PERITO MORENO, SERVIDOR DE LA PATRIA

Pocas personas son capaces de desprenderse de sus bienes para el bien común o servir a su país sin ningún tipo de reparos ni condiciones, sólo los guía el deseo de ser útiles y contribuir en lo que se pueda al bienestar social y patrio. El altruísmo se define como la tendencia a procurar el bien de las personas de manera desinteresada, incluso a costa del interés propio. Ésta virtud, además de otras, sin lugar a dudas tenía nuestro protagonista de hoy : Francisco Pascasio Moreno, a quién uno de sus oficios le "devoró" el nombre de pila, para que en nuestro país se lo recuerde como el Perito Moreno. Nació el 31 de mayo de 1852 en Buenos Aires, hijo de Francisco Facundo Moreno Pisillac, quién estuvo exiliado en Uruguay durante el gobierno de Rosas, y de Máxima Juana Thwaites Rubio, hija del oficial británico Joshua Thwaites Gibson, prisionero en las Invasiones Inglesas de 1807. Al ser liberado, se quedó en el país y se casó con quién sería la abuela materna de nuestro protagonista. Era el segundo de 5 hermanos, siendo las 2 únicas mujeres la mayor y la menor. En 1863 ingresó al colegio San José, a cargo de los Padres del Sagrado Corazón de Jesús de Betthorram (conocidos como los Padres Bayonenses). Curioso y deseoso de aprender, recolectaba piezas llamativas que encontraba. Dicen que ese hábito lo adquirió de su abuela paterna, viajera incansable y aventurera (aunque no llegó a conocerla), que se trasladaba en carreta visitando a todos sus parientes diseminados por el país y que, durante el viaje, toda rareza que encontraba, la recogía y coleccionaba en su casa. Luego, con eso, hacía pequeñas exposiciones para sus amigos. Tal vez allí estaría un indicio de lo que sería, pero un pequeño hecho lo convenció de que la geología y la paleontología serían su vocación (aunque a esa edad no tenía idea que se llamaran así). Resulta que su casa tenía un friso de mármol rojo, veteado, con figuras incrustadas. Eso le llamaba la atención y, se quedaba largo rato mirando sin saber que era, hasta que un día le dijeron que eran caracoles fósiles incrustados. Ya sabía lo que haría de su vida. Con 12 años, tenía una importante colección de fósiles que guardaba y, como su pieza ya quedaba chica, su padre le cedió el mirador de la casa (una especie de balcón de grandes dimensiones) dónde, junto a sus hermanos, instaló el "Museo Moreno", con piezas de su colección, que la gente visitaba con frecuencia. Incluso, el director del museo local le pidió prestadas algunas piezas para exhibirlas en el museo de la ciudad. En 1866 ingresa al Colegio de la Catedral del Norte. A los 19 años, en 1871, sufre un duro golpe, ya que por la epidemia de fiebre amarilla que azotó Buenos Aires, fallece su madre. Por ello, se mudan a la Estancia "Vitel", cerca de la laguna de Chascomús. En ese lugar pudo recolectar infinidad de fósiles, que allí abundaban, inclusive un caparazón de gliptodonte (pieza que ningún museo tenía). Su familia gozaba de buena posición económica y, por ello su padre se dió el lujo de regalarle un edificio de 200 m2 para guardar su colección. Al año siguiente, con 21 años, publica sus primeros estudios sobre el tema en París, siendo muy elogiados. Por ello, es nombrado Miembro de la Academia de Ciencias Exactas de Córdoba. Otro hecho también marcaría su destino : su amigo, el Coronel Luis Jorge Fontana, estando en la Conquista del Desierto, sabiendo de su inclinación por los restos arqueológicos, le envía varios objetos antropológicos y fósiles hallados en el Valle del Río Negro. Moreno queda maravillado por la calidad de los mismos y, a partir de allí nace su conexión eterna con la Patagonia, en ese entonces tierra inexplorada y sin soberanía nacional. Fué así que, en 1874, a los 22 años, realiza su primer viaje a la Patagonia, interesado por aprender la geología, la historia natural, la flora y fauna de la región. Comenzó por Carmen de Patagones (Buenos Aires), en el límite con la región y recolectó 60 cráneos, más de 1000 puntas de flechas y lanzas y sílices tallados. Los cráneos encontrados dieron lugar a nuevos estudios antropológicos, que se publicaron en París nuevamente, y despertaron el interés de estudiar razas indígenas de América del Sur. Ante el éxito y repercusión de su viaje, a pesar d su corta edad pero indudable capacidad, en julio de 1874, el Gobierno nacional (Sarmiento era presidente y Carlos Tejedor, canciller), le  encomendó una expedición de exploración por dos motivos : consolidar la soberanía argentina en esa región y recabar datos para el avance de la ciencia. Se embarcó en el bergantín "Rosales" y, su misión y destino era investigar las inmediaciones de la Bahía Santa Cruz, ya que había información de que colonos chilenos se habían establecido ahí "de prepo". El gobierno sabía de antemano las pretensiones chilenas de quedarse con la Patagonia. Cinco meses estuvo allí (era más extensa la misión, pero regresaron por falta de fondos), recolectando valiosa información de la zona y de los habitantes originarios del lugar. Luego, se fué a Entre Ríos a comparar la formación terciaria del suelo de la Patagonia con las de las Barrancas del Paraná. Ya era una celebridad respetada y palabra autorizada en el tema y, en 1875 el Gobierno de Buenos Aires y la Sociedad Científica Argentina, le otorgaron $ 50.000 ($ 25.000 cada una) para seguir explorando la Patagonia. En ésta ocasión exploró las playas de Pehuén-Co, a 100 kms. al sur de Bahía Blanca y estudió los yacimientos fósiles del lugar. Luego, se trasladó en sentido contrario, quería llegar a Chile, cruzando los Andes y se topó con el cacique Sayhueque, a quién le pidió ayuda y permiso para cruzar. El jefe se negó, por recomendación del consejo tribal de ancianos, pues había descontento con el gobierno nacional, que se había demorado en mandar raciones de comida que había prometido, a cambio del proceso de paz de los araucanos. Por ello, siguió más al sur y llegó al Lago Nahuel Huapi, siendo el primer hombre blanco en llegar ahí, por lo que izó la bandera. En el extenso peregrinar, se contactó con un montón de tribus indígenas y, allí tomó conciencia del injusto despojo territorial que durante años sufrieron éstos. Decidió mediar con el gobierno para que le dieran tierras a esas tribus y que hicieran escuelas para ellos. Su palabra tenía poder y lo logró. Sus otras preocupaciones era la inmensidad de tierras existentes, cuyos dueños (unos pocos) las habían conseguido a precios irrisorios, la lenta extinción de esas tribus y la desidia del gobierno por esa región, que era deseada por otra nación.  Además, quiénes debían discutir la soberanía, no conocían la zona. Al ,asumir el nuevo presidente, Nicolás Avellaneda, en 1874, Moreno le comenta a éste la necesidad de poner cartas en el asunto en esa región, antes que sea tarde. Convencido el mandamás, lo envía a relevar la cartografía y topografía de la zona. En 1876, en la goleta "Santa Cruz", fué al Río Chubut, dónde recolectó muchos fósiles marinos, luego volvió a la naciente del río y descubrió el lago dónde se originaba el mismo y lo bautizó Lago Argentino. Al año siguiente, descubre otro lago, bautizándolo San Martín, el lago Viedma y al actual cerro Chaltén (al que confundió con un volcán) y lo llamó Fitz Roy. Cuando vuelve dona todos los objetos encontrados al Museo Arqueológico y Antropológico de Buenos Aires (alrededor de 15.000 piezas óseas y objetos). Ante tamaña donación, el museo quedó chico y se trasladó a La Plata, a un edificio más grande, construído para tal fin (se inauguraría recién en 1885 y allí donó toda su colección personal y 2000 libros), siendo su primer director. En la actualidad el Museo de La Plata goza de fama mundial, por la calidad de los objetos que exhibe. En 1878, la Universidad Nacional de Córdoba lo nombra Doctor Honoris Causa. Mientras tanto, la Conquista del Desierto está en marcha y el gobierno lo nombra jefe de expedición, para determinar los límites con Chile. Acepta, pero con la condición de que los objetos encontrados en la expedición, vayan al museo que él dirige. En la misión, llega nuevamente al Nahuel Huapi y, comenzó a rondar por su cabeza la idea de una reserva o parque natural. En ese interín, descubre un pequeño lago, al que llama Gutiérrez, en honor a un antiguo maestro suyo. Sin embargo, no todo fué color de rosas, pues estaban en territorio mapuche y fueron capturados por éstos. Sabidos de la belicosidad de ésta tribu y, ante el riesgo de perder la vida, a la noche se escaparon en balsa y, sobrevivieron un par de días comiendo raíces de junco, hasta que los encontró el ejército. Gracias a las expediciones de Moreno se cambió el concepto de "tierra maldita" puesto por Darwin , que había estado años atrás, pero no se había internado tanto para conocerla. Se había quedado con su adversidad, en cambio el Perito descubrió la fertilidad y belleza de esos parajes inexplorados y, nuestro país toma efectiva posesión de esas tierras de su geografía que eran apetecidas por chilenos y terratenientes europeos. A la vuelta del último viaje comenzó a quebrantarse su salud (le diagnosticaron ataxia locomotora incipiente y anemia cerebral). En 1883, por la brillantez de sus investigaciones, la Sociedad Geográfica de Francia le otorga su medalla de oro. A los 33 años, en 1885, se casa con Ana María Varela (nieta del poeta, educador y político Florencio Varela), con quién tuvo 7 hijos, aunque la desgracia se ensañó con ellos, ya que el mayor, Rufino, muere al nacer. Luego vinieron Francisco, Juana María y Eduardo, pero el siguiente, Mariano, falleció a los 2 años. Por último llegaron Florencio y el pequeño José, muerto a los 6 meses. En el colmo de lo inaudito, algunas esferas del gobierno cuestionaban su trabajo y, con el ánimo por el suelo, renuncia a sus cargos,  y se va a París, donde sigue trabajando. Años más tarde, ya de vuelta, en 1896, debido a su notable conocimiento de la zona, es designado Perito de la Comisión de Límites entre Argentina y Chile, ayudándolo en tal misión su amigo Clemente Onelli como secretario general y Emilio Frey como topógrafo. Van a la Puna de Atacama, a la altura de Catamarca y realizan mediciones que le permiten retener 1800 leguas cuadradas de tierra en conflicto. Su conocimiento palmo a palmo de los lugares en disputa, le permitió al país encarar con acierto los derechos limítrofes con Chile. El tema a resolver con los trasandinos era la frontera que, se establecía por las altas cumbres de la Cordillera, pero el problema eran el curso de los ríos (algunos iban a ambos océanos). Había que conocer en detalle todo, para delimitar la línea fronteriza, por lo que viajó infinidad de veces a Chile para hacer los relevamientos. Los chilenos hacían lo suyo por su lado. El diferendo lo definía un laudo a cargo de la corona británica (era monarca la Reina Victoria y Eduardo V). Las evidencias y trabajos presentados por Moreno fueron concluyentes, por lo que nuestro país retuvo 42.000 kms2 de territorio. Hizo una labor integral, al estudiar minuciosamente los terrenos en conflicto, aportó los valiosos testimonios de la tribu Nahuel Pan y de los colonos galeses para retener la Colonia 16 de Octubre y de un antiguo colaborador para demostrar que el Valle de los Huemules quedaba en suelo patrio. El representante y asesor de los reyes, Thomas Holdich, no tuvo más remedio que felicitarlo al decirle : "Todo cuanto gane el pie argentino al Oeste de la división continental, se deberá enteramente a usted". A partir de allí, como se dijo antes, su nombre de pila se archivó y se convirtió en el Perito Moreno. Siguió con su labor, las luces del éxito no lo cegaron y, al año siguiente, en 1897, en otra expedición, cruzó los Andes a lomo de mula en compañía de su esposa, sus 4 hijos, Onelli y el equipo colaborador. Meses más tarde, su mujer muere, con sólo 29 años de fiebre tifoidea. Ana María Varela, orgullosa del trabajo de su marido, al que apoyó siempre, lo dejó con 4 menores de 11, 9, 7 y 4 años. En 1900 viaja a Londres, con sus hijos, por trámites referidos a la firma y ratificación del litigio limítrofe con Chile, dejando a su hijos internados como pupilos en la prestigiosa escuela "Clayesmore". Pero la desgracia lo seguía persiguiendo y, 3 años después muere su hijo Florencio. Finalmente, el 28 de mayo de 1902, se firma el pacto de limitación con Chile, donde se acepta el fallo inglés (previamente a eso, logró el reconocimiento del Lago Lácar y se reunió con los colonos galeses de Trevelín, que aceptaron la soberanía argentina). Los ingleses, en reconocimiento, a través de la Royal Geographic Society, le otorgó la medalla del rey Jorge IV. En 1904, por los servicios prestados a la Nación, el Gobierno le regaló 25 leguas cuadradas de tierras fiscales a elección. El documento decía : "...ceder éstas tierras, en los lugares que el Sr. Moreno pueda determinar sin perjuicio de terceros, a modo de recompensa por sus extraordinarios servicios, de los cuáles 22 años fueron en forma gratuita". Decidió donar 3 leguas al gobierno, situadas en el límite entre Río Negro y Neuquén, con la condición de preservarlas intactas en su conservación, para un futuro parque nacional ("contiene la reunión más interesante de bellezas naturales que he observado en la Patagonia", dijo). Al aceptar el gobierno la donación, nuestro país se convierte en la 3° nación de América (además de EEUU y Canadá) y el 5° país del mundo (con Australia y Nueva Zelanda) en contar con una reserva natural (futuro parque nacional). A las otras 22 leguas las vendió para fundar y financiar los comedores escolares, que llamó "Escuelas patrias", para desposeídos, atendiendo a 350 niños en cada uno, pues él decía : "un niño con la barriga vacía, no puede aprender a escribir la palabra pan" o "Si el Estado obliga al niño a concurrir a la escuela, el niño tiene derecho a que el Estado lo alimente cuando sus padres no están en situación de hacerlo". La sede es su amplia casa quinta en Parque Patricios. Ese mismo año, con permiso del presidente Roca, gestionó ante el ministro inglés Haggard, la cesión gratuita de las islas Orcadas del Sur. Lo logró e hizo izar la bandera allí, con una estafeta postal para reafirmar la presencia argentina allí y desalojar unos escoceces que se habían instalado e izado su pabellón. Así, recuperaba otra tierra más. Siguiendo con su actividad altruísta, en 1905 funda las "Cantinas Maternales", que dan abrigo y ayuda a madres solteras o que trabajen para mantener sus hijos y no tienen dónde dejarlos. Contrata amas de leche para alimentar a los bebés. En 1906 crea la "Obra Patria", destinada a rescatar niños de la calle, dándoles apoyo escolar y enseñándoles oficios para una posterior vida digna. En 1910 ingresa en la política y asume una banca como diputado nacional, impulsado por los propios vecinos mediante una solicitud al Congreso. En 1911, su amigo Arturo Penny lo contacta para introducir el Movimiento Scout en un colegio del barrio de Barracas y, Moreno, en 3 meses armó la 3° compañía scout de Barracas. Entusiasmado, en su casa constituye la Comisión Organizadora del Movimiento Scout en Argentina, que dará lugar más adelante, en 1912, a la Asociación de Boy Scouts Argentina, cuyo fin es estimular a niños y jóvenes argentinos, el gusto por las excursiones al aire libre, la observación de la naturaleza, el culto del honor, la lealtad, honradez, dominio y respeto de sí mismo y los demás, el amor al prójimo, a la familia, la patria y la humanidad, siendo presidente hasta 1914. También había sido nombrado vicepresidente del Consejo Nacional de Educación, cargo con el que presentó el proyecto de las "Escuelas Nocturnas para Adultos", para alumnos desde los 12 años hasta ancianos. Proponía separarlos en grupos acorde a edad, enseñanza manual y teórica de acuerdo a sus necesidades. Otro proyecto fué la "Escuela para la Cenicienta", dónde maestras ambulantes iban a hogares humildes a dar clases a las hijas mayores que quedaban al cuidado de sus hermanos menores, mientras los padres trabajaban, así tenían la posibilidad de aprender, ya que la mayoría era semianalfabeta. Otro proyecto consistió en la creación de "Estaciones experimentales agrícolas", predecesora del INTA y, por supuesto, el proyecto de creación de Parques Nacionales. En 1916 queda formalmente inaugurada la 1° reserva natural del país, llamado Parque Nacional Sur (hoy Nahuel Huapi, que ya contaba con 43.000 hectáreas anexadas en 1908 por el presidente Figueroa Alcorta, además de las 3 leguas iniciales de Moreno). Enfermo y endeudado, pues había donado e invertido todo, pide en reiteradas ocasiones una audiencia con el presidente Yrigoyen, pero éste nunca le contestó. Murió pobre, como todos nuestros próceres, el 22 de noviembre de 1919, a los 67 años, siendo enterrado en el cementerio de La Recoleta. Una nieta suya, encontró una nota, dónde con pena escribía :"Cuánto quisiera hacer, cuánto hay que hacer por la Patria. Pero,¿ cómo, cómo ? Tengo 67 años y ni un centavo. ¿ Cuánto valen los centavos en éstos casos ? Yo, que he dado 1800 leguas a mi Patria y el Parque Nacional, dónde los hombres del mañana, reposando adquirirán nuevas fuerzas para servirla, no dejo a mis hijos un metro de tierra dónde sepultar mis cenizas". En 1934, por decisión de sus herederos y a instancias de una ley que sancionó el Congreso Nacional, se erigió un mausoleo en el Lago Nahuel Huapi, para depositar sus restos. Ésto se concretó 10 años después, el 16 de febrero de 1944. Su ataúd estaba cubierto con la bandera nacional y 3 ponchos, de los caciques Sayhueque, Pincén y Catriel, sintetizando la integración de la Nación con los pueblos aborígenes. Concurrió una multitud al acto y, fué sepultado, junto a su amada esposa, en la isla Centinela, dentro del parque que él mismo fundó. La Prefectura Naval Argentina dispuso que cada embarcación que cruce frente a la isla, tiene que sonar 3 veces la bocina para honrarlo. En 1920, el Banco Nación remató todos sus bienes para cubrir deudas y créditos pendientes. Lo dió todo y le quitaron todo. Increíble. Se lo conmemora eternamente, pues con justicia, la masa de hielo que se forma en la Patagonia y, que es atracción mundial, se llama Glaciar Perito Moreno. También, en la Patagonia, dónde es héroe nacional, hay una localidad y un Parque Nacional que lleva su nombre y, prácticamente todas las ciudades tienen una calle y escuelas llamadas "Perito Moreno". Cada 6 de noviembre, se celebra el día de los Parque Nacionales, porque ese día Moreno donó 3 leguas, que darían origen al 1° Parque Nacional. Francisco Pascasio Moreno, el Perito Moreno, servidor de la Patria, lo dió todo a cambio de nada y le debemos, tal vez,  un montón de territorios que hoy disfrutamos. Estaba convencido de eso, de servir al bien común de la Patria, como dijo alguna vez : "Me enorgullezco de haberme contado entre los hombres que se creen nacidos para servir a la Patria". Hombres como el Perito Moreno, engrandecieron nuestra Nación, seguramente hacen falta muchos más hombres y mujeres con su impronta para un futuro mejor. Hoy descansa en la Patagonia, indiscutidamente su lugar en el mundo...

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