JOSÉ INGENIEROS, AQUÉL PENSADOR DE APELLIDO PARTICULAR, QUE POCOS CONOCEN...

Poco se sabe de algunos personajes de la historia nacional, o mejor dicho su obra y labor no ha sido difundida por los escritos vernáculos. Aunque existen calles, escuelas, barrios o ciudades con su nombre, es mínima o exigua la trascendencia que tuvo el protagonista de hoy : José Ingenieros. Debemos comenzar diciendo que éste apellido (tan particular y que nos llamó la atención desde pequeño, al escucharlo), es la traducción al español de su identidad en italiano : Giuseppe Ingegnieri, nacido en Palermo (Italia), el 24 de abril de 1877. Su padre, Salvatore Ingegnieri, fué un revolucionario siciliano, vinculado a la Primera Internacional Socialista, que le infundió éstas ideas al pequeño José. Su madre, Mariana Tagliava, era ama de casa. Ya en nuestro país, hizo sus estudios primarios en el Colegio de la Anunciación y, desde niño trabajó corrigiendo pruebas de imprenta, ya que su padre también ejercía el periodismo. Debido a su manejo fluído del italiano, tradujo copias de otros idiomas (inglés y francés) al italiano, llegando en algunas ocasiones a traducir libros enteros. Las dificultades económicas caseras hacían que José (niño prodigio en ese entonces) también trabajara a full, para colaborar con la economía hogareña. A los 11 años, en 1888, ingresó al Colegio Nacional de Buenos Aires, que estaba bajo la dirección de Amancio Alcorta, para cursar el secundario. A fines de 1892, cerca de cumplir 16 años, egresó y fundó el periódico "La Reforma". Sus ideas, principios y pensamientos  revolucionarios ya rondaban su  cabeza y buscaba la forma de expresarlos. En 1893 ingresa a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y se recibe de farmacéutico en 1897, a los 20 años. Y, como corolario, en 1900, egresa como médico, presentando su tesis : "Simulación en la lucha por la vida". Previamente, a los 18 años es delegado por el Centro Socialista Universitario, integrándose luego al Partido Socialista Obrero Internacional (luego llamado Partido Socialista Argentino). A esa altura, tenía marcado interés con temas relacionados al ocultismo, los fenómenos paranormales y la teosofía (dónde se expresa que la Unidad fundamental es la fuente y origen de todo y la existencia del Universo depende de ésta Unidad fundamental). Por ello, junto al escritor Leopoldo Lugones (seguidor también de éstos temas), dirigió en 1897, el periódico "La Montaña", de tinte socialista revolucionario y, dónde además , escribían sobre ésta temática. En 1898 escribió para la revista "Philadelphia", dónde rechazaba la postura científica oficial, tildándola de dogmática. Él proponía una actitud abierta en la investigación psicológica. Su capacidad en el área, le valió, en 1902, con sólo 25 años, hacerse cargo de los Archivos de Psiquiatría y Criminología y, luego asumió en el Instituto de Criminología de la Penitenciaria Nacional, ocupando ese lugar hasta 1913. Simultáneamente, daba conferencias en Europa. En 1903, es premiado por la Academia Nacional de Medicina, por su obra "Simulación de la locura" y, ese mismo año, lo nombran Jefe de la Clínica de Enfermedades Nerviosas de la Facultad de Medicina de la UBA. En 1904, gana la suplencia en la cátedra de Psicología Experimental de la Facultad de Filosofía y Letras, quedando como titular en 1908. Ese año, es convocado como miembro de la Cátedra de Neurología (a cargo del Dr. Ramos Mejía) y forma parte del Servicio de Observación de Alienados de la Policía de la Capital (llegando luego al cargo de director). También funda la Sociedad de Psicología. En 1909, es nombrado presidente de la Sociedad Médica Argentina y lo designan delegado argentino en el Congreso Científico Internacional, realizado en Buenos Aires. Luego, va a perfeccionar sus estudios a París, Ginebra, Lausana y Heidelberg. Semejante currículum lo ubica en el pedestal de los pensadores y científicos argentinos. A los 37 años, contrae enlace en Lausana (Suiza), con su novia de Buenos Aires, Eva Rutenberg, con quién tiene 4 hijos : Delia (falleció en 1996), Amalia, Julio y Cecilia (murió en 1995). Pero, su gran obra y legado, fueron sus ensayos sociológicos referidos al ser humano y la sociedad. Entre ellas ubicamos : "El hombre mediocre" (la más conocida y leída), "Al márgen de la ciencia", "Evolución de las ideas", "Hacia una moral sin dogmas", "Las fuerzas morales en la enseñanza argentina", "Los tiempos nuevos", todas tuvieron gran impacto en la juventud panamericana a nivel universitario y gran adhesión moral. También dirigió un periódico bimensual, llamado "Seminario de Filosofía", dónde conjugó su pasión por la ciencia con una ética social acentuada. Entre 1915 y 1918, publicó una colección editorial titulada "La Cultura Argentina", dónde se editaron títulos de autores diversos, como Sarmiento, Alberdi, Echeverría, Ameghino y Ramos Mejía, entre otros. Al ocurrir el movimiento estudiantil revolucionario en Córdoba, llamado "Reforma Universitaria", en 1918, es elegido vicedecano de la Facultad de Filosofía y Letras, con gran apoyo estudiantil, pero al año siguiente renunció a todos sus cargos docentes para dedicarse a la política. En 1920, apoya activamente al grupo progresista "Claridad", de tendencia comunista. En 1922 y, como protesta al sistema electoral nacional, fraudulento por donde se lo mire, apoyó la candidatura del poeta extravagante y frívolo, Enrique Badesich, como diputado provincial. Lo que comenzó como una broma lanzado por estudiantes y profesores de la Facultad de Medicina  de Córdoba, junto a intelectuales como Ingenieros y Deodoro Roca, resultó realidad. Badesich, candidato del Partido Bromo Sódico...!!! de 26 años, ganó una banca. Su desopilante plataforma electoral (o no tanto), proponía : promoción del amor libre, separación de la Iglesia del Estado, supresión del ejército, acortar las sotanas de los sacerdotes y, con el sobrante, confeccionar ropa para niños humildes, eliminación de las esquinas (para prevenir accidentes de tránsito) y la fundación de la República Cordobesa, independiente de Argentina. Muchas de éstas ideas, en la actualidad, no suenan descabelladas, por el contrario, serían factibles (algunas, claro). En cada acto aparecía disfrazado y, por la abstención radical en las elecciones, resultó electo por la 1° minoría. Pero la legislatura provincial le rechazó el diploma por incapacidad para cubrir el cargo. Volviendo a José Ingenieros, en 1925, creó el mensuario "Renovación", publicación en contra del imperialismo inglés y yanqui, dónde firmaba con los seudónimos Julio Barreda Lynch o Raúl H. Cisneros. Sin embargo, discrepó con las posturas del socialismo de Estado y, debido a ello, colaboró con algunos periódicos anarquistas, influenciado por el criminólogo italiano Pedro Gori. Lamentablemente, ese año, contrajo meningitis, que terminó consumiéndolo y, falleció en 31 de octubre de 1925, en su casa de Barrio Belgrano. Tenía apenas 48 años. En "El hombre mediocre" tiene frases muy profundas, que le valieron reconocimiento por su labor, por ejemplo : "La rutina es el hábito de renunciar a pensar" o "Sin ideales sería inconcebible el progreso". Una de las más usadas fué "La verdad es la más temida de las fuerzas revolucionarias", o también "La costumbre de obedecer engendra una mentalidad doméstica". Otras destacadas son : "Los únicos bienes intangibles son los que acumulamos en el cerebro y en el corazón, cuándo ellos faltan, ningún tesoro los sustituye" ; "El hombre que ha perdido la aptitud de borrar sus odios, está viejo, irreparablemente"; "Los hombres mediocres repiten que es mejor malo conocido, que bueno por conocer". No obstante, Ingenieros (según algunos autores, como Eduardo Galeano), tiene algunos claroscuros en sus pensamientos e ideales, preferentemente respecto a las razas "no blancas" (tal vez influenciado por Sarmiento), a quiénes consideraba inferiores. En un texto transcripto por Galeano, llamado "Patas arriba. La escuela del mundo al revés" , Ingenieros se refiere a la raza negra como "oprobiosa escoria", que merecía la esclavitud por motivos de "realidad puramente biológica", y continuaba : "los derechos del hombre no podían regir para éstos seres simiescos, que parecen más próximos a los monos antropoides que de los blancos civilizados", y finaliza : "éstas piltrafas de carne humana, tampoco debían aspirar a la ciudadanía, porque no deberían considerarse personas en el concepto jurídico"... Tremendo e inaceptable... aunque sus defensores dicen que está sacado de contexto... Muy difícil salir de ésto. Recordemos que Sarmiento pensaba en igual sintonía de los gauchos y los aborígenes, que eran de su propia nación...!! Tal vez esa dicotomía que nos quisieron enquistar sobre civilización o barbarie, dónde los europeos representaban lo primero (a pesar del genocidio cometido) y los americanos eran lo segundo, pueda explicar éstas desafortunadas frases. La figura de Ingenieros, representante del Pensamiento positivista y uno de los fundadores del socialismo "argento", queda desdibujada por ésto, a pesar que los estudiantes de la Reforma Universitaria de 1918, lo nombraron "Maestro de la Juventud de América Latina", por su apoyo y sus pensamientos sociológicos del hombre en esa época. Quizás allí encontremos la razón por la cuál José Ingenieros, una mente brillante, con muchos grises y oscuros, no tenga la popularidad de otros, a pesar de que, como se dijo, se lo recuerda con calles, barrios, ciudades, escuelas, etc. Tal vez, una de sus frases (que a veces no aplicó) sirva para lavar ciertas heridas abiertas : "Enseñemos a perdonar, pero enseñemos también a no ofender. Sería más eficiente..."

Comentarios

Entradas populares de este blog

ROMINA TEJERINA... Y EL ROSTRO DE SU VIOLADOR EN SU HIJA...

MARCELO SAJEN... HISTORIA DE UN VIOLADOR SERIAL...

"TANGUITO", OLVIDADO PIONERO DEL ROCK