CHER AMI, UN VUELO HACIA LA LIBERTAD...Y LA VIDA
La guerra, eterna idiotez humana que arrasó casi todos los confines del planeta. La guerra, dónde las palabras valen hasta que sale el primer disparo, y después de ese autoexterminio entre pares, llegan las explicaciones vacías, que no son suficientes y no llenan nada. El Siglo XX pasó a la historia como la centuria de los 2 mayores conflictos bélicos mundiales. La Segunda es, quizás la más recordada, por más reciente, por sus personajes cómo Hitler y Mussolini, por sus hechos horrendos cómo la bomba atómica. La menos conocida, tal vez sea la Primera, llamada Gran Guerra, iniciada en 1914 cuándo un estudiante serbio fanático, asesina de un disparo, en Sarajevo, al archiduque Francisco Fernando, heredero del Imperio Austro-húngaro. Ese magnicidio fué la mecha que encendió el polvorín que luego sería Europa. La guerra estaba declarada. Las potencias del mundo europeo, en su mayoría participaron del conflicto bélico, con el agregado más adelante del soldado universal : Estados Unidos. Los alemanes apoyaron a los austro-húngaros y los aliados (Francia, Italia, Rusia y Gran Bretaña, entre otros y EEUU, que entró en 1917 al ser atacado un barco yanqui por un submarino alemán), apoyaron a los serbios. Hecha la introducción, nuestra historia de hoy nos lleva a finales de 1918, dónde la heroína es una paloma mensajera. Las aves fueron utilizadas como instrumento de comunicación en la guerra, gracias a su sentido de la navegación que, utilizando los campos magnéticos de la Tierra, les permitía encontrar el camino de regreso a distancias de hasta 1800 kms. Los barcos tenían palomeras con más de 1500 ejemplares para utilizar, incluso desde los aviones eran lanzadas hacia arriba o abajo (para protegerlas de las hélices). Desde el aire salieron 230 palomas y sólo 11 se perdieron o no llegaron (los otros 219 mensajes llegaron con éxito). El sistema era muy sencillo, la paloma llevaba el mensaje en una hoja enrollada en una de sus patas y al llegar a destino aterrizaban sobre un cable cerca del palomero que, al posarse sobre el mismo hacía sonar una campana o timbre. Esa era la señal para el guardia de turno de que había llegado un mensaje. La acción de nuestra historia tiene lugar en el bosque de Argonne el 3 de octubre de 1918, en territorio francés. Allí un batallón de la 77° División Ofensiva del Ejército de EEUU, por orden del alto mando, se establece en ese bosque, a la espera de un refuerzo francés y del envío de artillería para combatir. Nunca llegaron los franceses ni la artillería. Tampoco un posible refuerzo aéreo. La tropa, de 500 soldados, al mando del Mayor Charles Whittlesey quedaron atrapadas entre el bosque y las líneas enemigas que las rodeaban, sin comida ni agua. Había un arroyo cerca y, cada vez que alguno bajaba la pendiente hacia dicho arroyo para buscar agua, era abatido por un francotirador. Los alemanes atacaron la posición con todo lo que tenían y, como consecuencia de ello, el segundo día sólo quedaban 260 hombres (de los 500 iniciales). La situación era desesperante y el Mayor, que era abogado también, decide acudir a las palomas que forman parte del batallón. Envía la primera, con el mensaje : "Muchos heridos, no podemos evacuar", un claro pedido de ayuda. Pero el ave es abatida por las balas alemanas. Cabe destacar que los alemanes sabían el rol que cumplían las palomas, por ello cuándo una levantaba vuelo, era una lluvia de balas. El alto mando alemán les devolvió un rehén, con una bandera blanca, proponiéndoles una rendición honrosa, pero la negativa fue rotunda. El Capitán Mc Murty, segundo jefe, devolvió el asta con la bandera como si lanzara una jabalina. Trascartón, un soldado sirvió de señuelo para buscar agua al arroyo, había que acabar con el francotirador. Corriendo en zig zag, zafó de las balas, la estrategia era que el tirador se asomara más de lo debido para abatirlo. Así sucedió y solucionaron el problema del agua. Pero la inferioridad era notoria y recurrieron a otra paloma, con otro mensaje : "Los hombres están sufriendo, ¿ pueden enviar apoyo ?". Lamentablemente, sufrió la misma suerte que la primera, fué abatida por el fuego de las metrallas. Llevaban 4 días allí y la moral estaba por el piso. Y fué entonces cuándo ocurrió algo inesperado, ya que desde el Cuartel General estadounidense comenzaron a bombardear la posición del batallón, sin saber que estaban allí. En la guerra, ésta situación se llama "fuego amigo", cayendo más de 60 hombres en esa acción. No podía ser peor la situación. Whittlesey consultó con el Capitán Holderman, otro de sus segundos y se jugó la última carta. Le quedaba una sola paloma, nuestra heroína, llamada "Cher ami" (querido amigo, en francés) y le pusieron el último y desesperado mensaje : "Estamos junto a la carretera, paralelo 276,4. Nuestra propia artillería está lanzando un bombardeo directamente sobre nosotros, por el amor de Dios, deténganlo...!!! El ave levantó vuelo y, como siempre una lluvia de balas ennegrecieron el cielo. "Cher ami" fué derribada, pero se sobrepuso y levantó vuelo, como pudo, nuevamente. Recorrió 32 kms. en 25 minutos, con una esquirla en el pecho, sin un ojo, bañada en sangre y con una pata colgando de un tendón. Su llegada valerosa, permitió que se salvara la vida de los 194 soldados que resistían en sus puestos, pues cesó el fuego. Inmediatamente fue atendida de sus heridas. Le salvaron la vida, pero perdió la pata que le colgaba. Por ello le tallaron una pata de madera para que pudiera sostenerse bien. Una vez restablecida, fué embarcada a EEUU, su tierra, se jubilaba con honores y hasta el mismo jefe del ejército francés, el General Pershing, la fué a despedir al puerto. Luego llegaron los refuerzos y el batallón se salvó por completo del enemigo. La guerra terminaría 5 semanas después. Al llegar a suelo americano, "Cher ami" fué galardonada con la Cruz de Guerra con Hojas de Roble por sus servicios en la guerra (pudo entregar 12 mensajes en los combates en la zona de la Batalla de Verdún). "Cher ami" murió 8 meses después, el 13 de junio de 1919, pues no pudo recuperarse totalmente de las heridas recibidas en ese ataque. Tenía 9 años. Fué embalsamada y su figura está en el Instituto Smithsoniano de EEUU, dónde es exhibida en la exposición "El precio de la libertad", en el Museo Nacional de Historia Estadounidense, junto al Sargento "Stubby", el único perro con rango militar, por su heroica actuación en la guerra. Recomiendo la película bélica del año 2001 "El batallón perdido", dónde se narra la historia de "Cher ami"y el citado batallón. La guerra, la peor cara del género humano, dónde la vida se da por un objetivo o dónde las explicaciones no alcanzan. Cómo le dijo el alto mando yanqui al Mayor Whittlesey, cuándo éste le protestó por el no envío de refuerzos prometidos : "Son pérdidas aceptables, ésto es la guerra. Su resistencia permitió el triunfo final". El Mayor le contestó que no eran aceptables para él. "Ud. debía cuidar 500 hombres, yo 20.000, tendré que vivir con eso", retrucó el alto mando. En la guerra hay causas y consecuencias de la locura humana, dónde la razón casi siempre pierde. Tal vez, los animales que "participaron" , salgan indemnes de la condena final, La guerra, nos permitió conocer a "Cher ami", cuyo alto vuelo, sirvió para una gesta heroica, un vuelo hacia la libertad...y la vida.
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