"GILDA"... LA ABANDERADA DE LA BAILANTA
Seguir una vocación y tratar de ser el o la mejor, contra viento y marea, esquivando obstáculos de todo tipo o el deseo de superarse y de "llegar" a la cúspide de lo que uno anhela. Ambas situaciones son el mejor motor e incentivo para lograrlo. Hay quiénes a base de esfuerzo y perseverancia, con el talento innato que poseen, pueden lograrlo. Un caso testigo fué el de Myriam Alejandra Bianchi, conocida más adelante como "Gilda". Nació en el barrio de Villa Devoto, en Buenos Aires, el 11 de octubre de 1961, hija menor de Omar Eduardo Bianchi, empleado público e Isabel Scioli, profesora de piano, quiénes además tuvieron a Omar. Hizo la escuela primaria en Lugano y, al terminar la secundaria, comenzó el Profesorado de Educación Física, pero debió dejarlo ese mismo año, en 1977, al fallecer su padre. Por ello, al cumplir 17 años, heredó el puesto administrativo en Rentas Municipales, que ejercía su padre. Luego, estudiaría educación inicial, recibiéndose de maestra jardinera. A los 20 años, se casó con Raúl Cagnín, fabricante de escobas y su novio de toda la vida, con quién tuvo 2 hijos : Mariel y Fabrizio. Sin embargo, a pesar de ejercer la docencia, su verdadera vocación era la música, ya que, según ella misma contó en una entrevista : "De chica tenía un baúl con ropa que mi madre y mi abuela ya no usaban y, también un micrófono de madera pintado de dorado, hecho por mi padre. Pero nunca tuve el apoyo de mi casa. Me vestía y actuaba. Creo que sí un niño o niña tiene aptitudes para algo, en su hogar deberían apoyarlo, para que se desarrolle. No fué mi caso". En la misma entrevista, ya consagrada, dijo : "Me dediqué a ser docente, profesora de educación física, maestra jardinera. Ahí tenía un escenario para mí sola, porque todas las escuelas tienen un escenario dónde uno puede organizar miles de cosas para el beneficio del colegio, para los chicos... y los actos eran mi fuerte". Todo cambió cuándo una mañana al leer un aviso en un diario que pedía vocalistas para un grupo musical. Fué a la audición y resultó elegida para la formación de una futura banda de música tropical. Entusiasmada, contó la novedad a su familia, quién recibió la buena nueva con desagrado. Si marido y su madre se oponían tenazmente, pero ella insistió. Más adelante, en un acto escolar, la vió actuar Juan Carlos "Toti" Giménez, quién era compositor y tecladista de Ricky Maravilla (además de ser el hijo de la mejor amiga de su madre, por eso estaba en ese lugar). Allí, Myriam hizo un sketch referido a la música tropical, dónde imitaba a Lía Crucet, Gladys "La bomba tucumana" y Ricky Maravilla. Al finalizar el mismo, "Toti" se presentó y, le dijo que eso que hacía en la escuela, podía hacerlo en un escenario, porque tenía condiciones. Él, debido a sus contactos, la sugiere para sumar voces en un par de canciones del 7° disco del grupo "Las Primas". De ésta forma, ya había "entrado" al ambiente tropical y, comenzó cantando en lugares pequeños y poco concurridos. Como consecuencia de ésto, decidió renunciar a su trabajo de maestra jardinera, tras haber ejercido 2 años, en 1992. Las audiciones y actuaciones la hacían volver de noche, muy tarde a su casa, lo que repercutió negativamente en su matrimonio, que se caía a pedazos. Las discusiones y peleas eran constantes con su marido, quién le recriminaba todo : su forma de vestirse, la hora de llegada, la desatención hacia sus hijos, la renuncia al trabajo, entre otras tantas cosas. Finalmente, se divorciaron tras 10 años de matrimonio, quedándose ella, con los hijos, en el departamento de Villa Devoto y, Raúl, volvió a casa de sus padres. Con el tiempo, hizo una sociedad artística y sentimental con "Toti" Giménez (aunque ésto fué negado por varios de sus músicos), quién la guiaba y encaminaba en sus contratos y grabaciones, debido a sus "contactos", como ya se dijo. Comenzaron a recibirla en las compañías discográficas, dónde ella decía que quería ser cantante de música tropical, pero no encajaba en los estándares de la época, ya que era un ambiente dominado por hombres y las mujeres buscadas eran rubias y voluptuosas. Pero Myriam tenía un don : carisma, acompañada de una cara angelical, una figura delgada y una impecable voz (todo lo contrario a las "otras"). Finalmente, decide lanzarse como solista y, su primer productor, José "Cholo" Olaya, del "Clan Tropical", le sugiere el nombre artístico de "Gilda", basado en su apodo familiar "Shyl". Otras versiones, también aseguran que fué un homenaje al famoso personaje de la actriz Rita Hayworth, del mismo nombre. Comienza a armarse su banda y, Olaya fué a Perú y contrató a Gino Asmat Galindo, para las congas y al "Chino" Wong, como trompetista. Días después, se suma otro peruano, Edwin Manrique, para el bongó. Al final, llegaron Manuel Vázquez, en percusión y, dos trompetistas más (para sumarse a Wong) Daniel de la Cruz y Claudio Cortagerena. Para completar el grupo llegó Raúl Larrosa, debido a que Asmat Galindo se fué al grupo "Kariola". La banda comenzó a tener éxito y "Gilda" edita su 1° disco, en 1992, llamado "De corazón a corazón", por la discográfica Disgal. Al año siguiente, en 1993, sale a la luz el 2° disco,"La única", editada por Clan Music. En 1994, con la misma compañía, estrena "Pasito a pasito... con Gilda". El año 1996, tal vez marca la salida de su mejor trabajo : "Corazón valiente", disco de oro y doble platino, por sus ventas, con el sello Leader Music, dónde se destaca el emblemático tema "No me arrepiento de éste amor". El arte de tapa de ese disco pasó a la historia, ya que el fotógrafo Silvio Fabrykan hizo posar a "Gilda" con un vestido violeta, con una corona de flores en la cabeza, como una princesa tropical en una eterna primavera, mirando al cielo. Sin dudas, un ícono, que se hizo inmortal. Ese año se incorpora al grupo el guitarrista Carlos Toloza. Luego, comenzó a difundirse la idea, entre sus seguidores, que "Gilda" curaba enfermos, con su música o con sólo tocar a la gente. Ésto tuvo su origen en una de sus tantas actuaciones. En una de ellas, al pie del escenario, una nena lloró gran parte del show. "Gilda" se agachó para preguntarle que le pasaba, pero no obtuvo respuesta. Al finalizar la actuación, la niña, junto a su tía, se le acercaron y, la mujer le explicó el motivo del persistente llanto de la menor. Resulta que la madre de la niña se encontraba internada en grave estado, por intento de suicidio y, durante las visitas al hospital, le ponían un grabador en el pecho, dónde sonaba "Baila ésta cumbia", cantado por "Gilda". La mujer se recuperó y la niña estaba convencida que fué "Gilda" quién la curó. La cantante expresó al respecto : "En su inocencia, la criatura creía que yo había curado a su mamá y se había emocionado al escucharme cantar esa canción. Pero lo cómico es que la tía había venido a verme para que le cure la diabetes. Me parecía terrible lo que me estaba pasando". Sus músicos la convencieron para que la tocara, porque se estaban demorando para ir a actuar a otro lugar. "Si el poder de la música puede hacer esas cosas, bienvenida sea la música. Pero fué algo muy extraño, porque nunca me atribuí ni le atribuí a mis canciones algún tipo de poder mágico. Sin embargo, la gente a veces ve que hay algo positivo, puede fluír y de ahí se quiere agarrar", dijo, tratando de dar una explicación a ese fenómeno. Tanta era la popularidad, que fué convocada para cantar en la cárcel y, el éxito fué rotundo. Además de sus discos, shows y notas periodísticas, comenzaron a salir sus video - clips y, al respecto hay una anécdota sobre uno de sus temas más exitosos : "Fuiste". El mismo fué grabado en una casona de Palermo y, "Gilda" no se mostró conforme con el resultado del mismo. Dijo :"En realidad, no contó lo que yo quería que cuente ese video. Porque me mostró como la mala de la película a mí, pero en realidad la canción iba referida a todo lo contrario : al maltrato por parte del otro y al basta de uno. Cuándo uno dice : Bueno, hasta acá llego, no puedo estar con alguien que me maltrata, que me martirice, que no me tenga en cuenta, que me haga esclava de sus caprichos y no me respete. El tema pasaba por ahí. Y, el video, en realidad, vendió todo lo contrario. Vendió que yo era la que me enojaba y yo era la que decía basta. Y al otro lo mostraba débil". Un tiro por elevación a su ex marido, según dijeron en la banda. Todo su empuje y decisión marcaban su rumbo y éxito y... era optimista a ultranza, como ella misma lo dijo, en otra entrevista : "Nunca dejé de ver la vida con optimismo. Quizás lo que más nos marcó en mi casa fué la enfermedad de mi papá, que tuvo una hemiplejía y era muy joven. Por sus problemas de salud, estaba siempre enfermo. Había que salir a trabajar y bancar la casa. Pero no tengo nostalgia de esa época, ni de decir "Ay, pobre de mí". Siempre apunté a poder trabajar y estudiar. A pesar de que era muy tedioso y aburrido, sobre todo en la secundaria, que no tiene pie ni cabeza nada de lo que te enseñan. era un título que en algún momento iba a hacer falta. Lo que más valoro es la salud, porque a mi familia, cuándo yo era chica, le faltó y, había muchas cosas que no se podían hacer. No pasaba solo por la plata. La salud te inhibe a tal punto que nada te gusta, nada te entretiene, nada te hace bien. Fué una etapa que ya pasó. Mi papá falleció. Igual, lo tengo conmigo, porque nunca pude ir al cementerio. Para mí él está acá, conmigo". Trascendió fronteras y, actuó en Bolivia y Perú, de dónde eran oriundos varios de sus músicos. Pero, no todo eran rosas, ya que su cuerpo comenzó a pasarle factura, por el intenso trajín de si carrera. El cansancio corporal le provocaba alergias y, también tenía severos problemas renales y un extraño mal en sus pies : se le llenaban de llagas y sangraba, lo que era un suplicio el dolor en cada actuación, al estar de pie aunque no se notaba, porque lo disimulaba. Después debía cambiarse medias y zapatos, para que no se llene de sangre. El día anterior a su noche fatídica, actuó en el boliche "Metrópoli" de Palermo y, "Toti" Giménez, según el mismo cuenta, la dejó en su casa a las 6 de la mañana. A las 11 debían presentarse en el programa "Siempre Sábado", que se emitía por Canal 2 (hoy América). Allí cantó el tema "Paisaje", de Franco Simone y, luego de ello, la conductora, Sandra Smith, le hizo una entrevista, dónde comentaba que ese fin de semana actuaba en Entre Ríos. Era el sábado 7 de septiembre de 1996 y, partieron en su colectivo hacia esa provincia. Lloviznaba, era un día gris. "Toti" Giménez, recuerda que "Gilda" le dijo a las 16 hs. "Dormí un rato y después tomamos mate". A las 19:15 hs., el colectivo conducido por el chofer Elbio Mazzucco, transportaba a la banda a 70 kms. por hora y... sucedió la tragedia. Ricardo Fuentes, ayudante de sonido y sobreviviente del accidente, venía despierto, mientras el resto dormía y, recuerda : "Yo venía despierto y veo que aparece un camión, una mole amarilla de la nada que se venía encima. Atiné a cubrirme detrás del asiento". En la Ruta Nacional N° 12, a la altura del kilómetro 129, Un camión de la empresa brasileña "Interpress" intentó sobrepasar un camión jaula y, al abrirse para hacerlo, quedó de frente al colectivo. Intentó desviarse, pero el choque frontal fué inevitable, brutal, fatal... Del lado derecho, el micro quedó hecho una masa uniforme de hierros retorcidos hasta la mitad de la carrocería. En el siniestro, también quedaron involucrados un Ford Falcon y un Fiat 147, que venían detrás del colectivo. Fuentes prosigue con el trágico relato : " Toti salió despedido a 30 metros (pero sobrevivió), la hija de "Gilda", Mariel, atrapada detrás de la rueda del camión, sin vida, el chofer destrozado entre los hierros, ya que el impacto dió de lleno allí, "Gilda", sentada, como dormida, con la cabeza entre sus piernas y su hijo Fabrizio gritando desde abajo, pidiendo ayuda a su madre, con las 2 piernas quebradas. En el accidente fallecieron 7 personas : "Gilda", su madre Isabel Scioli, de 50 años, su hija Mariel Magnín, de 11 años, los músicos Raúl Larrosa, Enrique Toloza y Gustavo Babini, además del chofer Elbio Mazzucco. Triste destino el de Babini, bajista que reemplazaba temporalmente a Marcelo Inamorato, quién había perdido su documentación y no podía viajar. Años después, en un reportaje, "Toti" Giménez, comentó que, en principio iban a viajar en auto con "Gilda", porque luego de actuar en Chajarí (adonde se dirgían), querían ir a las aguas termales de la ciudad de . Federación. Pero, luego se sumaron al viaje la hija y la madre de "Gilda", por lo que decidieron ir en el colectivo con la banda. Tal vez la historia hubiera sido otra, quién sabe. Esa noche, nació el mito, se potenció la creencia de su santidad y su poder de curar. Cerca del accidente, con los restos de la carrocería del ómnibus, construyeron un santuario y, al lado, Carlos Maza, hizo un casita, dónde le prenden velas y hay muchos souvenirs. Según Maza, "Gilda" le encomendó la construcción del mismo en un sueño que tuvo. El santuario sufre inundaciones constantes por su cercanía con el río y, también soportó 2 incendios intencionales, aunque siempre se reconstruyó. Días antes de su muerte, "Gilda" grabó una canción que fué tomada como una premonición, señal o destino. La misma se llamó "No es mi despedida" (a la cuál cambió el nombre y algunos párrafos), que decía : "Quisiera no decir adiós, pero debo marcharme, no llores por favor no llores, porque vas a matarme". "Gilda" murió a dos meses de cumplir 35 años, tal vez en el mejor momento de su carrera y, "Toti", que estuvo varios meses internado, sin saber lo que había pasado, dijo : "Nunca pensé que ella podía morir, jamás se me cruzó por la cabeza. Murieron amigos, compañeros, éramos realmente una familia". En la actualidad, muchos creyentes en ella concurren al santuario ubicado a orillas de la ruta, cada 7 de septiembre. Un sabor a injusticia quedó con la condena del chofer brasileño que causó la tragedia, ya que recibió 2 años medio de prisión y la suspensión de registro para conducir en Argentina. Un absurdo, caratulado como homicidio culposo. "Gilda" cumplió su sueño de cantar lo que más le gustaba, aunque le duró 4 años, suficientes para ser considerada la reina de la bailanta. Lo disfrutó y tenía un sueño :"Quiero dignificar la movida tropical, no tenemos lugar en los canales, quiero lograrlo y ser la abanderada de la movida tropical". En el año 2012 se publicó una biografía editada por Editorial Planeta, escrita por el periodista Alejandro Margulis, llamado "Gilda, abanderada de la bailanta". En 2015 se estrenó la obra de teatro "Gilda", escrita y protagonizada por Florencia Berthold y, en 2016, Natalia Oreiro la personificó en el film "Gilda, no me arrepiento de éste amor", dirigida por Lorena Muñoz y, en la que actuaron varios de los músicos de la banda : Dany de la Cruz, Marcelo Inamorato, Edwin Manrique, Otero Jordán, Manuel Vázquez y el hijo del fallecido Raúl Larrosa. Algunas informaciones (que otros desmienten) dicen que en la banquina del accidente, se encontró un cassette, que era el demo, con 6 canciones del futuro disco que iba a salir : "Entre el cielo y la tierra". Consciente de lo duro que sería para ella triunfar en un ambiente dominado por hombres, afirmó :"La vida nos cerró la puerta en la cara y nos demostró que las cosas no son como uno planea, sino como las planea otro que está arriba". Dejó un legado y, una declaración suya lo resume todo : "No me quiero morir con las manos vacías, sino con las manos llenas de cosas, sin valor material, pero guardadas en mi corazón"... sin dudas lo cumplió...
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