PADRE CARLOS MUGICA, EL CURA VILLERO

Vivir en determinadas épocas, en un contexto político y social determinado, hace que la confrontación de ideas, la protesta por el accionar del otro y las decisiones tomadas por el gobierno de turno, tornen complicada la convivencia de unos y otros, según las ideas imperantes y según quién o quiénes ejerzan el poder. Es sabido que la década del '70 en nuestro país estuvo signada por los denominados "años de plomo", dónde la dictadura militar ejerció el "terrorismo de Estado" para, según ellos, cortar de raíz el avance subversivo. También es cierto que el accionar de éstos grupos guerrilleros (llámese Montoneros o ERP), comenzó su tarea revolucionaria armada en tiempos de democracia (gobiernos de Perón y su esposa, "Isabel"). Y también hubo otros actores intermedios en ésta lucha sin cuartel entre los militares y los guerrilleros. Uno de ellos es nuestro protagonista de hoy : Carlos Francisco Sergio Mugica Echagüe, o simplemente Carlos Mugica. Nació en Buenos Aires el 7 de octubre de 1930 y, su padre, Adolfo Mugica, fué un eminente político de la época, fundador del Partido Demócrata Nacional y  diputado nacional entre 1938 y 1942. Completa su foja de servicios, su actuación como Ministro de Relaciones Exteriores (lo que se conoce como canciller) del gobierno de Arturo Frondizi, en 1961. Su madre, Carmen Echagüe, era hija de una familia de  terratenientes adinerados de Buenos Aires. Lo que se dice un apellido "patricio y oligarca", de esa época. Carlitos, tercero de 7 hijos del matrimonio, realizó sus estudios secundarios en el prestigioso Colegio Nacional de Buenos Aires, egresando en 1948, a los 18 años. Luego, ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, pero allí duró un suspiro. Después de probar otros rubros, a los 21 años abandonó los estudios y entró al Seminario Metropolitano de Buenos Aires. El 20 de diciembre de 1959 es ordenado sacerdote por el Cardenal Antonio Caggiano, en la Catedral de Buenos Aires. Su trabajo pastoral lo realizó bajo la tutela del obispo de la diócesis de Reconquista, Monseñor Juan José Iriarte, en la zona denominada "Chaco santafesino", al norte de ésta provincia. Años después fué nombrado vicario cooperador de la parroquia "Nuestra Señora del Socorro", aunque al mismo tiempo, siguió colaborando con Caggiano y asesoraba a jóvenes universitarios que cursaban la cátedra de Teología que él dictaba, en la Universidad del Salvador. Con profunda vocación de servicio, trabajó en la asistencia de familias pobres desde la parroquia Santa Rosa de Lima y, fué allí, dónde se acercó al peronismo y comulgó con algunas ideas del "Che" Guevara, Camilo Torres y Helder Cámara, a quiénes calificó, ambiciosamente, como "profetas de nuestro tiempo".. Luego, cumplió tareas pastorales en la "Villa del Puerto", un asentamiento marginal que ocupaba terrenos linderos al ferrocarril y que rodeaban el edificio del depósito del Correo, en los años ´60. También siguió su tarea de asesor, ésta vez espiritualmente, de la Juventud Estudiantil Católica del Colegio Nacional de Buenos Aires y, de la Juventud Universitaria Católica de la Facultad de Medicina. El año 1964 fué bisagra en el Colegio Nacional, pues ingresa al mismo, Carlos Gustavo Ramus (quién luego sería presidente de la Juventud Estudiantil Católica) y Mario Eduardo Firmenich. Ellos, junto a Fernando Abal Medina, fundarían la célula primigenia de lo que sería la organización armada "Montoneros". Desde los claustros surgirían las ideas revolucionarias y los grupos armados. Más tarde, en 1967, se sumarían "Tala" Ventura y Miguel Talento, que luego conducirían la Juventud Universitaria Peronista, rama universitaria de la Tendencia Revolucionaria de la Juventud Peronista y, se sumarían a la conducción de "Montoneros". En tanto, el padre Mugica fué uno de los 270 sacerdotes que, el 31 de diciembre de 1967,  adhirieron al mensaje de los 18 obispos del 3° Mundo (luego serían 400 sacerdotes y, en abril de 1968, pasaron a llamarse "Movimiento de Sacerdotes del 3° Mundo y, conformaron su comité organizador). En 1969, el dictador Juan Carlos Onganía (había derrocado a Arturo Illia en 1966), declara el estado de sitio, clausura la CGT y manda a arrestar a los sindicalistas más representativos, como Raymundo Ongaro y Agustín Tosco. Ante ésta situación, Mugica y Reinaldo Conforti (asesor nacional de la Juventud Obrera Católica), declaran en nombre del Movimiento de Sacerdotes del 3° Mundo que : "se trata de una situación de tiranía" y que "el gobierno que se decía católico, sería responsable de que un pueblo religioso y creyente se volcara, por desesperanza, al ateísmo y al materialismo". Finalmente, la denominada "Revolución Argentina", encabezada por Onganía, caería en 1970. Lo reemplazaría otro militar, Roberto Levingston hasta 1971. Ese año Alejandro Lanusse asume el poder, con la promesa de llamar a elecciones próximamente. Ante ello, por gestión de Mugica, el 6 de diciembre de 1972, Perón en su residencia de Vicente López, recibe a 60 integrantes del Movimiento de Sacerdotes del 3° Mundo, para trazar líneas de un futuro gobierno democrático, que tuviera a Perón como líder. Sin embargo, las respuestas ambiguas y generales del caudillo, no colmaron las expectativas de los curas. Luego, en 1973, aparece el libro "Peronismo y Cristianismo", que contenía fragmentos de artículos escritos por Mugica, lo que develaba su afinidad con Perón. Por ello, ante la postulación de Héctor Cámpora a la presidencia, el justicialismo le ofrece encabezar la lista de diputados, pero él se niega. Sin embargo, en consonancia con su tarea pastoral, es incorporado como asesor del Ministerio de Bienestar Social, tarea que seguiría bajo el mandato de Perón. Realizó una importante tarea, trabajando en la urbanización de villas y en la construcción de viviendas más confortables. Sin embargo, se opuso enfáticamente al traslado de vecinos desde su villa original a los barrios del "Plan Alborada" (cuyo fin era la erradicación de las villas de emergencia). La "piedra en el zapato" era el "oscuro" ministro de Bienestar Social, José López Rega, con quién Mugica mantenía discrepancias, lo que derivó en la renuncia del cura el 28 de agosto. El funcionario quiso "ensuciarlo", acusándolo de negar a los villeros la posibilidad de participar y elegir. Mugica vuelve a su iglesia y, mantenía una posición crítica del accionar de "Montoneros" por el uso de la violencia. Se distanció así de sus ex alumnos y, en una misa que realizó el 7 de septiembre (fecha en que murieron en un enfrentamiento armado, Abal Medina y Ramus), dijo en la homilía al referirse al hecho : "Como dice la Biblia, hay que dejar las armas para empuñar los arados", y continuó diciendo : "Es muy fácil gritar ! Montoneros ¡ o salir en manifestación. Pero no es fácil matar el egoísmo que tenemos dentro". Finalizó su alocución expresando : "Muchos de los guerrilleros no son pueblo, son pequeñoburgueses intelectuales que aprenden la revolución en un libro y no en la realidad, ¡ Y juegan con el pueblo !  ¡ Le quitaron la alegría tremenda de experimentar a Perón presidente dos días después de haber sido elegido ! Crearon un clima imperdonable de miedo al pueblo. Un error tremendo de la burocracia montonera, la nueva burocracia...¿ Quién mató a Rucci ? ¡ Los Montoneros ! No es que yo opino... ¡ Lo sé ! Los Montoneros lo hicieron saber directamente". La misma acusación la haría después en televisión. La respuesta de Firmenich fué contundente : "El poder político brota de la boca de un fusil". La guerra silenciosa estaba declarada. Mugica estaba en el ojo de la tormenta, como objetivo, tanto desde la derecha como desde la izquierda. Lo atacaron desde la prensa partidaria, a través de la revista "Militancia", dirigida por Eduardo Luis Duhalde y Rodolfo Ortega Peña, en una sección llamada "Cárcel del Pueblo", dónde de denunciaba a los "enemigos de la revolución", publicando que :  " Mugica trata de ser al mismo tiempo un conservador progresista, un oligarca popular, un cura humilde y bien publicitado, un revolucionario y defensor del sistema. Por todo lo expuesto, quede Carlos Mugica, preso en la Cárcel del Pueblo". Un escrache descomunal y artero. Siempre creyó en el diálogo, sin violencia y, tozudo, formó la "JP Lealtad", una agrupación de peronistas que no comulgaban con los métodos de guerrilla de "Montoneros". Muchos se pasaron a ésta fracción y su referente era al Padre Jorge Galli. Comenzaron a llegarle amenazas de muerte y ataques varios, "se la tenían jurada". Su entorno, preocupado, le sugirió abandonar el país, luego de que una bomba estallara frente al edificio donde vivían sus padres y de que 4 desconocidos se presentaran en la villa para buscarlo, pero él se negó. Ese día dijo : "Nada ni nadie me impedirá servir a Jesucristo  y a su Iglesia, luchando junto a los pobres por su liberación. Si el Señor me concede el privilegio, que no merezco, de perder la vida en ésta empresa, estoy a su disposición". El día fatal llegaría el 11 de mayo de 1974, después de las 20 hs. luego de oficiar una misa por un dirigente villero asesinado. Esa noche fué emboscado cuando se disponía a subir a su Renault 4 azul que estaba estacionado en la puerta de la iglesia San Francisco Solano, ubicado en calle Zelada 4771, de Villa Luro. Estaba acompañado por su amigo Ricardo Rubens Capelli. Fueron atacados con ametralladoras "Ingram Mac 10" por varios sujetos (entre ellos, Eduardo Almirón, sindicado como el autor material del crimen) que le descerrajaron 14 balazos a Mugica, principalmente en el tórax y abdomen. Capelli recibió 4 balazos. Con un hilo de vida, Mugica es trasladado (junto a Capelli) al Hospital "Juan F. Salaberry", de Mataderos. El cura alcanzó a balbucear "yo no quiero que me operen a mí antes que a él". El doctor Marcelo Lacarde, a cargo de la operación, manifestó : "En el quirófano había cerca de 300 personas de uniforme y civil, una banda de mafiosos adentro. Lo único que buscaban era la certificación de la muerte de Carlos". La operación, que duró un par de horas, era utópica, ya que la gravedad y cantidad de heridas, vislumbraban muy escasas o nulas esperanzas de sobrevivir. Al fallecer Mugica, de 44 años, "hubo una especie de desbande y luego salieron. El objetivo estaba cumplido. Era la certificación", relató el médico. Por su parte, Capelli fué trasladado al Hospital Rawson, dónde luego recibiría la visita de Jorge Conti (yerno de López Rega), que fué tomada como una amenaza de muerte. El parte quirúrgico y la historia clínica, elaborada inmediatamente después de la cirugía, desaparecieron y el Dr. Larcade nunca fué citado a declarar. El día de su entierro, los humildes a los que ayudó, acompañaron el féretro por 50 cuadras. Hubo 2 hipótesis respecto a la autoría del crimen : la Agencia Télam acusó a grupos de tareas que habían lanzado una campaña de terror contra todas las instituciones argentinas y, la restante, del periodista Martín de Biase, culpando a Montoneros. Sin embargo, éstos últimos negaron su participación en el hecho a través de un comunicado. Para desviar la atención, López Rega, a través del Ministerio de Bienestar Social, nombró a un barrio recién construído en Ciudadela, "Presbítero Carlos Mugica". Con el tiempo, se imputó la autoría del crimen a la Triple A (AAA, Asociación Anticomunista Argentina, creada por Löpez Rega). Lo cierto es que, en 2012, Antonio Cafiero reveló en un programa de televisión que Mugica le había contado 2  días antes de su muerte, el temor a ser asesinado. El 9 de octubre de 1999, sus restos fueron trasladados desde el Cementerio de La Recoleta hasta la Parroquia Cristo Obrero, ubicada en la Villa 31 de Retiro, dónde hoy descansan. En la actualidad, esa villa lleva su nombre. En la puerta de la parroquia San Francisco Solano, dónde fué acribillado, hay una placa que reza : "Padre Carlos Mugica, 11/5/74, después de celebrar la misa, cayó aquí, víctima de aquellos a quienes molestaba su ardiente palabra y su acción, impulsadas por la fuerza del Evangelio en favor de los humildes del Pueblo". El 12 de julio de 2012, el juez Néstor Oyarbide emitió una declaración en la que hizo público que Rodolfo Eduardo Almirón, fué el autor inmediato del homicidio de Carlos Mugica, en el marco del accionar delictivo de la Triple A. Basó su decisión  a fin de "declarar la verdad de lo que aconteció, y así brindar una respuesta a los familiares de la víctima y a la sociedad". Previamente, Almirón había sido extraditado de España, estuvo preso por breve tiempo, luego recibió el beneficio del arresto domiciliario en virtud de su edad y, murió en 2009. Finalmente, el 19 de febrero de 2016, la jueza María Servini de Cubría condenó, por el delito de asociación ilícita a los miembros de la Triple A, Jorge Conti, Carlos Villane, Julio Yessi, Norberto Cozzani y Rubén Pascuzzi, quedando también ratificada la autoría del mismo. Carlos Mugica, el cura de noble cuna y clase alta, que trabajó en las villas es un ícono de la lucha contra la pobreza, por ello el día de su nacimiento, 7 de octubre, se celebra en nuestro país, el Día Nacional de la Identidad Villera. Era inconfundible su vestimenta, con campera negra, pullover cuello alto y jeans gastados. Hasta creó sus propias oraciones en favor de los desposeídos, como por ejemplo : "Señor, perdóname por haberme acostumbrado a ver que los chicos parezcan tener 8 años y tengan 13. Señor, perdóname por haberme acostumbrado a chapotear en el barro. Yo me puedo ir. Ellos no. Señor, perdóname por haber aprendido a soportar el olor de aguas servidas de las que puedo no sufrir. Ellos no. Señor, perdóname por encender la luz y olvidarme que ellos no pueden hacerlo. Señor, yo puedo hacer huelga de hambre y ellos no, porque nadie puede hacer huelga con su propio hambre. Señor, perdóname por decirles "no solo de pan vive el hombre y no luchar con todo para que rescaten su familia. Señor, quiero quererlos por ellos y no por mí. Señor, quiero morir por ellos, ayúdame a vivir por ellos. Señor, quiero estar con ellos a la hora de la luz". Que así sea...



Comentarios

Entradas populares de este blog

ROMINA TEJERINA... Y EL ROSTRO DE SU VIOLADOR EN SU HIJA...

MARCELO SAJEN... HISTORIA DE UN VIOLADOR SERIAL...

"TANGUITO", OLVIDADO PIONERO DEL ROCK