TAMARA BUNKE, "TANIA", LA ESPÍA QUE APOYÓ AL "CHE" GUEVARA

 Ideales y convicciones, aspectos salientes de la personalidad humana, que determinan caminos a seguir, sueños a cumplir y objetivos o metas a alcanzar, ya sean individuales o colectivos. Tan fuertes y sólidos suelen ser que, pueden costar la vida. Ejemplos hay a granel, pero sin dudas, la décadas del '50, '60 y ´70 del siglo XX, son prolíficas en tal sentido. La protagonista de hoy es, Haydeé Tamara Bunke Bider, o simplemente Tamara Bunke, joven idealista y muy capaz, que dió todo por la "causa", encabezada por Ernesto "Che" Guevara. Nació en Buenos Aires, el 19 de noviembre de 1937, hija del alemán Erich Bunke y la polaca Nadia Bider, matrimonio comunista que emigró al país en 1935, escapando de la persecución nazi. Se afincaron en el barrio de Once y, allí nacieron Tamara y Olaf. Militaron, en forma clandestina, en el Partido Comunista Argentino. Su casa, además, era centro de reuniones habituales de intelectuales de izquierda, lugar de escondite de refugiados y almacén de publicaciones clandestinas. Tamara hizo sus estudios primarios en la Escuela Cangallo Schule, dónde su padre era maestro. Muy entusiasta y capaz, aprendió a tocar el piano, la guitarra y, sobre todo, el acordeón. Amante del folklore nacional, interpretaba con destreza las zambas "El arriero" de Atahualpa Yupanqui (su preferido) y "La Felipe Varela", canción referida a las guerras gauchas. Al finalizar, en 1951, ingresa a la secundaria, en el Normal N° 9, dónde se vincula con la Federación Juvenil Comunista y, colabora escribiendo en la Revista "Juventud". Paralelamente, en el club Vorwarts, de Quilmes, se destaca como deportista, en atletismo y el tiro con arco. Cuándo cumple 15 años, en 1952, sus padres deciden regresar, tras el fin del nazismo, a la República Democrática Alemana (la parte comunista de Alemania), ya que la otra parte, la República Federal de Alemania, era capitalista (ambas separadas por el Muro de Berlín). Se instalan en Stalinstadt y, la joven luego ingresa a la Facultad de Letras de la Universidad de Humboldt, dónde siguió destacándose deportiva y académicamente, ya que era instructora de tiro deportivo y excelente estudiante. Cumplidos los 18 años, ingresa al Partido Socialista Unificado de Alemania y, antes de los 20 años, hablaba 5 idiomas : francés, inglés, alemán, ruso y español. Sin dudas, una mente brillante. Su propósito inmediato era regresar a Argentina, para luchar por la Revolución Comunista. Por ello, en 1956, le escribe a un amigo en Argentina, preguntándole sobre el trabajo del Partido Comunista aquí y, en especial, del pensamiento de la juventud de ésta tierra. Tenía pensado volver en 1959. Ese año, viaja a Viena, a participar del VII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, como parte de la delegación argentina. Pero, en 1960, cambiarían todos sus planes ( a pesar de que tenía toda la papelería lista para volver al país), ya que en una gira del "Che" Guevara a los países comunistas de Europa, éste llega a Alemania Oriental, (en su papel de Director del Banco Nacional de Cuba, en busca de apoyo ) y, se encuentra con Tamara. La conexión de ideas, obviamente es inmediata. También era parte de la delegación cubana, la bailarina Alicia Alonso, del Ballet Nacional de Cuba, quién la invita a pasar una temporada en la isla. La historia estaba sellada y, Tamara, salvo una pequeña visita a Salta, años después, ya no volvería a Argentina. Llegó Cuba el 12 de mayo de 1961 e, inmediatamente, ingresó en la Universidad de La Habana, dónde estudió periodismo y, al mismo tiempo, se desempeñó como traductora en el Ministerio de Educación. También colaboró en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y en la Dirección Nacional de la Federación de Mujeres Cubanas. No pierde su esencia argenta y, se vincula con algunos compatriotas que viven allí y, actúa bailando y cantando danzas folklóricas, en ocasión del Aniversario de la Revolución de Mayo. En ese acto, el "Che" pronuncia un enérgico discurso antiimperialista, buscando más adeptos para sumarse a su proyecto y ramificarlo por toda América Latina. Pero, los comunistas argentinos presentes no confiaban mucho en Guevara e hicieron oídos sordos a esa proclama. Tamara, decepcionada de sus compatriotas, se distancia de ellos y, se suma totalmente a las filas del "Che". Aquí comienza la tarea más destacada de Tamara :  el espionaje. Sabedor de su belleza (era hija de alemán y polaca), encanto y fluidez de idiomas, el "Che" la suma a la "Operación Fantasma", un área de la inteligencia cubana dedicada a promover movimientos insurreccionales en América del Sur (Perú, Argentina, Colombia, Uruguay y Venezuela). Debía pasar desapercibida para las demás áreas de inteligencia cubanas, los rusos y la CIA norteamericana. El capitán Ulises Estrada, una de las manos derechas de Guevara, la eligió para esa tarea, pues también estaban postuladas las cubanas Isabel Leguía y Lidia Guerberoff. Ya es el año 1963 y, Tamara, con 26 años, en la región de Cienfuegos, recibe adiestramiento militar por la mañana (dónde aprende cifrado de mensajes, manejo de armas, manipulación de aparatos de radio y equipos de transmisión, fabricación de explosivos y supervivencia en la selva) y, por la tarde entrenamiento de espionaje. A veces, ésto se extendía hasta la noche y, allí no pudo evitar un amorío con Estrada, su "entrenador" . Aquí es dónde adopta su nombre de guerra : "Tania", en homenaje a la heroína rusa de la 2° Guerra Mundial, Zoya Kosmodemiánskaya. En 1964, con identidad falsa (aunque no tanto), ya que era Haydeé Bider González, viaja a Europa para visualizar el panorama allí. Otras identidades apócrifas fueron : Vittoria Pancini y Marta Iriarte. Sin embargo, su identidad falsa más famosa y eficaz fué como Laura Gutiérrez Bauer, ya que con ésta identificación, se construyó un pasado creíble, con fotos en una pequeña aldea (su presunto hogar), junto a un par de ancianos, que serían "sus padres". Se tiñó el pelo de castaño (era muy rubia), usó gafas oscuras y, de esa forma, llegó a Bolivia, procedente de Perú, el 5 de noviembre de 1964, a "preparar el terreno" para la llegada de los guerrilleros a ese país. Su "profesión" era etnóloga, especializada en arqueología y antropología, con énfasis en el estudio del folklore latinoamericano. La misión era establecer relaciones con representantes de la clase política y el ejército, con el fin de crear condiciones favorables para la apertura de un futuro frente revolucionario. También debía conseguir alojamientos seguros para los guerrilleros. Así fué que se vinculó con personalidades locales, como Ana Heinrich (Secretaria del Senado), Mario Quiroga (periodista), quién le dió trabajo como correctora del periódico "Presencia", Gonzalo López Muñoz (Jefe de la Dirección Nacional de Informaciones de la Presidencia), Alfredo Ovando Candia (Ministro de Defensa), los pintores Juan Ortega Leyton y Moisés Chire Barrientos. Éste último, al ser pariente del presidente de facto, René Barrientos Ortuño, le facilitó una audiencia con el militar. Su conocimiento de varios idiomas, le permitió dar clases particulares de alemán, por ejemplo, a hijos de personas de la clase alta local, para relacionarse con ellos y obtener información útil. Ante tamaño desempeño como espía, en 1966, su trabajo fué elogiado por el Partido Comunista de Cuba, quiénes le entregan la membresía de dicha institución, por su excelente labor. Luego, para poder obtener pasaporte boliviano y tener mayor libertad de movimientos, "arregla" un matrimonio por conveniencia con el estudiante de ingeniería eléctrica, Mario Martínez. En la jerga de la guerra, se la conocía como una "espía durmiente", cuya labor es reunir datos, mediante la infiltración, que pudieran ser útiles al servicio de espionaje cubano, pero sin entrar en combate. A fines de ese año, el "Che" llega a Bolivia y, el 23 de marzo de 1967, comienza la actividad del Ejército de Liberación Nacional de Bolivia. Guevara no quería mujeres en el frente de batalla. Sin embargo, uno de los anhelos de "Tania" era entrar en combate, pues tenía el entrenamiento adecuado hecho en Cuba y Alemania Oriental. Ante la insistencia de ella, Guevara accede a regañadientes y, la asigna al grupo del comandante Juan Vitalo Acuña Núñez, "Joaquín", quién la manda a curar heridos y preparar pertrechos (enfermería e intendencia), pero no la lleva a combatir. Tenía su fusil M-1, que el mismo Guevara le había entregado, pero no podía usarlo en los lugares dónde la asignaban. Pero, debido al intenso bombardeo del ejército boliviano sobre las zonas de escondite, Guevara debe dividir la columna de soldados en 2 bandas. Ésto terminaría debilitando al ejército, pues no se volvieron a juntar y, ante la falta de combatientes, "Tania" fué autorizada a integrar las columnas de combate. Un imponderable marcaría el principio del fin, ya que dos desertores, Vicente Rocabada y Pastor Barrera, los traicionaron e, informaron al ejército boliviano, que los perseguía, los movimientos y ubicación del grupo, además de la presencia de "Tania". El clima tropical, la mala alimentación y el incómodo descanso de los campamentos, habían afectado su salud, pero ella quería pelear. Además, no había botas adecuadas para "Tania", eran todas grandes. Esa molestia extra, la agotaba más al caminar. La columna de soldados llega a una aldea, para contactar a Honorato Rojas, quién como buen baqueano, iba a guiarlos para cruzar el Río Grande, por el Vado del Yeso. Todo era una trampa, ya que Rojas estaba complotado con el capitán Mario Vargas, para tenderles una emboscada. El militar boliviano dijo al traidor : "Haga lo que los guerrilleros le han pedido, pero hágalos cruzar el vado donde yo le diga y no más tarde de las tres". Había 35 soldados apostados a ambos lados del río. Esperaron cerca de 10 horas. La columna, que cruzaba en fila india el río, fué acribillada. Uno de los balazos, perforó el pulmón de "Tania" que, fusil en mano, murió al instante. Sólo un soldado de la columna guerrillera pudo sobrevivir. La corriente de agua del río arrastró el cuerpo de "Tania", cuyo cadáver fué encontrado 1 semana después, río abajo, en la confluencia del Masicurí con el  Río Grande. En su mochila, se encontró el pasaporte falso más usado, el de Laura Gutiérrez Bauer. Gracias a la intervención de mujeres de la zona, pudo evitarse que el cuerpo de "Tania" fuese arrojado a una fosa común, como lo hicieron con los otros caídos. Una práctica muy típica en las guerras (incluso, el cadáver del "Che" Guevara fué enterrado en una fosa común y encontrado 30 años después). Las señoras consiguieron un ataúd y bordaron una sábana como sudario. El gobierno boliviano mantuvo en secreto muchos años el lugar dónde estaba el cuerpo, porque querían evitar que su sepultura se convirtiera en un sitio de peregrinación. Recién, en 1996, se localizan sus restos y, fueron trasladados al mausoleo erigido en Santa Clara, en honor al "Che" Guevara, los héroes y caídos en la Revolución Cubana. Allí descansan para siempre. Tamara Bunke Bider, "Tania", murió en la guerrilla sin disparar un solo tiro. La espía, que fué entrenada también para combatir, cayó muy pronto. Faltaban 2 meses para que cumpliera 30 años y, 39 días después, Guevara seguiría el mismo camino. Su familia le inculcó los ideales que, de niña abrazó y de adulta defendió. Pagó un alto precio por enarbolar sus ideales, como casi todos los de su generación. Queda como curiosidad el hecho de haber sido la única mujer de la guerrilla guevarista. Su extraordinaria capacidad intelectual y cultural, contrastaba con su empeño en empuñar un arma. Pero, como se dijo, "dió todo por la causa", incluso lo más preciado : su vida. "Ita", como la llamaban en su casa, partió al mundo con sus sueños y anhelos a cumplir, pero... no volvió.

Comentarios

Entradas populares de este blog

ROMINA TEJERINA... Y EL ROSTRO DE SU VIOLADOR EN SU HIJA...

MARCELO SAJEN... HISTORIA DE UN VIOLADOR SERIAL...

"TANGUITO", OLVIDADO PIONERO DEL ROCK