"MACACHA" GÜEMES, LIGADA A SU HERMANO HASTA EL FINAL
Quién tiene un hermano o hermana con muy pocos años de diferencia, sabe que tuvo (en su infancia y adolescencia) un compinche de andanzas, secretos, fantasías y sueños que compartían y comparten (o no). En la generalidad ocurre ello por una cuestión de genética y afinidad, aunque seguro hay excepciones. Uno de los máximos héroes de nuestra independencia, Martín Miguel de Güemes, tuvo en una de sus hermanas a alguien que en toda su existencia fué su mejor amiga en la infancia y su más estrecha colaboradora en la adultez. María Magdalena Dámasa Güemes, alias "Macacha" (como apodaban a todas las Magdalenas) fué un pilar importante y efectivo para que el caudillo salteño pudiera cumplir sus tareas de gobierno. "Macacha" nació en Salta el 11 de diciembre de 1787, hija de Gabriel de Güemes Montero, quién era tesorero real de la corona española, y de Magdalena Goyechea, descendiente de los conquistadores españoles. El matrimonio tuvo 8 hijos, siendo "Macacha" la sexta en orden y primera mujer. Con semejantes pergaminos y apellidos anteriores, los Güemes eran una familia acomodada y bien posicionada en la sociedad. Dos años menor que Martín Miguel, "Macacha" recibió instrucción de su propio padre, aprendiendo a leer a los 5 años y, además estudió piano y flauta, como se estilaba educar a las "niñas bien" de la época. En la estancia que la familia tenía, Martín y "Macacha" aprendieron a cabalgar y compartían muchas salidas y secretos. En octubre de 1803, un par de meses antes de cumplir 16 años, se casó con Román Tejada Sánchez, también de una tradicional familia, con quién tuvo a su hija Eulogia. Su hermano se dedicó a la carrera militar a los 14 años y su marido hizo lo mismo (al casarse era Capitán del Regimiento de Patricios de Salta). Un hecho que muestra el carácter y convicciones de "Macacha" sucedió cuándo su marido (en castigo por ofender a un compañero, el sargento 1° José Luis Pacheco, delante de otros oficiales), fué confinado al Regimiento de Famatina (La Rioja). Ella consideró exagerado el castigo (además de que el otro protagonista "zafó") y protestó por nota y personalmente su desacuerdo con la medida tomada, por injusta. Tanta fué la insistencia que logró que la condena cesara y su marido volviera a Salta. Al producirse la Revolución de Mayo, los Güemes adhirieron a la causa independentista, por ello Martín fué enviado por la Primera Junta al frente de la partida de observación en la Quebrada de Humahuaca para preparar el terreno para el Ejército Auxiliar del Norte (a cargo de Castelli primero y Belgrano después) que partía desde Buenos Aires para pelear con los realistas. Consciente de ello, Güemes organizó un ejército de gauchos, llamados "Los Infernales", quiénes defendieron la frontera de Salta y Jujuy, frenando los ataques realistas. Había nacido la denominada "Guerra Gaucha". Sin embargo, estaba enfrentado con el gobernador unitario de Salta, Nicolás Severo de Isasmendi. "Macacha" apoyó a su hermano, transformando su casa en un taller para la confección de uniformes para los gauchos. También cuándo los realistas quisieron sitiar Salta, armó una red de espionaje, compuesta por mendigos, lavanderas y vendedores callejeros, entre otros, quiénes recolectaban información en las calles y se las comunicaban a los gauchos. Uno de los métodos más ingeniosos fué la realización de un hueco en el tronco de un árbol añoso ubicado en el Río Arias, dónde se ocultaban los mensajes. Muchas veces la propia "Macacha" los llevaba escondidos debajo de su pollera y, también cabalgaba (incluso estando embarazada) hacia el campamento de su hermano cuándo era un comunicado urgente o de emergencia. La tarea de Güemes repeliendo a los realistas, que no podían pasar el bastión salteño, fué fundamental ya que no podían sumar refuerzos desde allí. En 1815, los realistas, luego de las victorias de Vilcapugio y Ayohuma sobre Belgrano, marcharon decididamente a entrar a territorio patrio por Salta. Ante ésto, el General José Rondeau (que había reemplazado a Belgrano) ordenó avanzar hacia el Alto Perú, pero Güemes opinaba que había que esperarlos (siguiendo directivas de San Martín), en posición defensiva, ya que de esa forma con sus métodos y conocimiento del terreno, habían tenido éxito. Por ello Rondeau, reemplazó a Güemes en el mando por el General Martín Rodríguez. Sin embargo, en un pequeño combate con los realistas, Rodríguez cae prisionero de los españoles. El oficial Mariano Necochea logra huir y lleva la noticia al campamento patriota. Rodríguez, en tanto, engaña al general español De La Pezuela diciéndole que fusionará ambos ejércitos para invadir Salta. Lo dejan libre a cambio de otros dos militares realistas y regresa. Rondeau nombra, en reemplazo de Rodríguez, al comandante Fernández de la Cruz y avanza sobre los realistas (que estaban descuidados por el "engaño"), con Güemes como segundo (a cargo de sus gauchos). La victoria patriota es rotunda (no tuvo ninguna baja) el 14 de abril de 1815 en el Combate de Puesto del Marqués, con una actuación determinante de los gauchos, por su bravura y conocimiento geográfico. Los realistas debieron replegarse más al norte, pero no todas eran rosas, ya que Güemes no era de la estima de Rondeau, porque no compartía sus métodos de lucha y, tal vez lo que más lo inquietaba, veía en el salteño una amenaza para su liderazgo (ya que tenía la venia de San Martín). Rondeau regresa a Buenos Aires y Güemes a Salta dónde, en el camino, al pasar por Jujuy, se apropia de 600 fusiles que los realistas habían abandonado y que le venían de maravilla para rearmarse y reforzarse. Rondeau puso "el grito en el cielo" al considerar que se trataba de una insubordinación (además era Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata) y lo tildó de "traidor". El 18 de mayo, Güemes es nombrado gobernador de Salta y se negó a devolver el armamento. Al poco tiempo, Rondeau se dirige a Salta, con un refuerzo de 2000 soldados para el Ejército Auxiliar, pero Güemes avisa que no dejaría pasar a nadie hasta asegurarse que no lo atacarían. El combate entre Güemes y Rondeau era inminente y, allí es dónde aflora la capacidad y habilidad negociadora de "Macacha" que, a pesar de que una de las partes en conflicto era su propio hermano, vió más allá y pensó en el futuro de la Patria. Fué así que hizo de mediadora entre ambas partes, entrevistando a los dos por separado, haciendo entrar en razones a su impetuoso hermano y bajando un poco "los humos" de Rondeau. Resultado : logró un pacto de no agresión, haciéndoles firmar el "Pacto de los Cerrillos", el 22 de marzo de 1816, acuerdo de trascendental importancia para la futura independencia nacional. Entre sus principales puntos, el pacto aseguraba la continuidad del ejército de gauchos de Güemes en la frontera ("Los Infernales" repelieron 9 invasiones españolas), el gobierno salteño se comprometía a auxiliar las tropas que mandase Buenos Aires para el Ejército Auxiliar del Norte y, quizás, la más importante : proteger a Tucumán de la invasión realista (estaba a sólo 500 kms. de la frontera) ya que el 24 de marzo (2 días después) comenzaba a sesionar en forma segura el Congreso de Tucumán, que declararía la independencia. Tan importante y trascendente fué el hecho que, San Martín le contó en una carta que le escribió a Tomás Godoy Cruz (congresal por Mendoza) : " Más que mil victorias he celebrado la mil veces feliz unión de Güemes con Rondeau". Palabra más que autorizada para opinar. También "Macacha" fué determinante en la vida íntima de su hermano, ya que al no prosperar la relación de éste con su amiga Manuela Saravia (no le gustaban los militares), le presentó a la joven María del Carmen Puch y Velarde, rubia de ojos azules de 18 años, cuyo padre le proveía de caballos. La tarea de "celestina" tuvo éxito y se casaron el 15 de julio de 1815 y, fruto de ese matrimonio nacieron Martín, Luis e Ignacio. Cuándo Güemes volvió a la frontera a combatir, "Macacha" literalmente "condujo" el gobierno de su hermano, encargándose de todo lo administrativo, bélico y político. La oligarquía salteña no simpatizaba con los Güemes, que a pesar de ser integrantes de una familia patricia, se rodearon y confraternizaron con los indígenas, sirvientes y mestizos, además de poseer un ejército de gauchos. Así, se armaban constantemente conspiraciones para derrocar al caudillo salteño. Se formó un partido político opositor llamado "Patria Nueva", pero, rápida de reflejos, "Macacha", ayudada por José Ignacio Gorriti, creó en contraposición a aquel, el partido "Patria Vieja", cuyo fin era sostener el gobierno de Güemes... y lo logró, desarmando todas las operaciones en su contra. El 7 de junio 1821, sucede un hecho que cambiaría la vida de todos. Güemes siempre era intensamente buscado por los realistas y, ese día enviaron una partida, al mando del coronel José María Valdés, que bloqueó las calles aledañas de la casa de "Macacha" (dónde se encontraba Güemes) para capturarlo. Uno de los guardias es abatido y, el ruido de los disparos alertó al caudillo que, con una pequeña escolta partió raudamente de la casa de su hermana. Pudo sortear el primer piquete a punta de sable y coraje, pero al pasar por el segundo piquete, recibió un disparo en la cadera derecha, cuya bala terminó alojándose en la ingle. Escaparon a La Rioja, llegando a Chamical, dónde Güemes agonizó 10 días y murió el 17 de junio de 1821. Luego de ello, asumió el poder el opositor José Antonio Fernández Cornejo, quién encarceló a "Macacha", su madre y otros opositores. Ante la afrenta, los gauchos se sublevaron, realizando saqueos y atentados, pidiendo por la liberación de ellos. Ese hecho, ocurrido el 22 de septiembre de 1821, fué conocido como "La Revolución de las Mujeres", cuyo resultado fué la puesta en libertad de los detenidos, el derrocamiento del gobernador y su reemplazo por José Ignacio Gorriti. Sin embargo, leales a Güemes y opositores se alternaban en el poder (en 1824, "Macacha" participó en el levantamiento contra el gobernador opositor Álvarez de Arenales, quién pretendía perpetuarse en el cargo). En 1834, con los unitarios en el poder, volvió a levantarse nuevamente contra su su antiguo carcelero, el gobernador Fernández Cornejo. Luego, se retiraría de la política para dedicarse al cuidado de su nieto, Virgilio Mariano Tedín. Falleció el 7 de junio de 1866, a los 79 años. Sus cenizas se encuentran en el mausoleo familiar ubicado en el Cementerio Santa Cruz, en Salta. En 2014, por iniciativa del intendente de la ciudad de Salta, Miguel Isa, quisieron llevar sus cenizas al Panteón de las Glorias del Norte, en la Catedral de Salta, dónde están los restos de su hermano, pero la gestión no tuvo éxito. Al cumplirse 200 años de la firma del "Pacto de Cerrillos", el gobernador salteño Juan Urtubey, declaró por decreto provincial a "Macacha" Güemes como la "Primera Mediadora de Salta". En Puerto Madero, Buenos Aires, existe el Boulevard "Macacha" Güemes, en honor a ella (como se dijo muchas veces aquí, las calles en ese barrio tienen nombre de mujeres). En 1971, se filmó la película "Güemes, la tierra en armas", dirigida por Leopoldo Torre Nilsson y con Alfredo Alcón en el papel del caudillo y Norma Aleandro como su hermana. Magdalena "Macacha" Güemes, a pesar de su posición, siempre tuvo un trato amable y cordial con los subordinados de la estancia de su padre y con los paisanos que ayudaron a su hermano en la gesta libertadora. Por eso la llamaban "La madre del pobrerío". Sus acciones fueren relevantes en la historia nacional y, como designio del destino, murió un 7 de junio, la misma fecha que, 45 años atrás, fuera herido mortalmente su hermano. Cómo para dejar en claro, que "Macacha" colaboró siempre con él y que, como compinches que fueron, coincidió en su partida con la del infortunio de su hermano. Se la recuerda como la hermana de... pero su dejó una huella trascendente para la Patria.
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