buenos Aires Herald". Había comenzado una relación con la actriz Araceli Lisazo, a quién conoció en 1978. Ella comentó así el encuentro : "Yo vivía en Italia y cuando volví fuí a saludar a Fernando Lúpiz, quién estaba haciendo presentaciones con él. No era fanática de Guy, pero sabía quién era. Estaba vestido de "El Zorro", tenía unos ojos verdes alucinantes. Nos vimos y quedamos con la mirada clavada. Fué de película. Después de eso, no nos separamos más". Había 30 años de diferencia (él 54, ella 24). "Nos reíamos todo el día. El quedó deslumbrado con mi casa puntana. Allí nos fuimos a vivir juntos un tiempo". Hizo un último viaje a Los Ángeles en 1983, dónde participó de algunos programas de televisión. Volvió al país e invirtió en algunas propiedades. Ese año sufrió una embolia, de la cuál se recuperó lentamente. Ésto lo llevó a no volver más a EEUU y radicarse en Argentina. Volvió a establecerse en Recoleta, ya distanciado de Lisazo. Repentinamente, desapareció, pues sus vecinos no lo veían. Era el 6 de mayo de 1989. Llamaron a la policía por ello y por un olor nauseabundo que había en el ambiente. Al forzar la puerta, vieron las luces apagadas. Al llegar al dormitorio, encontraron el cadáver de Williams tirado en el piso, justo al lado de la cama. Había sufrido un aneurisma cerebral, 6 días antes, el 30 de abril. Como se dijo, un episodio similar había tenido en 1983, del que no se recuperó del todo, tras una operación. Nadie lo había visitado, estaba solo y el mal olor de la descomposición corporal fué la clave para encontrarlo. Se dijo que estaba devastado emocionalmente por la falta de trabajo por varios años y que vivía solo y depresivo. Ello fué desmentido por su ex pareja, Araceli Lisazo, quién salió en su defensa :"Quieren mostrarlo como la historia del Mono Gatica, a quién adoro. Pero Guy no estaba pobre, no estaba solo. Su muerte fué un accidente en una época dónde no había comunicación". El actor falleció a los 65 años. A su sepelio asistieron Mirtha Legrand y su amigo Fernando Lúpiz y, por gestión de éste, sus restos fueron depositados en el panteón de la Asociación Argentina de Actores. Dos años después, sus cenizas fueron entregadas a su hijo mayor, Steven Catalano, quién cumplió su deseo de esparcirlas en las montañas y playas de California y el Océano Pacífico. Así fué el triste y solitario final de "El Zorro", aclamado por multitudes, en un frío departamento, completamente olvidado. Luces de la fama que se apagan... cuándo ésta ya no está...
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