MARY TERÁN DE WEISS, LA TENISTA OLVIDADA
La sociedad en su conjunto puede ser muy cruel con determinadas personas, instituciones o sucesos, por no compartir sus ideas y modos (en el caso de las personas e instituciones), por no adherir al mismo (en el caso del suceso), asumiendo una actitud corporativa, en bloque, para desgastar o arruinar la imagen de esa persona o institución y para desacreditar la magnitud u objetivo de ese suceso. Y puede haber más de un bloque o corporación, ya que la heterogeneidad social así lo determina, pues no todos piensan lo mismo, no todos persiguen un objetivo común y no todos tienen los mismos intereses. Podría decirse que términos como "bandos" , "grieta" , "cisma" , "división", surgen a partir de ésto. Y está bien, porque debe haber disenso, algo imprescindible en una democracia. Lo malo es cuándo éstas actitudes corporativas llevadas a cabo por el poder de turno se convierten tiranías o totalitarismos (muchas veces en la alternancia del poder, éstas actitudes se llevan a cabo por venganza o "pase de facturas"). Algo así le sucedió a nuestra protagonista de hoy que, por su ideología política y su trabajo en coherencia con esa ideología, sufrió las consecuencias del abuso del poder de turno y sus adherentes. María Luisa Beatriz Terán nació en Rosario el 29 de enero de 1918. Su padre estaba a cargo del buffet del club Rowing de esa ciudad, lo que le permitió criarse rodeada de campos de deportes al aire libre y, así desempeñarse en cada disciplina del club. El tenis era el deporte estrella de la institución y Mary (como la llamaban en su casa), a los 7 años, ya empuñaba la raqueta con destreza. También era una excelente nadadora (aprovechando la pileta del club), lo que la llevó a participar en una competencia de aguas abiertas, dónde se cruzaba el Río Paraná, finalizando, para sorpresa de todos, en el segundo lugar, ya que Mary sólo tenía 15 años. Por cierto, el Paraná ofrece múltiples posibilidades de practicar otros deportes acuáticos y, por ello, gracias a su capacidad atlética, fue timonel del equipo de remo de varones del Club Regatas de Alberdi. Pero, en el tenis era donde más sobresalía, con un revés y un drive potentes que, agregado a su garra, la hacían una jugadora muy ofensiva. Ésto llamó la atención del capitán del equipo argentino de Copa Davis, de apellido Sanders que, al verla practicar durante un viaje que hizo a Rosario, quedó impactado con la forma de juego de esa muchacha y se ofreció a entrenarla para mejorar su potencial. Había detectado un diamante sin pulir. En 1937, a los 19 años, ya representaba a la Liga Santafesina en los torneos nacionales que se jugaban en Buenos Aires, con gran suceso. Impactados por el aguerrido y potente juego de esa joven de sólo 1,60 metro, el Adrogué Tennis Club de Buenos Aires la recluta y la hace competir en las Juveniles de los Grandes Campeonatos Nacionales de Tenis. Luego pasa al Buenos Aires Lawn Tennis Club que cuenta con las mejores jugadoras del país y, en 1939 vence a la N° 1 del ránking nacional, Felisa Piédrola (compañera suya en el club). A partir de allí nace una rivalidad entre ambas que trasciende lo deportivo, volviéndose ideológica y , obviamente, personal. En 1940, Mary viaja en tren a Córdoba, para jugar el tradicional Abierto del Centro de la República y, cuándo está por subir (llegaba justo a tiempo), se topa con un joven alto y atlético, que también pugnaba por subir. El flechazo fué mutuo e instantáneo, viajaron juntos todo el trayecto y nació el romance con Heraldo Weiss, integrante del equipo argentino de Copa Davis. Ambos tenían noviazgos en marcha que, obviamente, concluyeron. Se casaron en 1943, y formaron una pareja de dobles mixtos imbatible y, a partir de entonces, el mundo tenístico y nacional la conocería con su nombre compuesto de casada : Mary Terán de Weiss. Mantuvo su nivel y fué N° 1 del país en 1944, 1946, 1947 y 1948 (también lo había sido en 1941, alternando el primer lugar con su gran rival y "enemiga", Felisa Piédroli). Una anécdota que pinta la relación entre ellas sucedió en la final del Torneo de la República, cuándo ocurre el cambio de lado. Al cruzarse, por lo bajo Piédroli le susurra : "Putita rosarina". Mary no contesta y pide permiso al juez del partido para retirarse un momento. Al volver, su juego cambió y perdió sin terminar el partido. Ganó Piédroli 4-6, 7-5 y 4-0 y abandono. En 1951, con Perón ya en el poder, comienza otra época para ella, pues su marido, militante justicialista, le presenta al General y allí toma la causa como propia. Una de las acciones primordiales de Perón era fomentar al deporte y acercarlo a las clases más vulnerables que no tienen acceso al mismo. En 1951, en consonancia con ésta idea, se desarrollan en Buenos Aires los 1° Juegos Panamericanos de la historia. Argentina arrasa en el medallero, ganando la competencia , dónde los tenistas eran estrellas. Mary gana la medalla de oro en individual femenino y en doble femenino con Felisa Piédroli, con quién no se hablaba, pero tal era la supremacía de ambas, que eso no fué obstáculo. También ganó la medalla de bronce en dobles mixtos en pareja con Enrique Morea. En 1952 sufre su primer golpe afectivo, ya que a su marido le detectan un cáncer que lo consume rápidamente y fallece. Casualmente ese año, Evita también muere de cáncer. El dolor une al General y la tenista. Perón, que no sabía estar solo y tenía fama de conquistador, invita a una audiencia a Mary. Allí, en Casa de Gobierno, él le muestra una vitrina que exhibe las joyas usadas por Eva y, con picardía, le propone que tome una pieza que fuera de su agrado. Sorprendida por la situación, Mary contesta :"Señor, valoro su gesto, pero no acostumbro a usar joyas". Perón la interrumpe y con su habitual suficiencia y voz grave, le dice : "Muchacha...quiero significar que mi deseo es el de que tales piezas le pertenezcan, siendo mi esposa. Estoy pidiendo su mano." Ella, con firmeza, lo rechaza : "Me siento muy honrada señor, pero estimo no ser la indicada. Estoy compitiendo en el exterior en momentos muy próximos a ser ranqueada entre las 10 primeras tenistas del mundo y ello sería concretar un sueño. No puedo interrumpir la carrera que estoy sosteniendo para decidir formar un hogar. Usted ha perdido una esposa poseedora de una fibra política, cualidad de la que no estoy dotada. Usted es digno de tener una compañera de esa línea. Yo vuelco mi pasión por la actividad deportiva." Fué pionera en el tenis femenino con respecto a la indumentaria, ya que instaló el uso de polleras más cortas, lo que le valió infinidad de críticas de la sociedad pacata y conservadora de entonces. Por el nivel de su juego compitiendo en Europa, las grandes marcas y diseñadores querían vestirla y, fué así que inauguró la tendencia de que diseñara ropa deportiva exclusivamente para ella. Sus remeras o blusas de juego, escotadas con encaje y transparencias, eran diseñadas por el prestigioso modisto Teddy Tinling, que también le hizo polleras de organza y, además, fué la primera en usar aros, reloj, cadenas y pulseras de oro en sus partidos. Comprometida férreamente con la causa peronista, es designada Jefa de los Campos Deportivos Municipales. Su misión era popularizar el denominado "deporte blanco", que era considerado solo para minorías elitistas. Si los niños de los barrios humildes querían practicar tenis, el gobierno los proveía de raqueta y pelotas, elementos onerosos para la clase media. La clase alta que manejaba el tenis, jamás se lo perdonaría. Para insertar más a la mujer en el deporte, promueve los Ateneos Deportivos Femeninos "Evita". Pero su estrella comenzó a apagarse en 1955, con el derrocamiento de Perón, por la Revolución Libertadora. Mary se encontraba en ese momento jugando el Abierto de Alemania Occidental. La Asociación Argentina de Tenis fué intervenida y las nuevas autoridades del gobierno de facto envían un telegrama a la Federación Internacional de Tenis, pidiendo que no dejara participar a la tenista. Sorprendida, la FIT envía otro telegrama, pidiendo argumentos o razones del porqué de semejante pedido. La lacónica respuesta fué : "Adhiere al régimen depuesto". Obviamente la FIT desestimó el pedido y permitió seguir jugando torneos a Mary, aunque no podía representar al país, por lo que debió exiliarse en España y jugar para esa nación, llegando, por supuesto, al N° 1 del ránking de ese país. Sus bienes fueron incautados por el régimen de facto (su departamento en Barrio Belgrano y la casa de indumentaria que había puesto con su esposo). En su exilio europeo ganó los Abiertos de Irlanda e Israel y los torneos de Colonia, Baden Baden y Welsh (todos de Alemania). Todos sus logros y victorias la situaron en el puesto 10 del ránking mundial, pero la prensa argentina no difundió ninguna de sus victorias, ni torneos ganados, ni ese puesto "top-ten". Era como si no existiera, Mary estaba prohibida por el régimen. Anteriormente había llegado a cuartos de final de Roland Garrós en 1948 y había ganado el denominado "Plate de Wimbledon", que jugaban todos los jugadores eliminados en primera y segunda ronda (en total 68 jugadoras), venciendo en la final a la inglesa Betty Wilford por 6-1, 5-7 y 7-5 (su marido, Heraldo Weiss perdió la final con el filipino Felicísimo Ampón por 11-9 y 6-4). En esa oportunidad, fueron premiados y recibidos por la reina Isabel de Inglaterra. Restablecida la democracia, volvió al país en 1959, con 41 años. Gobernaba Arturo Frondizi, de la Unión Cívica Radical Intransigente (que había vencido a Balbín) y el peronismo estaba proscripto. El panorama era muy distinto al que vivió antes, ya que literalmente le cerraron todas la puertas. Quiso asociarse a su antiguo club bonaerense, Belgrano Athletic, pero le dijeron que no podía ser más socia allí. En el colmo de la ingratitud, hasta el Rowing rosarino, donde su padre había sido bufetero, le negó el ingreso. Golpeó todas la puertas que pudo y, solamente River Plate la aceptó en sus filas, gracias a la gestión del histórico dirigente Antonio Liberti (así se llama actualmente el estadio de River). Pero la persecución era implacable y, cuándo debían jugarse los torneos interclubes de tenis (que daba puntos para el ránking nacional) , las jugadoras de los otros clubes no se presentaban a jugar, aduciendo que si jugaba Mary, ellas no lo harían. Todos los clubes se plegaron y por 2 años consecutivos el torneo fué declarado desierto. Sintió la humillación, desprecio y ninguneo en carne propia, ya que se preparaba muy bien para los torneos y...no podía jugar. Publicó una extensa carta abierta en la Revista "El Gráfico", donde denunciaba la injusticia y persecución a su persona. Viendo que su figura perjudicaba a River, agradeció al club, se desvinculó y colgó la raqueta para siempre. Durante su notable campaña, Mary disputó 1100 partidos internacionales, ganando 832 entre singles, dobles y dobles mixtos, obteniendo 28 títulos. Les ganó a todas las top-ten de la época (ella era N° 10), menos a Athea Gibson, primera tenista negra en ganar Wimbledon en 1957. En 1964 quisieron juzgarla por un delito "insólito" : ponerle el nombre de Eva Perón a un torneo, en su época de funcionaria de deportes. Indignada, escribió otra carta a la opinión pública en el diario "La Nación" que, en un párrafo decía : "Mi situación constituye una inhumana e injusta persecución, alentada por el inconfesable deseo de evitar que vuelva al primer plano en mi deporte favorito". A partir de allí, se dedicó a su negocio de indumentaria (que había recuperado), donde siguió transitando su vida. Pasados los años, en 1980, se suscita una controversia económica entre el mayor referente del tenis nacional de la época, Guillermo Vilas y la Asociación Argentina de Tenis (diferencias de ganancias por jugar la Copa Davis). Mary se sintió identificada con Vilas, ya que gracias a él y sus éxitos deportivos, el tenis se había popularizado en Argentina. "Vilas hizo y está haciendo lo que a mí no me dejaron", dijo. Sintió el deber de ayudarlo y organizó una campaña en solidaridad a Vilas, recogiendo 5000 firmas de apoyo. Además publicó una solicitada en el diario "La Nación" en repudio a los agravios de la AAT a Vilas. Ese mismo año, la fundación Konex organizó una edición especial para premiar a las personalidades argentinas destacadas del siglo. En el rubro deportes, Mary fué totalmente ignorada. Era demasiado para ella, la habían borrado del mapa. Se recluyó en su hogar, cuidando a su anciana madre, que poco después fallecería. Fué el golpe de gracia, la depresión había controlado sus emociones (tuvo 3 intentos de suicidio). En los primeros días de diciembre de 1984, su amigo y biógrafo, Ricardo Andersen, única persona que la visitaba, la había visto bastante desmejorada y se lo hizo saber. Ella le dijo que iría a descansar unos días con unas amigas a Mar del Plata. "El miércoles tendrá noticias mías", le comentó a su amigo. El 8 de diciembre de 1984, Mary se arrojó desde el 7° piso del hotel donde se hospedaba. Falleció en el acto, debido a un shock cardiogénico y politraumatismos severos. Además había ingerido barbitúricos. Era miércoles, como le había anunciado a Andersen, tuvo noticias de ella. Tenía 66 años. Ni siquiera en su funeral se apiadaron ella, ya que solo Enrique Morea (su compañero de dobles mixtos en los Juegos Panamericanos del '51), del ambiente del tenis, concurrió. Su sobrino, Alfredo Terán dijo que Mary "estaba cansada de sufrir tantas injurias, la llamaban por teléfono, la amenazaban, fué una lucha permanente". Tuvieron que pasar muchos años para que la reconocieran y, en 2007, el estadio multipropósito Parque Roca, ubicado en Villa Soldati, fue rebautizado con el nombre de "Estadio Mary Terán de Weiss". Había sido inaugurado un año antes por el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Telerman, en ocasión de un encuentro semifinal de Copa Davis de tenis contra Australia. Tal estadio es el más grande de Sudamérica, con capacidad para 15.500 personas. Sin embargo, su nombre aún molesta y, cada vez que hay una transmisión televisiva desde allí o se lee una crónica de un diario, se lo sigue nombrando como "Parque Roca", incluso en la impresión de las entradas para ingresar, se omite su nombre. Por ello, el INADI exigió que se nombrara en los programas televisivos al estadio como "Mary Terán de Weiss", considerándolo un acto de discriminación no hacerlo y, además porque es una ley promulgada el 8 de noviembre de 2007 (Ley N° 2502). La denuncia llegó también al gobierno porteño y a la AAT. Al respecto, el presidente del ente que regía el tenis nacional en ese momento, Arturo Grimaldi, manifestó : " No tengo nada contra la señora, pero hubiese preferido el nombre de alguien que una a los argentinos, no que los desuna". Actualmente el periodismo es reacio a nombrar el estadio como corresponde. En 2014 se estrenó el documental "Mary Terán de Weiss, la tenista del pueblo", escrita y dirigida por Judith Battaglia. En 2017, una calle de Barrio La Cerámica, de Rosario, muy cerca de donde ella nació, lleva su nombre. También en su honor, la Dirección de Deportes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, instituyó los premios a la Dignidad Deportiva "Mary Terán de Weiss". Se entregó un par de años y, con el cambio de gobierno (y de signo político), el premio quedó sin efecto. Mary pagó caro su militancia, no le perdonaron su origen e ideología y tampoco su género: Lo tenía claro al decir una vez : "Si a Evita no le perdonaron ser mujer, conmigo no iba a ser menos. Yo, además de peronista, era una mujer que había logrado destacarme mundialmente en un deporte que acá era exclusivamente de una élite masculina y, esas cosas en éste país no se perdonan". Mary Terán de Weiss, pionera del tenis argentino (fué la 1° mujer en jugar en el exterior), sigue sumida en el olvido y su nombre sigue generando resistencia. Modos y formas de seguir con grietas, divisiones y bandos.
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