ENRIQUE BADESSICH, EL PERSONAJE QUE GANÓ UNA BANCA DE DIPUTADOS POR UNA BROMA
Existen historias desopilantes en el recorrido de la política nacional. Tenemos material para hacernos un festín con los hechos, en muchos casos inauditos, que ocurrieron. Lo que hoy contaremos aquí, comenzó como una broma, que se fué de las manos y tuvo un resultado inesperado. Nuestro protagonista de hoy es Enrique Badessich y ésta es su historia... Nació en San Miguel de Tucumán, el 14 de enero de 1896. Su apellido era de origen croata, aunque su padre había nacido en Austria (cuándo ésta formaba parte del Imperio Austro-Húngaro). La familia se instaló en Córdoba, dónde el pequeño Enrique completó sus estudios primarios y secundarios (se mudaron allí por prescripción médica, debido a la salud de Enrique). Se personalidad díscola, ya era evidente y, se ganó el mote de "Rebelde N° 1" en su barrio. Escribió una obra llamada "Las pretensiones amorosas", dónde ya profesaba su apoyo al "amor libre". Luego se alistó en el Ejército Argentino, dónde llegó al grado de cabo en el Servicio de Telégrafos. Fué destinado al telégrafo de la base antártica de las islas Orcadas del Sur, dónde estuvo 3 años, para luego cumplir similares funciones en Formosa. En 1918 regresó a Córdoba, dónde participó activamente en las revueltas ocasionadas por la Reforma Universitaria. En ese contexto, trabó amistad con intelectuales de la talla de José Ingenieros, Deodoro Roca, Saúl Taborda y estudiantes de la Universidad de Córdoba. En una ocasión, fué detenido por pegarle con un adoquín en la cabeza a un policía. En 1920, abrió una librería para subsistir y, al mismo tiempo, escribió libros de poemas y editó un periódico de tinte humorístico llamado "El Arlequín". Su gran salto a la notoriedad ocurrió en 1921, en vísperas de las elecciones a gobernador por el período 1922-1925. En ese contexto, la Unión Cívica Radical se abstuvo de participar en la contienda electoral en protesta a la ley N° 2325, dictada por el gobernador Rafael Núñez, en la que adoptaba el sistema de distrito interdepartamental para la elección de gobernador, ignorando de ésta forma el artículo N° 103 de la Constitución Provincial que disponía hacerlo por distritos departamentales. Éste cambio tenía injerencia en la composición de la Cámara de Diputados Provincial y, por ello, el radicalismo y otros partidos políticos desistieron de participar ante un posible fraude electoral. Ante éste panorama, intelectuales como José Ingenieros y Deodoro Roca (conocidos de Badessich de las históricas jornadas de la Reforma Universitaria) y algunos estudiantes y profesores de la Facultad de Medicina, impulsaron la candidatura como diputado provincial de Badessich, por el partido Bromo Sódico Independiente... !!! Un agrupación con un nombre absurdo, con una candidatura en broma y, cuyo personaje principal era el "Loco" Badessich, quién recogió el guante y aceptó el desafío... ya que solamente él no se lo tomó en broma, aunque sus acciones mostraban lo contrario. Para hacer su campaña electoral no contaba con fondos para financiarla y apeló a su ingenio y su "locura". ¿ Cómo lo hizo ? Aprovechando su facilidad oratoria, realizó 300 conferencias (que serían sus actos preelectorales) y, se presentaba vestido estrafalariamente, con traje de papel, botones de vidrio, corbata voladora y un enorme sombrero con grandes alas. Cuándo le consultaron porqué se presentaba así, dijo : "El hombre fuerte debe ignorar el ridículo". Su plataforma electoral rozaba la absurdo con lo razonable, lo que hacía que sus propuestas no fueran tomadas en serio. Por ejemplo, proponía : "acortamiento de los hábitos sacerdotales para que, con la tela economizada, hacer ropa para chicos pobres, supresión del Ejército por considerarlo antisocial y anacrónico, implantación de la República Cordobesa con representantes confidenciales ante países de Europa y América". Entre las más aceptadas estaba la separación del Estado de la Iglesia. Párrafo aparte para las más inverosímiles : "eliminación de las esquinas para evitar los choques, electrocución de las aguas de consumo para eliminar los gérmenes del tifus... y el amor libre...!! " A ésta última propuesta la argumentó diciendo : "Ciudadanos, hay que practicar el amor libre... si queréis tener una buena mujer, paz, sosiego y tranquilidad en vuestro hogar, no la mandéis a la iglesia. En Córdoba, yo y 199 muchachos hemos puesto en práctica nuestras teorías, y puedo afirmar que, como me llamo Badessich, lo que se llama cuerno no existe". De acuerdo al panorama, el Partido Demócrata era el favorito y, debido a los partidos que no participaban, el caudal de votantes era escaso. De los 31.000 sufragantes habilitados, sólo votaron 6.700 (el 17,59 % del padrón). Antes de darse a conocer los resultados, Badessich se acuarteló en la Legislatura, ya que las fuerzas del orden lo esperaban en la puerta para detenerlo. Al respecto de esa situación dijo : "Tuve que comer ahí lo que me alcanzaron mis amigos : salame, pan y queso y, una vez electo, poseyendo inmunidad parlamentaria, no dudé en echarme por la ciudad y en ir a un restaurante por un menú mejor". Con 3.200 votos venció el Partido Demócrata, que postulaba a Granillo Barros, seguido de Manuel Paz, del Partido Conservador, con 3.100 votos. Quedaba lugar para un tercer escaño, reservado para la primera minoría y... allí se produjo el batacazo. Badessich obtuvo el tercer puesto con 716 sufragios, dejando en el último lugar al candidato del Partido Tradicional Católico, Manuel Maciel, con 694 votos. En el colmo de la demagogia, prometió la entrega de 716 casas, una para cada uno de sus votantes y, anunció : "Mi próximo paso es la gobernación". La sorpresa y estupor fueron mayúsculas y, se trató (buscando vericuetos legales) de que no asumiera su banca. A poco de asumir, su diploma fué rechazado. En una nota periodística, se defendió diciendo : "Mi elección es pura, mi campaña electoral no adolece de ningún vicio. He dado 300 conferencias, ¿ para qué más engrudo y para qué más programas ?" Finalmente, la Cámara de Diputados, dominada por la mayoría conservadora, anuló la elección por falta de decoro y, manifestando sin piedad en la resolución, que "era una persona notoriamente incapacitada para ejercer como legislador". Indignado, Badessich expresó : "¿ Dónde oponen el decoro ? ¿ En la levita del electo ? ¿ En las artimañas electorales que la preceden ? ¿ En la acción histórica del nepotismo ? ¿ En la tontera absoluta y religiosa ? Si eso es el decoro, yo carezco de decoro. Ninguna de esas taras es la mía. Sólo mi franqueza me ha sido perjudicial. Tal vez me haya hecho mal mi desaliño, tal vez mi inteligencia". Sin embargo, no se dió por vencido y viajó a Buenos Aires a reunirse con miembros del Congreso Nacional e incluso pidió audiencia con el presidente Yrigoyen, para que resuelvan su caso. Fué recibido, por curiosidad, por el Ministro del Interior, quién le prestó poco y nada de atención. Llegó a pedir la intervención de la provincia debido a su situación y realizó un acto de protesta entre las calles Corrientes y Pellegrini, que no tuvo éxito. No todos fueron contratiempos en su estadía en la capital, ya que en esos días aprovechó y dió conferencias sobre cubismo y amor libre. La prensa lo trató en forma dispar, ya que "La Voz del Interior", de Córdoba lo defendió y, medios capitalinos, como "La Nación" lo defenestró. El diario "Crítica" publicó una suerte de memorias sobre él, con sus dichos. Derrotado en sus intenciones, decidió marcharse a Santa Fe y, se radicó en Rosario, dónde de afilió a la U.C.R. y, para no perder la costumbre, editó 2 periódicos : "El Quijote" e "Yrigoyen". Militó primero con los "contras" de Yrigoyen y luego se pasó de bando, apoyando la candidatura de Don Hipólito, en 1928. Sin embargo, al lograr la presidencia el caudillo radical, no lo tuvieron en cuenta y sus periódicos dejaron de salir por falta de fondos. Volvió a marcharse luego de su frustración, ésta vez a Paraná. Allí volvió a editar otro periódico y, en un acto temerario e irresponsable, instó al asesinato del presidente de facto, José Félix Uriburu (que había derrocado a Yrigoyen en 1930). Por ésta causa, fué arrestado varios días y, al ser liberado, luego de una pericia psiquiátrica, fué declarado insano. Desaparecería de la vida pública por el lapso de 15 años y, volvió a escena el 15 de octubre de 1945, cuándo solicitó al juez Horacio Fox un recurso de hábeas corpus en beneficio de Perón, que estaba detenido en la Isla Martín García. El juez rechazó el pedido y los peronistas respiraron aliviados al no quedar pegados por una acción del "Loco" Badessich. Su estrella se apagaba cada vez más y, ya no lo veían como un personaje pintoresco, sino que preferían evitar cualquier contacto o relación con él. En 1950 estuvo involucrado en algunas causas judiciales (entre ellas una maniobra de especulación con la cementera "Portland", aunque fué sobreseído en todas). Murió en soledad el 8 de agosto de 1961, a los 65 años, en Béccar (Buenos Aires) y... nadie reclamó sus restos para la realización de un velatorio. Y ésta fué la historia de Enrique "Loco" Badessich, personaje extravagante y bohemio que, a raíz de una broma de algunos intelectuales, entró en escena a nivel provincial y nacional como una muestra de las miserias políticas de nuestro país... que aún persisten. Una vez fallecido, algunos medios se ensañaron con él, como la revista "Caras & Caretas", que lo calificó como "un anticristo barato, un liberal pasado de moda o un inquisidor nacido demasiado tarde". También el diario "La Razón" se ocupó de él, calificándolo de "personaje colocado fuera de la razón". Su compañero de luchas en la Reforma Universitaria, José Ingenieros, fué cortés con él, al opinar que "las ideas de Badessich eran más sensatas y armónicas que cualquier discurso parlamentario". Sin embargo, aseguran que lo dijo en tono de sorna, para desacreditar a la clase política. Poco antes de morir, se recuperaron algunos escritos del "Loco" Badessich, dónde hacía una especie de semblanza de su persona : "No vendo mi pluma, ni cerceno mi avanzado y sano idealismo por el vil metal. No tengo la baja escuela de la envidia, ni de la calumnia, ni de la ruin y traicionera venganza. No milito en ningún partido político de la aristocracia, no soy miembro de ninguna asociación reaccionaria, mafiosa, absurda e inhumana, ni pertenezco a esas falsas sociedades de beneficencia. No soy artesano, ni esclavo blanco, negro ni amarillo y nadie me manda, nadie me subyuga, ni a nadie temo. Las tumbas, los destierros, las cárceles, el hambre y la miseria, matan el cuerpo únicamente, pero a la verdadera vida eterna del espíritu y a las avanzadas, razonables, justas, humanas y nobles ideas no las matarán jamás". YO SOY POBRE DE METÁLICA FORTUNA, PERO MILLONARIO EN LIBERTAD... Así vivió y actuó en consecuencia...
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