"RINGO" BONAVENA, PUGILISTA, ÍDOLO, CANCHERO Y BOCÓN. UN PERSONAJE QUE SE FUE DEMASIADO PRONTO...
Hay personas que se realizan y cumplen objetivos planteados en su vida gracias a su talento, en primer lugar, y a su personalidad, en segundo lugar. La combinación y complemento de ambos no asegura el éxito, pero ayuda a trascender en el mundo de los "normales". Y, si a ello agregamos la difusión amplia de los medios de comunicación, la meta está muy cerca de cumplirse, por lo menos por un buen tiempo. También así la persona se convierte en personaje y como un rey Midas, "todo lo que toca lo convierte en oro" y su fama llega a límites insospechados. Ésta introducción sirve para presentar a un verdadero personaje argento, del deporte principalmente, y de la farándula. El protagonista de hoy es Oscar Natalio Bonavena, quizás uno de los boxeadores más populares de nuestro país, aunque no alcanzó la gloria máxima de ser campeón mundial, debido a que fué contemporáneo de la época dorada de los pesos pesados, representados nada menos que por Muhammad Alí y Joe Frazier. "Ringo", apodo que tomó en su juventud en honor a Ringo Starr, baterista de Los Beatles, a quién admiraba, nació en el barrio de Boedo, en Buenos Aires, el 25 de septiembre de 1942. Su padre Vicente era chofer del tranvía de la Estación Lacroze y su madre, Dominga, lavandera. Abandonó sus estudios en 6° grado, cansado de tanto repetir y, comenzó a trabajar en varios empleos : hacía los mandados en un comercio, luego se desempeñó en una carnicería y, también fué vendedor de Coca Cola en la cancha de Huracán, club del que se hizo fanático (a pesar de haber nacido en la contra). Cuentan que, de adolescente, practicó natación y pesas en el club San Lorenzo, pero por un "par de travesuras" que hizo, lo echaron. Al llegar a Huracán, siempre estaba en la tribuna alentando (cuándo no vendía gaseosas). Tenía un físico imponente para su edad y, por ello, de noche trabajaba de seguridad en un boliche (lo que hoy serían los "patovicas"). A los 16 años, en 1958, comienza a practicar boxeo en el club se sus amores, pero en su debut amateur es derrotado. Era zurdo, de fuerte pegada, aunque sus pies planos hacían más lentos sus movimientos. Sin embargo, no bajó los brazos y, en 1959 gana su 1° torneo amateur (hecho que repetiría en 1960 y 1961). Debido a su desempeño, es convocado para representar al país en los Juegos Panamericanos de San Pablo, en 1963. Debuta contra el estadounidense Lee Carr, quién lo estaba dominando. Ante la impotencia, "Ringo" le mordió la tetilla a su rival. Inmediatamente fué descalificado de la competencia. La FAB (Federación Argentina de Box) lo suspendió por 1 año y, esa sanción lo dejó sin posibilidades laborales y con una familia que mantener (estaba casado y con un hijo recién nacido). Pero no estaba todo perdido, ya que los hermanos Rago, entrenadores de Bonavena, le tenían mucho aprecio y trataron de ayudarlo. Para ello, contactaron a los managers Alfredo y Tito Porzio, quienes le dieron una carta de recomendación para entregar a Charles Singer, en EEUU. Éste le dió de trabajo de mozo en su restaurante para poder mantenerse. Le consiguieron una pelea y, el 3 de enero de 1964, debutó como profesional nada menos que en el Madison Square Garden, derrotando a Lou Hicks por knock out en el 1° round. Luego hilvanaría, entre febrero y diciembre de ese año, 7 victorias más , ganando 6 por la vía rápida y 1 por puntos (ante Dick Wipperman). Perdería el invicto el 26 de febrero de 1965, al caer ante el local Zora Folley, por puntos. Como ironía del destino, luego de esa derrota, debió regresar al país por la muerte de su padre. Con el dinero ganado en EEUU, reconstruyó la casa paterna , donde creció con sus 8 hermanos. Con la sanción ya cumplida, volvió al ring en nuestro país en Mar del Plata, el 16 de abril de 1965, al enfrentarse a René Sosa, a quién noqueó en el 2° round. Luego de 2 peleas más, en Bahía Blanca (noqueó a Carlos Vázquez) y Tucumán (knock out a Rogelio Gregorutti), se registraría su debut en el Luna Park, el 26 de junio de 1965. Enfrentaría a Rodolfo Díaz y, en la previa, "Ringo" utilizó toda su verborragia e histrionismo para calentar la pelea : en el pesaje, llegó con un ramo de flores y, cuándo le preguntaron que hacía con él, respondió con una sonrisa de oreja a oreja : "es para el entierro de éste, porque lo voy a matar"... Toda ésta puesta de escena la aprendió en su estadía en EEUU, observando a Cassius Clay. El campeón era un bocón, un provocador antes de cada pelea, tratando de humillar e intimidar a sus rivales. Bonavena copió su estilo y lo trajo al país. Cumplió lo prometido y noqueó a Díaz en el 4° round. Tras 2 peleas más en Córdoba y Comodoro Rivadavia, le llegó la oportunidad de pelear por el título argentino de peso pesado, ante el sanjuanino Gregorio "Goyo" Peralta, el 4 de septiembre. Era el enfrentamiento de dos estilos opuestos : Peralta, provinciano, humilde, callado y... peronista. Bonavena, porteño, canchero, sobrador, bocón y... radical. La convocatoria fué impresionante, ya que asistieron 25.000 personas, llegando a una recaudación de $ 13 millones. "Ringo" ganó por puntos en 12 rounds y resultó ser su noche consagratoria. También, a partir de allí, forjaría una entrañable amistad con Peralta. Al día siguiente, se paseó por todos lados, seguido por los medios de comunicación, exhibiendo su cinturón de campeón. Su fama y carisma trascendió los cuadriláteros, su estilo "entrador y simpático" le dió acceso a otros escenarios y, fué así que fué convocado a cantar en una jornada llamada "Knock out a la tristeza", organizada por el programa "Ronda juvenil", en la cancha de Estudiantes de Caseros. "No tengo nada de voz, pero me gusta cantar", se sinceró. La singular presentación decía : "Ringo Bonavena, campeón de la Nueva Era, pega como un toro, canta como un jilguero". Allí cantó un tema de Dino Ramos y Palito Ortega, llamado "Pío, pío, pío... pío, pío, pa". Su fina voz contradictoria con su aspecto físico resultó un éxito rotundo y "Ringo" terminó grabando la canción con el grupo uruguayo "Los Shakers", alcanzando a vender 35.000 copias. Fué convocado a la televisión , siendo asiduo invitado al programa "Viendo a Biondi", del popular cómico. También incursionó en el teatro de revista, con la vedette Zulma Faiad. Al año siguiente, en 1966, debuta como actor (haciendo de él mismo) en la película "Muchachos impacientes", con Simonette, Antonio Carrizo y Raúl Lavié. Esa mezcla de "trabajos" le quitó horas de entrenamiento y terminó perdiendo el título argentino ante José Giorgetti, en Mar del Plata, el 12 de marzo de ese año. "Tito" Lectoure, dueño del Luna Park, le aconsejó que cortara con eso, a lo que Bonavena respondió : "sabe que pasa Tito.. gano más guita afuera del ring y no me pegan". En un hecho inédito para la televisión, eran transmitidos en vivo, todos los domingos, los almuerzos de la familia Bonavena, con los famosos ravioles hechos por su madre Dominga, donde un cronista le preguntaba sobre la pelea realizada el viernes anterior (a veces, los boxeadores derrotados eran invitados a almorzar). Vuelve a EEUU y vence con claridad al campeón canadiense George Chuvalo, lo que le da la chance de pelear con Joe Frazier. Él mismo se encargó de promocionar la pelea fotografiándose con un toro, en alusión a su pegada y, que de esa forma lo golpearía... pero el estadounidense le propina su tercera derrota. Bonavena era "la esperanza blanca" de una categoría dominada por púgiles negros de un nivel extraordinario : Joe Louis, Sonny Liston, Floyd Patterson y Muhammad Alí. Eso le daba cierto respaldo marketinero en el país del norte. Luego vino una racha de 8 victorias consecutivas en nuestro país y, el 16 de septiembre 1967, en pelea eliminatoria por el título mundial de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), en Frankfurt (Alemania), vence al local Karl Mildenberger, por puntos. El 2 de diciembre, en la última eliminatoria para acceder al combate por el título, cae por puntos, en Kentucky, ante el estadounidense Jimmy Ellis, quedando trunca su chance mundialista. Al volver al país, obtiene 7 victorias consecutivas, en 1968, donde se toma revancha de Zora Folley (quién le había quitado su invicto) y de Lee Carr (aquel al que le mordió la tetilla en los Juegos Panamericanos). A fin de ese año, el 10 de diciembre, vuelve a combatir con Frazier, ésta vez por el título mundial, pero éste lo vence claramente y, solo su guapeza le permitió aguantar los 15 rounds en pie. Regresa al país y entre 1969 y 1970, realiza 10 combates (7 en Buenos Aires, 2 en Uruguay y 1 en Alemania), dónde solo pierde una (ante Miguel Ángel Páez). Filma su segunda película, "Pasión dominguera", con Jorge Porcel, Fidel Pintos y Perla Caron. La oportunidad de su vida llegó el 7 de diciembre de 1970, cuándo en el Madison Square Garden, disputó el título mundial ante Muhammad Alí. En el pesaje previo, el inefable "Ringo", se burló de Alí (de quién había aprendido a "calentar" las peleas hablando), gritándole "Chicken", que significa gallina en español, por su negativa a combatir en la Guerra de Vietnam. También se tapaba la nariz, en alusión a un supuesto mal olor de su contrincante. Alí, quedó desconcertado, ya que le "pagaban con la misma moneda", al hacer otro lo que él hacía. Esa noche "Ringo" peleó con guapeza, llegando a tirar al campeón en el 9° round (aunque el árbitro lo consideró resbalón). En el horario de la pelea, las calles del país estaban desiertas, ya que todos estaban frente a los televisores para ver a Bonavena. Se registró el mayor pico de ráting de la historia, con 79,3 puntos (marca superada recién en 1990, en la semifinal entre Argentina e Italia, en el Mundial realizado en ese país). En el último round. con "Ringo" ya exhausto, Alí metió un tremendo gancho de izquierda sobre el rostro del argentino, que lo mandó a la lona. Atolondrado, se levantó y otro impacto de Alí lo volvió a derribar. Guapo, se levantó nuevamente y una tercera caída, determinó el knock out técnico. Luego, tras los saludos de rigor en el centro del ring, "Ringo" le pidió disculpas a Alí por haberlo llamado gallina y justificó su acción ante él : "Era algo que debía hacer, pero eres un gran campeón". Al regresar al país, lanzó una de sus frases insólitas : "Perdí, porque quería ganar", en alusión a su constante ir al frente en la pelea. A partir de aquí, se produce una merma en sus presentaciones, ya que en 1971, solo disputó una pelea (venció por knock out en el 7° round, el 4 de octubre, al norteamericano Alvin Lewis, en el Luna Park). El 11 de febrero de 1972, vuelve a EEUU a enfrentar a uno de los mejores pesos pesados del momento (luego sería campeón), Floyd Patterson. El morocho lo derrotó por puntos en 10 asaltos, en el Madison Square Garden. Luego de más de un año de inactividad, reaparece el 23 de julio de 1973, en Las Vegas, noqueando en el 2° round al local Leroy Caldwell. Ese año realiza 3 peleas más en las que salió airoso. Inaugura 1974 con una derrota, en Denver, el 19 de marzo, ante Ron Lyle por puntos. Luego obtiene 5 victorias seguidas y regresa al país. Otra vez está un año parado y participa en la película "Los chantas", dirigida por José Martínez Suárez (hermano de Mirtha Legrand), junto a Norberto Aroldi, Olinda Bozán y Ángel Magaña. Entre sus excentricidades estaba la posesión de 2 relojes "Rolex" de oro, que pesaban casi 2 kilogramos y un Mercedes Benz Pagoda, además de una costosa suite en el Hotel "Alvear", dónde hacía sus reuniones sociales y de trabajo. También vivió en carne propia la sensación de que el dinero no lo puede todo, ya que se le negó la asociación y entrada al elitista "Jockey Club", recinto propio de la oligarquía porteña. Regresa al Luna Park el 1° de noviembre de 1975, para pelear con Raúl Gorosito. La previa del combate fué una farsa armada por ambos boxeadores, dónde se insultaban ante las notas televisivas que les realizaba un joven Mauro Viale. Ringo calificaba de gordo a su rival, mientras que Gorosito retrucaba que Bonavena era un cerdo. Finalmente, éste último vence por puntos al cabo de 10 asaltos. Su vencido era el único que le faltaba derrotar, no tenía rivales locales y... estaba obsesionado con una revancha con Alí. Fué entonces que aparece el "oscuro" promotor portorriqueño Joe Montano, quién estaba radicado en Nueva York y representaba a varios púgiles. Charló con él y logró convencerlo de firmar un contrato de representatividad por 20.000 dòlares, bajo la promesa de la ansiada revancha con Alí. Ya estaba separado de su esposa Dora y, tuvo que irse a vivir a la planta baja de un lujoso edificio ubicado en Lafinur al 3300. Allí le contó al diarero del barrio (que no le cobraba "El Gráfico" y "El Tony", las 2 revistas que leía) que volvía a EEUU. Todo fué un engaño, ya que Montano le transfirió el acuerdo firmado a Joe Conforte, un siciliano de 57 años, dueño del único prostíbulo legal de Nevada (ubicado en Reno), el "Mustang Ranch". Su esposa Jessica "Sally" Burgess, dos años mayor, era la "madama" del lugar, que tenía problemas de motricidad por un accidente. Estaban avalados por el "capomafia" Lou Bonanno, quién manejaba el negocio del juego y la prostitución. "Ringo", sin saberlo de entrada, se había metido en la boca del lobo... y no tendría retorno. Le armaron una improvisada pelea, el 27 de febrero de 1976, contra Billy Joiner, ya que se realizó en un enorme salón del burdel, con el ring rodeado de mesas ocupadas por comensales borrachos, atendidos por mujeres semidesnudas. En su ebriedad, los asistentes arrojaban trozos de comida a los boxeadores al ring. Luego de vencerlo por puntos, Bonavena indignado, bajó del ring y estalló de furia : "Ésto es un circo romano..!! Yo no quiero ésto, quiero una pelea grande...!! No sé que carajo hago acá..". Quería romper el contrato, pero "Sally", 25 años mayor que él, se sentía atraída y lo calmó, proponiéndole convertirse en su manager, para manejar su carrera. El engaño continuaba y, la "madama" desembolsó 12.000 dólares para adquirir una casa rodante, dónde viviría "Ringo" (antes paraba en la casa de los Conforte), junto a su amigo Julio "Gordo" Morales, quién lo acompañaba en su aventura norteamericana. Estaban en un camping a 4 kilómetros del burdel, por lo que seguía siendo habitué del mismo. "Sally" también le allanó el camino para obtener la ciudadanía estadounidense, "arreglando" un casamiento a conveniencia con una de las trabajadoras del burdel, Cheryl Rebideaux, apodada "Daisy", de 24 años. A partir de entonces, los objetivos deportivos de Bonavena empezaban a quedar de lado, cambiándolos por otras ambiciones personales y económicas. Comenzó a beber de más y no podía controlar su incontinencia verbal. Se relacionó amorosamente con "Sally" y, se sentía dueño del lugar, al punto de recibir a los clientes diciendo : "¿ Qué les parece mi nuevo lugar ?" A Conforte no le cerraba por ningún lado lo que sucedía. Su amigo Morales advirtió el peligro y se volvió al país. Él mismo cuenta que, "Ringo" pasado de copas, vociferaba que con "Sally" se quedarían con todo. Conforte le advirtió a Bonavena : "Con mi mujer haz lo que quieras, pero no te involucres en mi negocio". A pesar de la advertencia, todo siguió igual y, los sicarios de su patrón le incendiaron la casa rodante (quemándose también su pasaporte). El 21 de mayo, junto a "Sally", viajó a San Francisco para gestionar en el Consulado Argentino su nuevo pasaporte. Al día siguiente, volvería al país (ya se lo había anticipado por teléfono a su ex esposa Dora, con quién hablaba diariamente). Ese día, "Sally" volvió en avión a Reno, mientras que "Ringo" lo hizo en el Corvette de ella, quién lo esperaba en un motel. Paró en una cabina telefónica sobre la ruta e hizo 2 llamadas, una a su esposa, avisándole que volvía al día siguiente y otra a Sudáfrica, para desearle suerte a Víctor Galíndez, que esa noche peleaba con Richie Kates, defendiendo su título mundial. Luego, continúa su camino y, a las 6 de la mañana, en otra cabina, en Reno, llama a "Sally" y le dice : "No busques más tu pistola. Yo mismo la saqué de tu cartera". En su tono de voz, arrastrado, denotaba que había bebido. Ella, contestó sobresaltada : "¿ Para qué ? ¿ Dónde andás a éstas horas ?" . Él contestó : "Recién llego a la ciudad". "¿ Entonces porqué no vienes ?", volvió a preguntar ella. Tajante, "Ringo" le dijo : "Todavía no. Tengo una cosa que arreglar con alguien que vos sabés". La mujer, consciente del peligro, le advirtió : "Por favor, no hagas locuras... ¿ Qué se te dió ahora ?". La última respuesta fué : "No te preocupes, tendré cuidado"... y cortó abruptamente. El Corvette llegó al playón del "Mustang Ranch", bajó y se acomodó la pistola en la caña de una de sus botas tejanas. Fumaba uno de sus clásicos habanos. Caminó hasta le reja que dividía el garage del edificio. Allí apareció el guardia de seguridad, John Coletti, quién le negó el paso una y otra vez. Desde la torre de vigilancia, William Ross Brynner, le disparó con una escopeta "Remington", con balas 30-06 y le atravesó el corazón. "Ringo" murió en el acto, a punto de cumplir 34 años. Sus restos, de vuelta en Argentina, fueron velados en el Luna Park y, una multitud de 150.000 personas fué a despedirlo. Lo enterraron en el cementerio de La Chacarita. Su asesino, solo estuvo 16 meses en prisión, ya que después, el jurado consideró que el fusil se disparó accidentalmente..!!! Brynner murió en el año 2000. Conforte, por su parte, no fué juzgado como autor intelectual y, años más tarde debió huir a Brasil, junto a "Sally" (con quién se había reconciliado), por problemas con la justicia. Murió de Alzheimer en 2019 y ella falleció, fulminada por un infarto en 1992. En su memoria, una de las tribunas del club Huracán, lleva su nombre, así como una calle de Buenos Aires. Además una estación de subtes tiene el agregado de su nombre : Estación Hospitales - Ringo Bonavena. Su registro fué de 68 peleas, de las que ganó 57 (44 por knock out y 13 por puntos), perdió 9 (6 por puntos, 2 por descalificación y 1 por knock out, con Alí, el único que le ganó por esa vía) y 1 empate (con "Goyo" Peralta"). Oscar Natalio "Ringo" Bonavena, quizás junto al "Mono" Gatica, los más populares púgiles argentinos sin corona mundial, pero sin dudas, los "boxeadores del pueblo", por su carisma. "Ringo", aquel bocón porteño que se burlaba de sus rivales antes de pelear y, después al vencerlos (salvo Alí), les pedía perdón, fué un personaje, que dejó frases inolvidables, como : "La experiencia es un peine que te dan cuando te quedás pelado"; "De tanto repetir, casi me caso con la maestra"; "¿ Qué cuántos hermanos somos ? ocho vivos y yo que soy el único que trabajo"; "En la calle soy capaz de fumar más que nadie y lo que quieran : habanos, negros, cualquier cosa... pero en el gimnasio al que fuma lo echo"; "En el boxeo son todos amigos, pero en el ring no te dejan ni el banquito"; "Al fin y al cabo ¿ qué es la guita ? La guita no tiene dueño y pasa de mano en mano. Para mí es un asunto fundamental cuándo se firma el contrato. Después, se acaba el tema del dinero y lo único que me importa es pelear de tal manera que nunca pueda sentir vergüenza de mí mismo"; "Dios me hizo boxeador. Bueno, yo digo Dios como puedo decir mi mamá. A Dios no lo conozco, a mi vieja sí y es lo más grande que hay"; "No me gustan las mujeres modernas, la casa o la vida". Un "Ringo" auténtico, que tuvo una vida breve, pero intensa, dejando una marca imborrable en todos los argentinos.
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