NORMA ARROSTITO, CO-FUNDADORA DE MONTONEROS
Década del '70 en nuestro país. Los denominados "años de plomo" se adueñaron de la cotidianeidad nacional. Aunque no todo comenzó el 24 de marzo de 1976, ya que años antes de esa fecha, ya se libraba una "guerra civil" sin cuartel entre las Fuerzas Armadas y grupos revolucionarios de jóvenes, con una notable organización para el logro de sus objetivos. Hablar o escribir sobre ciertos acontecimientos ocurridos en el país, duele. Porque, ideologías aparte, los hechos acaecidos en esa época, mostraron el peor lado o versión de la sociedad vernácula... un enfrentamiento entre bandos bien definidos y con adeptos de ambas partes. Y... por supuesto, la mujer tuvo su rol fundamental en éstos sucesos. Nuestra protagonista de hoy, fué figura clave de uno de esos bandos. Esther Norma Arrostito, nació en Buenos Aires, el 17 de enero de 1940. Su padre, Osvaldo Luis Arrostito, era plomero y con ideología anarquista, mientras que su madre, María del Carmen Rebollini, era ama de casa y... ferviente católica (todo lo opuesto a su marido). La familia la completaba su hermana Nora Nélida, 2 años menor. En la adolescencia se destacó por su contracción al estudio, además de leer mucho. Al recibirse de maestra, ingresa en la Universidad de Buenos Aires para estudiar medicina, pero, un par de años después se cambió a Ciencias Naturales. Paralelamente a sus estudios, comienza a militar políticamente en la Facultad. Debido a su capacidad, a los 24 años, en 1964, trabajaba como secretaria en un jardín de infantes. Ese año se casa con Rubén Ricardo Roitvan y, ambos comienzan a militar en la Federación Juvenil Comunista Argentina. Sin embargo, de a poco se alejaron y, en 1965, ingresan a la Acción Revolucionaria Peronista, grupo orientado por John William Cooke y Alicia Eguren. Muy comprometida con la causa de los trabajadores, participa junto a Amanda Peralta, en acciones de apoyo a obreros portuarios en huelga y, es detenida. En el encierro conoce a Fernando Abal Medina, de quién se enamora, además se acerca al cristianismo revolucionario, aunque siempre se consideró atea. Al quedar en libertad rompe su matrimonio y comienza a convivir con su nuevo compañero, siete años menor que ella. En 1967 ingresa al "Comando Camilo Torres", una agrupación católica dirigida por el ex seminarista Juan García Elorrio. En ésta organización conoce a Mario Firmenich y Carlos Ramus, dos "pesos pesados" revolucionarios. Luego, con Abal Medina, viajan a Cuba, (en pleno apogeo de la "Revolución de los Barbudos", con Fidel Castro al frente), a la 1° Convocatoria Internacional de la Organización Latinoamericana de la Solidaridad (OLAS), realizada en La Habana. Un año más tarde, en 1968, vuelven a ese país para recibir entrenamiento en la lucha revolucionaria armada. Al regresar, Norma y su compañero intentan formar una célula revolucionaria para operar en el país, con su cuñado Carlos Maguid (marido de Nélida, su hermana, que también se sumaba) y su prima Mercedes Arrostito y su esposo. Sin embargo, ambas parejas se desvincularían un año después. Pero, de a poco, muy lentamente, se fueron armando y llegaron a completar la docena de miembros. Comenzaron a realizar acciones armadas y asaltos a dependencias policiales y sucursales bancarias para obtener armas, uniformes y dinero para la causa. Ésto se considera el núcleo inicial de lo que sería posteriormente la organización guerrillera Montoneros. Como todo miembro, tenía sus apodos de guerra : "Gaby", el más usado por ella, "Gaviota" o "Irma". La agrupación utilizó medios delictivos para lograr sus propósitos, con hechos de violencia urbana, pero el hecho más impactante y sangriento fué el secuestro y posterior asesinato del General Pedro Eugenio Aramburu, a fines de mayo de 1970. El militar, ex presidente provisional del país, fué secuestrado en su propia casa y le informaron que lo detenían en "nombre del pueblo". Lo trasladaron en la caja de una pick-up "Gladiator", escondido y tapado por unos fardos de pasto, hasta la estancia "La Celma", en la localidad de Timote, propiedad de Carlos Ramus. A éste secuestro se lo denominó "Operativo Pindapoy". Luego, redactaron comunicados que "aparecieron" en lugares estratégicos y concurridos, dónde informaban que Aramburu sería sometido a "juicio revolucionario". Los cargos : responsabilidad en los fusilamientos de civiles, ocurridos en José León Suárez, en 1956, el secuestro del cadáver de Evita y el conocimiento de que Aramburu planea un golpe contra Onganía, para luego pactar un gobierno "arreglado". El "acusado" reconoció las ejecuciones y dijo que "en toda revolución hay fusilamientos". Con respecto a Evita, informa que el cuerpo está en un cementerio de Roma, con nombre falso. Con ambas confesiones estaba todo dicho. Su suerte estaba sellada. La noche del 31 de mayo, "el tribunal" comienza a deliberar y , la mañana del 1° de junio le comunican que está sentenciado a muerte. Aramburu pide afeitarse y un confesor, pero le niegan ambas cosas. Es desatado de la cama y con las manos atadas atrás, es llevado a un sótano. Firmenich va arriba a golpear una morsa para "cubrir" el ruido de los disparos. Abal Medina le comunica : "General, vamos a proceder", a lo que el sentenciado responde : "Proceda". Recibió 4 tiros que terminaron con su vida. Al atribuirse la ejecución, los rostros y datos personales de los verdugos fueron impresos en miles de afiches que se distribuyeron por todo el país, pidiendo su captura. Arrostito ya era conocida como "la mujer guerrillera", siendo la única mujer en la conducción de Montoneros, además de una de sus fundadoras. Tres meses después, el 7 de septiembre, Abal Medina es abatido en un enfrentamiento armado con la Policía. La pérdida de su compañero la afecta profundamente y, comienza a alejarse, de a poco, por discrepancias ideológicas y metodológicas sobre el accionar armado. "La Viuda", como comenzaron a decirle, al tiempo se sobrepuso de su soledad y aislamiento. El 13 de julio de 1971, la Policía Federal Argentina, publicó su pedido de captura, con orden del día N° 154, en la cuál se indicaba : "Arrostito, Esther Norma (a) Irma, C.I. N° 4.714.723, argentina, 30 años, casada, maestra, cutis blanco, 1,62 mts. de altura, hábil maquilladora, usa peluca, participó del asalto al garage de la calle Emilio Lamarca, robando los vehículos utilizados posteriormente en el secuestro del Tte. Gral. Aramburu, actuando luego de campana al consumarse ese hecho delictuoso. Recibió adiestramiento comunista especial en Cuba". Se mantuvo en la clandestinidad y, el 25 de mayo de 1973, el recientemente elegido presidente, Héctor Cámpora, indultó por decreto a todos los presos políticos del país (había sido una promesa de campaña), ante la presión de éstos grupos, que exigían el cumplimiento de esa promesa (30.000 militantes se manifestaron en Villa Devoto, dónde está la famosa cárcel). Arrostito blanqueó su situación y, comienza a trabajar en la docencia. Rodolfo Puiggrós, Ministro de Educación, la designa como profesora en el Colegio Nacional de Buenos Aires, en la Escuela Superior de Comercio "Carlos Pellegrini" y como profesora adjunta en cátedras de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. También fué secretaria privada del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Pero, todo cambiaría con el golpe de estado del 24 de marzo de 1976 y, la mayoría de los integrantes de grupos revolucionarios volvieron a la clandestinidad. El 2 de diciembre de 1976, las Fuerzas Armadas llevaron una práctica común respecto a sus objetivos : dar informaciones falsas sobre muertes de guerrilleros en enfrentamientos armados (cuándo en realidad estaban prisioneros en campos de concentración). Ese día, un comando operativo del Ejército Argentino, con un falso montaje, fingió un enfrentamiento entre fuerzas locales y una supuesta delincuente subversiva, pretendiendo hacer creer que Norma Arrostito había sido ultimada en ese tiroteo. El comunicado decía : " El Comando de la Zona 1 informa : que como resultado de las operaciones de lucha contra la subversión en desarrollo, fuerzas legales llevaron a cabo una operación el día 2 de diciembre a las 21 hs., en las calles Manuel Castro y Larrea, de la localidad de Lomas de Zamora, fué abatida la delincuente subversiva Esther Norma Arrostito de Roitvan, alias "Gaby", una de las fundadoras y cabecillas de la banda autodenominada "Montoneros". La falsa noticia (lo que hoy sería una "fake news") se difundió en todos los medios. La Revista "Gente", de gran tirada, apoyó y defendió el accionar de las Fuerzas Armadas, manifestando : "Entre el 24 de marzo y el 6 de diciembre de 1976, fueron muertos 624 guerrilleros. Llegar a esa cifra, a ese umbral de la victoria, no fué fácil, costó mucha sangre de oficiales, de soldados, de policías. El país no debe olvidarlo". Pero... la mujer muerta había sido otra. Se pretendió sembrar la certeza de la muerte de Norma. En realidad, había sido capturada por un grupo comando de la E.S.M.A. (Escuela de Mecánica de la Armada), una dependencia militar de la Marina de Guerra, dónde el Proceso de Reorganización Nacional centralizaba sus operaciones de inteligencia, secuestro, maternidad de detenidas, interrogatorios, torturas y asesinatos contra personas que consideraban vinculadas a organizaciones armadas irregulares (Montoneros). Allí estuvo desde enero de 1977 hasta el 15 de enero de 1978, siendo torturada salvajemente. Varias veces su rostro fué desfigurado a golpes para que confesara o diera información clave y su figura era exhibida como trofeo de guerra ante los otros detenidos y personal de la fuerza. Una sobreviviente de allí, Graciela Daleo, cuenta : "Ella estaba con grilletes. Los guardias la llevaban y traían del baño. Tenía autorización de que algunas horas por la tarde, podía estar en "La Pecera", dónde teóricamente no tenía que hablar con el resto de los prisioneros. Era clara la intención de mantenerla alejada, así como la tenían recluída en su "camarote", en uno de los extremos de la "capucha", en el 3° piso del campo de concentración". Las torturas eran constantes y más de 1 año tuvo puestos grilletes en los pies. Quiso suicidarse un par de veces, con las célebres pastillas de cianuro. Siempre que la torturaban, respondía : "Me llamo Norma Esther Arrostito, soy oficial del ejército Montonero y esa es la única información que voy a dar" y, ante la insistencia, replicaba : "Yo no colaboro ni me rindo". Finalmente fué asesinada por sus captores con una inyección con veneno. Según cuenta Susana Ramus, sobreviviente del lugar : "El Tigre Acosta llegó alborotado, exclamando : ¿ Qué le pasa a Arrostito que está mal ? Se muere ¡ ¿ Porqué no la acompañás ? La trajeron como agonizando y a mí me ponen en la parte de atrás de una camioneta junto con ella. Estaba consciente, pero no lúcida. Me agarró de la mano, me miró, como sabiendo lo que pasaba". Cuándo llegaron al Hospital Naval, la bajaron y le golpearon el corazón, como queriendo resucitarla. Fué la última vez que la vió. Un rato después, de vuelta en la ESMA, el "Tigre" Acosta le comunicó a Susana, la muerte de Norma, y añadió : "Vos sabés que Arrostito no quería colaborar. Hubo que hacer ésto". Su cuerpo, nunca fué encontrado. Norma Arrostito falleció a los 38 años, su figura quedó como símbolo entre sus pares. El uso de la violencia por parte de la organización a la que pertenecía, marcó un estilo y una época, en años difíciles y, murió por la misma circunstancias. La maestra, devenida en guerrillera, fué la primera mujer en formar y dirigir una organización revolucionaria, nada menos que "Montoneros", quedando para siempre en la memoria colectiva de buena parte de la sociedad... con miradas a favor y en contra... en una de las peores épocas del país...
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