LAS HERMANAS MIRABAL, SÌMBOLO DE LUCHA CONTRA LA TIRANÌA...

La historia ha tenido, a lo largo del tiempo, personajes que ejercieron el poder de manera cruel y  sanguinaria, verdaderos dictadores que manejaron a su antojo, con mano dura, una nación. Decidían sobre la destino y, la vida o muerte de las personas, creyéndose omnipotentes e intocables. Violencia, asesinatos, ejecuciones, torturas, todo el cóctel que pueda imaginarse, eran moneda corriente en éstos regímenes manejados por tiranos. Latinoamérica tiene cantidad y variedad de ejemplos de ello (Argentina es un caso emblemático también), pero en ésta ocasión los hechos se desarrollaron en una pequeña isla de Centroamérica : República Dominicana. Protagonistas, las hermanas Mirabal, símbolo de la lucha de las mujeres frente a una dictadura asesina. Desde 1930, gobernaba allí Rafael Leónidas Trujillo, dueño de una infinidad de apodos que catalogaban su personalidad y cargo : "El Jefe", "Generalísimo", "El Chivo" o "Chapita", como le decían sus detractores, por su fanatismo por las medallas. Su culto a la personalidad hacìa que, en el colmo de lo absurdo, èl mismo se autocondecorara. La familia Mirabal estaba compuesta por Enrique, exitoso hombre de negocios, dueño de una extensa granja en el pueblo de Ojo de Agua, en el municipio de Salcedo; su esposa, Mercedes Reyes Camilo y las 4 hijas, las tres mayores con nombres realmente originales : Patria, nacida en 1924, Bélgica (a quién llamaban Dedé), en 1925, Minerva, en 1926 y la menor María Teresa (a la que llamaban "Mate"), en 1935. Eran una familia conocida, acomodada de la región, que gozaba de cierto prestigio. Las niñas fueron enviadas como alumnas internas en el Colegio "Inmaculada Concepción de la Vega", dirigido por las monjas españolas de la Orden Terciarias Franciscanas de Jesús y María y, allí Minerva y María Teresa se destacaron por su inteligencia e interés en el estudio. Con la llegada de Trujillo al poder, la fortuna de los Mirabal decreció de manera considerable y, obviamente estaban en contra del régimen del "Jefe". Finalizada la escuela secundaria, Minerva planteó a su padre el deseo de estudiar leyes, quería ser abogada, pero chocaba con un gran obstáculo : no se les permitía a las mujeres estudiar en las universidades dominicanas. Mientras tanto, frecuentaba la granja de los Mirabal, el joven profesor de derecho Virgilio "Lío" Morales, quién sería el primer novio de Minerva y activista en contra de Trujillo. Sin embargo, luego de aparecer en los diarios como líder de protestas estudiantiles y docentes, Enrique Mirabal prohibió a su hija volver a verlo. No hizo falta que se cumpliera ello, pues "Lío" debió cruzar la frontera, ya que lo buscaban para matarlo. Dueño del poder absoluto, Trujillo organizó una fiesta en su palacio e invitó a muchas personalidades y, envió a su segundo a "exigir" la presencia de los Mirabal en el evento. El "Generalísimo" estaba obsesionado con Minerva (a quién conocía de una visita al colegio de monjas) y, al llegar a la fiesta, la sentó junto a él en su mesa, mientras que a los Mirabal los sentaron en otra. En un momento, "Dedé" mira a su hermana desde la otra mesa y sonríe (había que mostrarse contentas) y, al levantar la copa para beber, Minerva vé como "Dedé", meneando la cabeza, le sugiere que no tome. Trujillo saca a Minerva a bailar un bolero y, allí ella le cuenta su deseo de ser abogada y, ante la negativa de él, le dice que, con una orden suya, eso cambiaría. Trujillo la aprieta contra sí, ella lo empuja para que afloje la presión. La acción se repite por lo menos tres veces, hasta que lo vuelve a sacar con un empujón más fuerte. "El Jefe", sorprendido, le pregunta qué sucede. "Sus medallas me lastiman", fué la seca respuesta. La mirada del militar es fulminante y, sin quitar la vista de ella, se saca la banda con las medallas y se la entrega a un asistente. "¿Hay alguna otra cosa de mi vestimenta que le moleste, para poder sacármela ?" respondió en tono burlón y, vuelve a apretarla para tocar sus nalgas y, Minerva responde con una ejemplar cachetada. El silencio y la quietud invaden el lugar, todas las miradas están enfocadas en ellos dos. Rápido de reflejos, don Enrique se acerca y pide amablemente llevarse a su hija. Lo consigue, pero éste acto resultaría caro posteriormente. Días después, el general Peña, enviado por Trujillo lo va a buscar a su granja. Será encarcelado y torturado, como hacía con todos los opositores a su régimen. Minerva y su madre van a pedir por la libertad de Enrique. Trujillo accede y le promete dejarla estudiar derecho (como ella le habìa pedido en el baile). Sería una "venganza" que, con el tiempo "El Jefe" se cobraría. Las torturas habían hecho mella en la salud de Enrique, que muriò poco tiempo después. Finalmente, Minerva consigue entrar a la Universidad y termina sus estudios, pero en el acto de egreso, dónde Trujillo entregaba los diplomas, éste no se lo diò y, sin filtro le expresó : "Dije que estudiarías derecho, pero no que ejercerías" y, tiró el diploma. Fué la gota que colmó el vaso para Minerva. Leyendo un periódico en una biblioteca, se entera de la muerte de su ex novio "Lío", asesinado por los hombres de Trujillo (estaba su rostro ensangrentado en primera plana, junto a otros, con un título que rezaba "! Traidores" ¡ y, allí conoce a Manolo Tavarez, amigo de "Lìo", quién la introduce en el grupo opositor que lidera : "Agrupación 14 de Junio", siendo su nombre de guerra, "Mariposa". Comienzan una campaña contra el dictador, haciendo afiches con los nombres de los opositores secuestrados y, la casa que alquila Minerva, es el cuartel de operaciones. Por sorpresa aparece su hermana menor María Teresa a visitarla y, termina uniéndose a la causa, a pesar de la negativa de Minerva. Ambas terminan casándose con compañeros de lucha (Minerva con Manolo y "Mate" con "Palomino") y, Patria y "Dedé", que aún permanecían en la granja, también se habían casado y tenido hijos. Minerva tuvo a Minou y Manolito, pero no podía criarlos en el fragor de la lucha revolucionaria y, los dejó al cuidado de "Dedé" en la casa familiar. Un día, mientras cargaban pertrechos en un camión, en plena selva, fueron sorprendidos por el S.I.M. (Servicio de Inteligencia Militar), pero lograron escapar y, se refugiaron en la casa que Patria compartía con su esposo e hijos. Allí escondieron las armas y, a pesar de la negativa de su esposo, Patria se sumó a la causa. Ya las "Mariposas" eran tres y... hermanas. Días más tarde, mientras almorzaban, una partida del S.I.M., irrumpió en la casa y se llevó a Minerva, María Teresa, Manolo, "Palomino" y al esposo de Patria, para encarcelarlos. El 18 de mayo de 1960, un tribunal militar los juzgó y condenó a 3 años de prisión por atentar contra la seguridad del Estado. Allí, en cárceles separadas, por supuesto, fueron violadas y torturadas. Más adelante, el 9  de agosto, de extraña forma, las hermanas Mirabal fueron liberadas, no así sus esposos, pero no se trató de un acto humanitario, pues la estrategia de Trujillo era demostrar "generosidad" por un lado y, por el otro, le daba la libertad a sus opositores, para seguirlos hostilizando, como el caso de ellas. El dictador tenìa decidido terminar con las Mirabal y urdiò un plan macabro. Para ello, decidiò trasladar a los esposos de las hermanas desde la prisiòn de La Victoria a la càrcel de Salcedo. La idea era que, por la cercanìa de èsta penitenciarìa con Ojo de Agua (dònde vivìan la Mirabal), las esposas no tenìan que hacer un viaje tan extenso para verlos. Como se dijo antes, el S.I.M. estuvo a cargo del "operativo" para eliminar a las Mirabal. En èste grupo militar, fuè designado al mando el capitàn de corbeta de la Marina de Guerra, Mayor Càndido Torres Tejada que, a su vez subdelegò la misiòn al jefe del S.I.M. zona norte, Teniente Vìctor Alcino Peña Rivera. La orden era elocuente y escalofriante y, el escrito decìa : "Vengo de parte del Ministro de las Fuerzas Armadas, General Romàn, para que dispongas el traslado a Puente Plata de los esposos de las hermanas Mirabal. La justificaciòn del traslado serà el descubrimiento de armas clandestinas dirigidas al movimiento que ellos encabezan. La idea es que ellos nos ayuden a determinar si las personas apresadas las pueden identificar como miembros del movimiento. Una vez terminado èsto, les puedes decir que seràn regresados a Salcedo de nuevo. Una vez trasladados, les prepararàs una emboscada en la carretera a las hermanas Mirabal, deben morir y, se simularà un accidente automovilìstico. Ese es el deseo de El Jefe". Al dìa siguiente, el cabo de la Policìa Nacional, Ciriaco de la Rosa, llegò para cumplir la orden y, pidiò 4 agentes y un vehìculo, para conformar el escuadròn de acciòn. Le asignaron a Alfonso Cruz Valerio, Emilio Estrada Malleta, Nèstor Antonio Pèrez Terrero y Ramòn Emilio Rojas Lora. Los rumores corrìan acerca de la suerte que les esperaba a los opositores. En una visita que Minerva le hizo a su esposo Manolo, èste le contò que diariamente se llevaban hombres del presidio y... no volvìan. Manolo pidiò a su mujer que se cuidara y ella, con las convicciones que tenìa, respondiò : "Si me matan, sacarè los brazos de la tumba y serè màs fuerte". El plan estaba en marcha y, el 18 de noviembre de 1960, el comando no cumpliò la orden, alegando que en el auto de las Mirabal venìan niños. La misma explicaciòn se argumentò el 22 de noviembre. Finalmente, el 25 de noviembre, partieron en un jeep con cabina, Patria, Minerva y Marìa Teresa, junto al chofer Rufino de la Cruz. Luego de despedirse de sus maridos, las 3 hermanas y el chofer partieron a Salcedo. Al llegar al puente Marapica, el jeep fuè detenido por un vehìculo atravesado en la carretera y varios hombres armados. Hay 2 versiones sobre el itinerario de la ejecuciòn, pero no de la forma. Una dice que las bajaron a punta de pistola y las subieron al asiento trasero del auto, manejado por uno de los emboscadores. Los otros 3 y el chofer partieron en el jeep. Llegaron a una casa, en el paraje La Cumbre, dònde los esperaba el teniente Peña Rivera. En ese lugar, las ahorcaron y apalearon hasta matarlas y, las arrojaron al vacìo en el jeep. La otra versiòn, màs aceptada, dice que, al detenerlas en la carretera, las llevaron a un cañaveral cercano y allì mismo las ejecutaron, con feroces golpes dados con palos. Subieron los cadàveres al jeep y, al anochecer, tiraron el vehìculo por un barranco, con los 4 cadàveres adentro (tambièn mataron al chofer), simulando un accidente automovilìstico. La noticia apareciò en la primera plana de los periòdicos, con el simple tìtulo de "Mueren 3 hermanas en un accidente de trànsito". Los maridos se enteraron en la càrcel de la muerte de sus esposas, ya que les acercaron el diario. Ellos, en su interior, no creìan en eso. Sabìan que habìan sido asesinadas por orden de Trujillo. "El Jefe" creyò que eliminando a las Mirabal, cortaba la cabeza del mal. Nada màs lejos de la realidad, el tiro le saliò por la culata, porque el asesinato de las 3 hermanas calò hondo en la sociedad dominicana y, Trujillo sumò màs opositores y hubo repudio y descontento general en el paìs. Tal fuè la inestabilidad que "El Jefe" terminò asesinado a balazos, el 30 de mayo de 1961 en una carretera, junto a su chofer, cuàndo iba a visitar una de sus jòvenes amantes. El hecho se lo atribuyò la oposiciòn al règimen trujillista. En junio de 1962 se llevò a cabo el juicio sobre el asesinato de las hermanas y, en el banquillo de los acusados estaban : Ciriaco de la Rosa, Alfonso Cruz Valerio, Emilio Estrada Malleta, Ramòn Rojas Lora, Nèstor Pèrez y, en calidad de còmplices : Sandito Almonte, Càndido Torres Tejada, el teniente Vìctor Peña Rivera y 4 participantes màs. El juicio fuè presidido por el presidente del tribunal, Osvaldo Soto, con el fiscal Rafael Valera Benìtez como acusador. La defensa de los acusados la realizò Hèctor Baròn Giaco. La pena impuesta fuè de 30 años de prisiòn para todos, excepto para Ciriaco de la Rosa que, increìblemente, recibiò 20 años de condena por colaborar con la aclaraciòn del crimen...! Un absurdo, teniendo en cuenta que fuè uno de los responsables directos y... solo dijo la verdad de lo que pasò (estaba bajo juramento, como cualquier acusado). En su alocuciòn dijo : "Despuès de apresarlas, las condujimos al sitio escogido, dònde ordenè a Rojas Lora que cogiera palos y se llevara a una de las muchachas. Cumpliò la orden en el acto y se llevò a una de ellas, la de las trenzas largas (Marìa Teresa), Alfonso Cruz Valerio eligiò a la màs alta (Minerva), yo elegì a la màs bajita y gordita (Patria) y Malleta al chofer De La Cruz. Ordenè a cada uno que se internara en el cañaveral a orillas de la carretera, separadas todas , para que las vìctimas no presenciaran la ejecuciòn de cada una de ellas. Ordenè a Paz Terrero que permaneciera en la carretera a ver si se acercaba algùn vehìculo o alguien que pudiera enterarse del caso. Yo no quiero engañar a la justicia ni al pueblo. Tratè de evitar el desastre, pero no pude, porque de lo contrario, nos hubieran liquidado a todos". Èsta versiòn, que como se dijo, era la màs aceptada, fuè desmentida, porque se descubriò que el crimen fuè en la casa de La Cumbre, porque Rivera Peña querìa ver los cadàveres  con sus propios ojos, antes de ordenar tirarlos por el precipicio, ya que debìa elevar un informe al respecto a Trujillo. Pero sòlo estuvieron 2 años presos y, aprovechando un levantamiento militar en 1964, los insurgentes les abrieron las puertas de la Fortaleza Lezama (dònde estaban alojados) y huyeron. Gracias a pasaportes falsos, obtenidos por los trujillistas que quedaban, salieron del paìs, para no volver. Impunidad absoluta. Las hermanas Mirabal estàn sepultadas en su tierra natal, Ojo de Agua y el municipio de Salcedo ahora se llama Hermanas Mirabal. Su hogar es ahora la "Casa Museo Hermanas Mirabal", que està abierto al pùblico, con bibiloteca, librerìa y tienda de recuerdos. Pueden encontrarse pertenencias, ropa y sus habitaciones tal como quedaron antes de sus muertes. Todo èsto lo dirigiò Bèlgica Adela "Dedè" Mirabal, la ùnica sobreviviente de las hermanas, que no participò en polìtica ni revoluciones, pero se encargò de preservar la memoria y buen nombre de sus hermanas. Tambièn estàn allì los restos del marido de Minerva, Manuel "Manolo" Tavarez Justo. "Dedè" escribiò el libro biogràfico"Vivas en el jardìn" el 25 de agosto de 2009. Falleciò el 1 de febrero de 2014. En honor a èstas màrtires, al realizarse en 1981, el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, en Bogotà (Colombia), cada 25 de noviembre, dìa de sus muertes, se instituyò el Dìa Internacional de la Eliminaciòn de la Violencia Contra la Mujer. Èsto fuè aprobado por la asamblea general de la ONU en 1999 y promulgada el 7 de febrero del 2000. Sus descendientes siguieron sus pasos en polìtica, ya que un hijo de "Dedè", el psiquiatra Jaime David Fernàndez Mirabal, fuè vicepresidente del mandatario Leonel Fernàndez, en el perìodo 1996-2000 y, la hija de Minerva, Minou Tavarez Mirabal, fuè diputada por el Distrito Nacional y candidata a presidente en 2016 por la A.P.O. (Alianza por la Democracia). Uno de las obras màs logradas de Mario Vargas Llosa es "La fiesta del chivo", dònde describe el cìnico y dèspota gobierno de Trujillo, a quièn apodaban asì por su supuesto vigor sexual. La escritora dominicana Julia Àlvarez, escribiò el libro "En el tiempo de las mariposas", que cuenta el martirio de las hermanas. Luego, fuè llevada al cine por el director Mariano Barroso. El film, muy recomendable, llamado igual que el libro, cuenta con una sòlida actuaciòn de Salma Hayek (como Minerva), un muy logrado Rafael Trujillo, interpretado por Edward James Olmos. En el papel de Marìa Teresa, actùa Mìa Maestro y, Demiàn Bichir (como Manolo) y el cantante Marc Anthony (como Lìo). Las hermanas Mirabal pagaron con su vida la oposiciòn al règimen de Trujillo, uno de los màs sanguinarios que se recuerden en Amèrica Latina y, sus asesinatos, lejos de borrarlas del mapa, las inmortalizò para siempre, como sìmbolo de lucha. Bien lo resume la citada escritora Àlvarez, sobre el crimen de las Mirabal : "Le pusieron un rostro humano a la tragedia generada por un règimen violento que no aceptaba la disidencia y que llevaba 3 dècadas de asesinatos en el paìs". Muy jòvenes perdieron la vida, Patria a los 36 años, Minerva con 34 y Marìa Teresa, de sòlo 25. Hoy, Repùblica Dominicana es una democracia estable y, gran parte de ese logro, se lo deben a las Hermanas Mirabal.

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